Muy cómico

Viernes, 21 Enero 2022 21:09

Cualquiera que hubiese venido de fuera y leyera la noticia que recogía las declaraciones del secretario local de Compromís, Lluis Alcaide, mostrando su preocupación porque todavía no se hayan ni presentado los presupuestos municipales de 2022 y mucho menos aprobado, pensaría que este buen hombre estaba dando muestras de enorme responsabilidad, criticando a unos gestores municipales poco competentes que han sido incapaces de cumplir con su obligación en tiempo y forma.

Lo cómico del caso es que, de los 14 miembros, incluido el alcalde, que forman parte del Gobierno municipal, cinco de ellos pertenecen a Compromís, es decir, poco más del 35%, o sea, que alguna parte de responsabilidad tendrán los nacionalistas para que todavía no se hayan aprobado las cuentas municipales de 2022.

Alguien me ha dicho que los que están bloqueando la negociación son, precisamente, los de Compromís, que no están dispuestos a renunciar a una parte del pastel presupuestario para que puedan cuadrar los gastos con los ingresos. Entretanto, el concejal de Hacienda, Javier Raro Gualda, en aras de que la negociación llegue a buen puerto, tiene que poner cara de póker y hacer de tripas corazón. Como para fiarse de estos compañeros de viaje, a la que te has dado cuenta, te han robado hasta la manta.

Pues que sepan los ciudadanos que este retraso en la aprobación de las cuentas municipales les va a perjudicar. El año pasado ya no se hicieron inversiones porque no se pudo solicitar el préstamo con el que financiarlas. Tanto se ha disparado el gasto de personal y el corriente en el Ayuntamiento de Sagunto, que tenemos que vender el coche para comprar gasolina. Inaudito.

Al presupuesto todavía lo están peinando, el señor Raro Gualda tendrá que presentarlo a los grupos políticos de la oposición y el alcalde lo tendrá que llevar a Consejo Económico y Social (CES), por lo menos para hacer un poco el paripé con los agentes sociales. O sea, entre pitos y flautas, ponte en pie y estate quieto, nos iremos a mediados de febrero como muy pronto. Se vote cuando se vote, seguramente en la segunda quincena del mes que viene, todavía tendrá que pasar otro mes de exposición pública para que se pueda aprobar definitivamente y entre en vigor. Al final, nos iremos a mediados o finales de abril, depende de la prisa que se den.

A partir de aquí se empezarán a gestionar las inversiones que se incluyan en el presupuesto, es decir, con cuatro meses de retraso, pero como la maquinaria municipal funciona mas bien al ralentí, los retrasos serán bien largos. Todo esto después de un año con las inversiones en el dique seco por falta de fondos. Y en mayo de 2023 nuevas elecciones.


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Modificado por última vez en Viernes, 21 Enero 2022 17:48

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