Alejandro Mayordomo Buendía

Alejandro Mayordomo Buendía

Diplomado en Magisterio por la E.U. de Magisterio de Cheste, recaló en estas tierras, procedente de la Meseta, Cuenca (1954-Para rato) con catorce años (su padre y madre buscaban sustento). Seminarista desengañado; estudiante activo en los estertores del franquismo; militante comprometido con causas imposibles. Como docente funcionario recaló en este Municipio en el curso 1987-88, en el Baladre, de buenos recuerdos(21 días de huelga para dignificar la profesión). Desde 1992-93, suprimido por descenso de natalidad, recaló en otro centro público porteño. Hasta hoy, y hasta la jubilación (o el aniquilamiento). Su mayor mérito: haber sido tutor de unos 265 infantes, apoyo para otros 200, y profesor de EF para casi 200. Todo ellos, hoy, vecinos de El Puerto, desde los 5 a los 29 años ¡casi ná!.

Lunes, 07 Octubre 2019 16:57

Miedo en el cuerpo: la Reprogramación

Print Friendly, PDF & Email

La semana pasada saltaba ante nuestras pantallas, de nuevo, la realidad: con otra iglesia hemos topado. De nuevo, recortes. Incluso alguno, desde el Gobierno Valenciano declaraba que “renunciaba a pelear” contra ellos. Inmediatamente entra el miedo en el cuerpo (nos entra, aunque a unos más que a otros). Y nos advierten, curándose en salud, que va a afectar a “planes estrella”. De facto pienso en el afamado, y chantajista, “Plan Edificant”; ese artilugio político-administrativo que nos iba a salvar de la herencia recibida en infraestructuras, reformas, chapuzas, barracones, amiantos, etcétera. En noviembre de 2017 ya escribí en este Medio digital una columna al respecto de dicho plan, que más bien me pareció, y me sigue pareciendo, un “planazo”. Por tanto con enlazar para los interesados, suficiente.https://eleconomico.es/opinion-1/blogs/124957-perverso-edificant

Ahora hemos pasado _aunque el plan no se verá afectado, nos apaciguan_ a una “reprogramación de gasto” (¡cómo les pone los eufemismos!) que se cuantifican en X millones. Y ya no sabemos quién está con quien, y quién contra quien. Quién miente, o quién nos vuelve a mentir. Si a las infraestructuras educativas valencianas les va a afectar en cien millones, o en docientos, realmente, nunca lo vamos a saber. Podremos comprobar, con nuestros ojos, las realidades de cada uno. La Transparencia no es el fuerte de esa Conselleria, y sí los fuegos de artificio. Desde el socio dócil del Botánico II aportan que “no tienen el detalle de la reprogramación”. Pues si ellos no lo tienen ¿se imaginan los Ayuntamientos, Centros, Ampas y demás tugurios en qué marasmo de dudas se andarán? Si a ello le añadimos los “nuevos” movimientos del Gobierno del Estado (más bien del Partido Español, huérfano de obreros y barrido de cualquier socialismo) en plena campaña electoral adelantada, jugando al FLA/NO FLA/extraFLA, pues como para aclararse. Lo que parece seguro es la incertidumbre creada, el miedo, el canguelo trasladado a los Concejales y Alcaldes, a los vecinos, a las Ampas, a los Centros que asumieron todos, o por convencimiento, o por chantaje del “no hay más remedio”, la ineptitud de esta Consellería que nos iba a salvar de la anterior (ciertamente inútil, y algo más). Incertidumbre en las repercusiones sobre infraestructuras educativas en marcha, las asumidas, y las que quedan por asumir desde los Plenos de los Ayuntamientos. ¿Nos explicarán las repercusiones, puntualmente, y al detalle, los representantes elegidos de los votantes ciudadanos? No creo. Ni los que están en los gobiernos municipales, ni la oposición; más allá de algún pequeño escarceo para disimular. Todos tragaron políticamente de hecho.

EL ECONÓMICO, un 2 de febrero de 2018, publicaba desde Redacción lo que valoraba en su día el PP local. Y mal que me pese, y escueza, algo de razón tenían (aunque no fuesen ellos los más adecuados para...). El 8 de octubre del mismo año, nos informaba de la inversión de 250.000 euros “en unas 60 obras de mejora y reparación en los colegios de la ciudad”, pero eso sí dentro de “Plan de empleo del año 2018”. Hasta el 2 de octubre de 2019 en que los nacionalistas de Compromís en el Botánico II (bueno, realmente lo son todos) anunciaran su claudicación, y desde el comienzo del curso escolar 2019-20, se recogen en estas páginas digitales ocho entradas referentes al estado de la Educación/Enseñanza en este significativo, y significado, Municipio. Si el 9 de octubre, las Ampas y su “Coordinadora Comarcal” (sic) reclamaban “la ejecución de las obras del Plan Edificant”, el día 13 se publicaba un extenso informe (que recomiendo a los interesados) que iba desde el “uto, uto, uto queremos Instituto” hasta las declaraciones del propio Alcalde saguntino/porteño el día 6 de septiembre en el que, respecto al IES núm 5, afirmaba que “se encuentra en una situación complicada”. ¡Y tanto!, digo yo. Y ahora, mucho más. El día 20 del mes más “guay” del año, se informaba sobre la situación en el vecino municipio de Canet (lean), y la inversión de 58.400 euros (¡XD!) en los proyectos para actuaciones a realizar en diversos colegios de la ciudad, enmarcados dentro del programa Edificant (ya hay cachondeo con “el cante”).

Trasladen todas estas incertidumbres al resto de municipios de la Comunitad, Reino o País, y díganme si no es para que entre el miedo en el cuerpo con la “reprogramación anunciada. Van a marear a los técnicos municipales, más si cabe, y los van a estar entretenidos en detrimento de otras faenas urbanísticas, y los técnicos económicos e interventores tendrán que estudiar malabarismos por si les toca “reprogramar”.Veremos si toca “adelantar” fondos, Veremos si hay sobrecostes. Veremos qué control de obras se hace. La Oposición, con la boca pequeña, tendrá munición con pólvora y sin balas. Las Ampas amortiguaran obedientes el golpe, para esos sus amigos están en el gobierno comunitario. Los alumnos...¡ay los alumnos! Veremos en qué acaba todo esto. Si se dan cuenta, no he nombrado específicamente al profesorado, no vaya a ser que se enfaden.

 

Print Friendly, PDF & Email
Lunes, 23 Septiembre 2019 11:04

Imbéciles nada resilentes

Print Friendly, PDF & Email

La semana pasada, el Conseller del ramo de la Educación, Cultura y el Deporte en la CV, Sr. Marzà (para muchos, cada día que pasa es menos colega y más un ministro de exteriores de la Cataluña pre/pro- independentista) compareció en las Cortes Valencianas; y como no podía de ser de otra manera, sus asesores y machacas le prepararon la batería de motos a vender desde la tribuna (productos e ilusiones educativas, por acotar) y las respuestas previsibles a responder a la oposición (las hemos ido conociendo este verano descorazonador), reorganizados, y cada vez más coordinados, en las trincheras retrógradas de sus escaños. Todos ellos cobrando del Presupuesto y aupados con el voto ciudadano, conformes con la Ley Electoral en conjunto (los contrarios a la misma lo dicen con la boca pequeña).

El maestro castellonense, especialista en el inglés, y a su vez dirigente del Bloc, “se reafirmó” en algunas ocurrencias que no desarrolló durante los cuatro años del Botánico I, como la famosa “Ley Valenciana de Educación”, a sabiendas que será un imposible que vea la luz con un cierto acuerdo. Pero reafirmarse, se reafirma. La segunda moto a impulsar dentro del Botánico II sería “la revolución” (sic) en la Innovación Educativa. Es decir, y entiéndase: la venta de “milagrosos medicamentos pedagógicos” que señala en su libro reciente, “Devaluación continua”, Andreu Navarra, profesor de IES, “introducidos por vendedores de falsos paraísos. Incluidos los políticos populistas (quizá Marzâ entre en esa categoría) y los propietarios de las Empresas que interfieren _ya sin miramientos, cortapisas u oposición, diría yo_ en la tarea docente”. Por señalar sólo tres, lo completaría con su “apuesta inequívoca por todas las lenguas”, que como saben nada tiene que ver con la de las mariposas; por algo “La Lengua de las Mariposas” es mi peli de cabecera. Y ahí se desata la “oposición”. Se emplea a fondo. Saca su mantra a pasear, fundamentado o no. A la desesperada.

Como reconocer un hecho controvertido (que te va a dar algún disgusto) es de valientes, voy a atreverme a mojarme en el charco pestilente de la derecha política y mediática, y a reconocer que, con el fondo de algún extremo que le restriegan a Marzà (no olvidar al Excmo.) y de alguna de las afirmaciones, coincido; quizá por aquello de que los extremos se tocan. Y con ello me adelanto al argumento fácil que alguno empleará para desautorizar mi percepción y propia constatación de las cosas educativas en esta Comunidad, Municipio, Centro educativo, Medios o RRSS... En concreto, en el sectarismo del Sr. Conseller y su equipo. En que, en este territorio, no se pueda acceder ya a la enseñanza básica obligatoria en la lengua materna en castellano, siendo oficial, teniéndose que ir a refugiarse en la privada (si se puede). El modelo Plurilingüe a aplicar es tramposo; en la mente de Marzà, Escola Valenciana, etcétera “un caballo de Troya para hacer país” (Beatriz dixit). Evidentemente, cada afirmación y coincidencia tiene un desarrollo para su compresión, que en esta columna no dispone de espacio.

Desde un ADN, digamos de izquierda (nada de “progre” al uso, y aunque sean ahora desde el sillón, y detrás de un teclado), me posiciono, y me repugnan las intervenciones de la representante portavoz de Cs; y, sobre todo, de las pretensiones del neofranquismo (nada de distrito único, ni cheque escolar ni con su “pin parental”, ni sus “éticas” de saqueo, ni los “valores” de Hazte oír y la Iglesia de bajo palio) que representan los tres entes políticos al acecho. Particularmente yo no defiendo el castellano y/o español frente al Valenciano y/o Catalán (como gusten). Me decanto porque el derecho a la Educación, que es obligatoria de momento, se imparta en la lengua materna posible, obligación que tienen todos los Gobiernos de ofertar para dar cumplimiento a los derechos individuales (no para que los padres “puedan elegir”). Compatibles con acceder al conocimiento de otras lenguas que también conforman realidades. Lejos de cualquier odio a ninguna de ellas y que con facilidad se usa como arma arrojadiza para zanjar el tema. Que te repugnen políticas, no implica odiar a las personas y sus lenguas. Procuramos mantenernos lejos de plataformas como “Defensa del Castellano” (aunque me vea obligado a nombrarla), y otras similares, que también pueden considerarse “Caballos de Troya” del triunvirato opositor, y que tanto daño, y flaco favor, hacen a la lengua española/castellana, a la Escuela Pública, y a la organización de una resistencia seria y rigurosa, desde otra izquierda política, a algunos de los designios para los alumnos y alumnas de este Conseller y sus socios de Gobierno Valenciano.

Ninguno de los seis grupos en Cortes Valencianas, al menos en esta coyuntura política, y menos con el Estado del Nación-Estado actual, van a dar respuesta, más allá del teatro, a docentes que, como la que sigue, valiente al menos, expresan algunas realidades de las que los señores y señoras Diputados Valencianos no nos hablan. Tampoco de los Docentes Interinos en Fraude de Ley (que se cuentan por millares), y funcionarios interinos en general.

«Hola, no sé si os pasa que a veces me puede el desánimo porque solo cuatro gatos te hacen caso y los demás hablando y portándose mal. ¿Qué hago para que se callen y no se porten mal? Es un descontrol. Empecé haciendo juegos para presentarse y ha acabado en un descontrol, se me va de las manos, no sé si es porque soy muy blanda. Además de que no sé todo los contenidos de mi asignatura, me han preguntado dos cosas y no he sabido responderles. También mi timidez y nervios es un problema y no sé qué hacer. El caso es que he pensado en renunciar. ¿Si renuncias puedes volver a la bolsa aprobando o presentándote a las Oposiciones otra vez? Gracias. Saludos».

Aquí lo que hay es, sí, una devaluación educativa. Continua, y no sé si ya imparable. Curanderos y gente queriendo sacar tajada. Alguien está «interesado en crear imbéciles nada resilentes», que preguntaba el plumilla. Lo demás: pan y circo.

Print Friendly, PDF & Email
Lunes, 09 Septiembre 2019 18:12

Bolígrafos para una oposición docente

Print Friendly, PDF & Email

Me encontraba releyendo a Benedetti (“Biografía para encontrarme”) como una necesidad de reencontrarme a su vez conmigo mismo, cuando me he topado con su poema 22, “Luto”, cuya primera estrofa dice así: “Hace de una semana que estoy de luto/se me murió una idea en el papel/estoy buscando una que la sustituya/pero nadie responde/son de otros”. La finada estaba en cocina para esta primera columna en el inicio del curso escolar, para tal día como hoy, en que los alumnos y alumnas, y sus profesores, vuelven contentos y ufanos a sus quehaceres de discentes y docentes. Había recopilado datos, declaraciones, cifras, mentiras, opiniones, chascarrillos para ilustrarla, fundamentarla, opinar en ella, ofrecerla a todos los que con paciencia sois capaces de abrirla en vuestros artilugios, viniendo a Cascorro, en EL ECONÓMICO.

De pronto, me he topado con esta entrada en una red social, en una página de maestros/as interinos que, lejos de subirme la moral, necesitado como estaba para rematar aquella idea que no terminaba de ver la luz, me la ha hundido. Me ha entrado el desánimo. Mi alma se ha vuelto descorazonada. Mis circuitos ininteligibles. La empatía, la compresión, en entendimiento, se han venido abajo. ¿Para qué escribir quinientos caracteres si esto que lees puede ser la realidad, de una realidad de la que ya tú no formas partes, excepto para cotizar impuestos?

Esto que voy a transcribir decía una maestra en dicha entrada (se supone una docente formada en la Escuela de Magisterio de una Autonomía, con su título de Grado, nada ya de Diplomada): “¡Hola Compañer@s! Con la vuelta al cole, estoy organizando mi estuche de opositora, y me preguntaba, ¿Cuál es vuestro bolígrafo estrella para las oposiciones? ¡Un saludo! y enhorabuena a los que este año trabajarán”. Al menos, el “estuche de opositora”, me ha sacado del apuro. Me ha hecho ponerme en marcha.  He encontrado “la idea” para la escritura, que sustituya a aquella embarrada. Ya da igual que Marzà afirme que “estamos peor que con el PP”. Que se confirme que, los Presupuestos, pensados y vendidos para una renovación electoral a la valenciana eran un bluff, hinchados e irreales. Que los barracones sigan ahí cinco años después. Que las mil plazas en la enseñanza pública valenciana a asignar el cinco de septiembre hayan menguado por arte de magia. Que...Ya lo decía en estas páginas a finales de curso. “AGORERO” https://eleconomico.es/opinion-1/blogs/131493-agorero , que eres un agorero.

Con todo, lo peor no es que se haya comido un acento en el bolígrafo (a mí me ocurre a veces), sino que los comentarios en dicha entrada se concretan así: 16 comentarios. “Este, Jetstream de Uni. Una maravilla, suave, cómodo y la tinta no se corre nada! (añade foto, les gusta a trece (13). “El mío pilot supergrip”. “Mi plaza es trocito de él también”. ”Me saque la plaza con los bolis de anpe de publicidad, en encantan!”. “Jajajaj yo también”. “Yo con los inoxcrom de la campaña “Un juguete, una ilusión”. “Yo cuando llegó el examen, utilicé el boli bic de toda la vida”. “Cristal fine, cualquier color!. “El Pilot g207”. Y así (por no aburrir ni hacer más propagandas gratuitas). Quince maestras(15) y un (1) maestro. Con la que está cayendo, y me da, que va a caer. En redes sociales, de todo tenemos que haber. Le doy las gracias a la opositora en ciernes la idea que me ha dado para afrontar esta columna. Quiero ser agradecido.

Me queda la duda de si, en los mediados años setenta, cuando este cascarrabias estudiaba Magisterio, hubiese dispuesto de estas redes sociales, y estos altavoces, hubiese/hubiésemos _como hacíamos en los tablones de la Escuela_ escrito y preguntado sobre “bolis” para aprobar la oposición al terminar los estudios o, por contra, sobre la Escuela Moderna, Escuela Nueva, Makarenko, Iván Illich, Freinet, Summerhill, Psicología Evolutiva, Historia de la Escuela, Didácticas varias...No sé. Si los nuevos maestros/as confían en un boli determinado para aprobar una oposición, imaginen la composición de los tribunales que le han de leer y juzgar. Quizá no hagan una entrada como aquella por casualidad. 

Cierro. “Sus versos conjuran el poder de un mar sobrecogedor, evocan la tímida luz de una madrugada incierta o dibujan el mapa de la melancolía universal”, es una de las críticas-valoración, en contraportada, de la edición del libro de Benedetti. Sin boli. De imprenta. Me quedo con ellos. Que el nuevo curso escolar no sea nada.

Print Friendly, PDF & Email
Lunes, 02 Septiembre 2019 17:05

Cigarritos de la risa

Print Friendly, PDF & Email

El Económico retorna a estas pantallas después del merecido descanso. Con él, los demás volvemos a retomar una (también) saludable rutina: leer noticias frescas, escribir, observar, comentar, escudriñar, criticar... Algo así como volver a la realidad, no tanto como volver a empezar (que lo dejamos para la película). Una realidad que, en lo político, todo sigue igual. En lo económico, sobre todo la parte oculta del asunto, te tapas los ojos para no leer y no se te amargue el desayuno. En lo social, no queda bien hablar mal del deterioro (te llaman agorero). Si hablamos de la salud o, mejor, del mundo sanitario, es para no probar bocado ni acudir a unas urgencias. Lo del mundo educativo es de comer aparte (nunca de “La Mechá”); menudo verano de propaganda nos ha obsequiado el señor Conseller del ramo. ¿Y no ve algo “positivo” este columnista? Pues a tenor de lo escuchado, visto, leído, comentado, creo que vamos a ganar por goleada los que así lo vemos (salvo que la gente sea una quejica, y una hipócrita).

¿Y que tal nos va, y les va a ir a a los saguntinos-porteños en este comienzo oficioso del año? Pues creo que seguiremos con todo lo pendiente, lo aplazado, lo que nunca llega. Con las mismas trifulcas y el “tú, más”. Vamos a disfrutar de un gobierno municipal de prestigio, con una independencia envidiable para tener personalidad política en el cumplimiento de sus compromisos electorales: los escritos y los “mitineros”. ¿Y la oposición? Mejor que no diga nada, por si viene la UDEF (a la que por cierto, ya no espero; hay consenso: mejor callar).

Repasar lo pendiente y aplazado en el Municipio (y alrededores) ya lo hará mejor que yo el director, otros comentaristas y columnistas, sus humoristas, y partícipes en las redes sociales sociales. Los ecologistas señalarán. Los comerciantes se quejarán. Los empresarios despotricarán de las trabas y todo les parecerá poco. Los sindicatos pedirán más subvención y liberados para el sindicalismo local de “nuevo cuño”. Las feministas, armadas con argumentos y estadísticas, insistirán en que todos sus males vienen de los hombres (en el número de asesinadas, sin duda). Los jubilados señalaran que no llegan a fin de mes, y que en el Inserso y sus viajes no se aclaran, y “racanean”. Y los docentes... los docentes tienen poco que decir (por lo que parece). Los alumnos y alumnas volverán resignados al pupitre que dejaron allí, y las padres respirarán aliviados al encontrarse de nuevo el aparcamiento abierto.

En todo caso. Tranquilicemos a los vecinos: aquí, el panorama de “crecimiento económico” (para los que más tienen) y de “transformación social” (más botellón, más móvil, más “cigarrillos de la risa”, más intoxicados y vacunados de sarampión nacidos ¡antes de los 70!) por acción del capital de toda la vida (¡fuera eufemismos!) “no se verá trastocado, incomodado, cuestionado, por una revolución que cree alarma a las sociedades europeas” (ni a la saguntina-porteña), “ni verá extenderse un conflicto permanente que lo cuestione”, en el que, como señala en profesor Josep Fontana ¡ojo al dato! “los ricos y los influyentes tendrían que refugiarse en sus ciudadelas, asediados por una masa violenta y anárquica de pobres y necesitados, dirigidos por terroristas rabiosos (no se está refiriendo a Podemos ni a denominaciones locales), que pretendan asaltar las ciudadelas (el Castillo inacabado) y derrocar el orden social” (acabar con Dario, Muniesa, Manuel, Guillermo, Crispín, o cualquier otro sanedrín local). Es lo que se aprende leyendo a buenos autores y buenos libros durante el verano. En cualquier caso, mis mejores deseos en el retorno (menos para unos cuántos, que decía Luis Pastor en los setenta).

Print Friendly, PDF & Email
Lunes, 05 Agosto 2019 11:06

Agorero

Print Friendly, PDF & Email

No quisiera, ni serlo, ni siquiera parecerlo. Pero si hay que pasar por ahí... Sé que la mayoría se ve obligado a coger (o le otorgan) las vacaciones en verano; concretamente, en agosto. Otros las tenemos todo el año. O no valemos ya. O nos expulsan del sistema. O, sencillamente, nunca nos contratan ni nos autoexplotamos. Creo recordar un refrán que decía algo así “en agosto, sudor (quizá calor) al rostro”. He querido precisar y he recurrido a los tres mil novecientos setenta y cuatro dichos recopilados de mi paisano Miguel Tirado Zarco pero, precisamente, y a pesar de encontrar uno para cada mes, de agosto...nada. Hace calor, canícula, bochorno. Las calles están casi vacías en las ciudades dormitorios. Los patinetes no te llevan por delante. Hay en donde aparcar. Los políticos se han tomado un “heróico” respiro. Las vírgenes y santos patronales salen en procesión. Dan suelta a los toros y vacas (y cabestros). Los pueblos rurales se llenan de turistas pobres. En las aguas de playas y piscinas se mea ¡y hasta defeca! el personal. Y así. Los niños se han librado de sus maestros. Pareciera que todo el mundo es feliz. Después vendrá septiembre; el futuro. Y como decía Ambrose Bierce “el futuro es ese periodo de tiempo en el que nuestros negocios prosperarán, nuestros amigos serán verdaderos y nuestra felicidad está asegurada”.

Pues me temo que...

Aviso. La vuelta al cole puede ser dura. Dura sobre todos para los alumnos y alumnas. Ya sé que a los padres les agrada no tener que comprar libros de texto; y les gusta que el Conseller del ramo les deleite los oídos con que van aumentar las becas; que la comida  de los comedores escolares (con cocina recuperada) será de “kilómetro cero”; que si su hijo está enfermo en casa le visitará un docente (controlado, eso sí) para darle clases y no fracase; les habrá arreglado ya todos los desperfectos habidos en las instalaciones, y su adecuación;  no habrá ni amiantos ni barracones del pasado. Habrá tablets para todos. Y en nada, el Plan Edificant les proporcionará una moderna instalación con ordenadores y red con 5G, y todo lo que se imaginen. Como por arte de magia el bulling será atajado (tanto como el control de armas en el reino Trump). Les contarán decenas de “innovaciones”.

Pero (y por eso lo de “agorero”) el profesorado puede llegar mosca, quemado, estresado, malquerido, difamado, vilipendiado, vigilado, usado y abusado, mal pagado... Y ya saben: después de los alumnos/as, lo más imprescindible de sistema educativo son los maestros, profesores, educadores (el personal de administración parece, por la dotación, que no). Unos porque, aunque funcionarios con estabilidad (bien que se lo restriegan) andan con bournot (quemado), con mucha burocracia, y con, cada vez, menos credibilidad social. Otros porque, nuevos funcionarios, han debido pasar un calvario opositor lleno de despropósitos, algunos de los cuales llevan de interinos diez sin opos con la maleta sin vaciar. Llegarán los que, pese estar en fraude de ley, desde que tienen uso de razón, no han tenido posibilidades de disponer de tiempo, condiciones familiares, ánimo mental, “suerte” justicia, no han aprobado o no se han presentado, pero tiene que seguir con lo que les haya deparado el ordenador, buscando nuevo alojamiento, “rueda”, esperar cobrar atrasos, el salario, vacaciones impagadas, etc. Tendrán que ser políglotas con calzador: que si el B2, el C1, el DM, la CC... Los/as educadores de las aulas de los más pequeños (dos años) y necesitados de atención, les ningunearán ser “pareja”;  y la “disminución de ratios” ha devenido (según cuentan) en una quimera. Pueden presentar, a finales de septiembre, síntomas de agotamiento. Y entonces...

No es que a muchos les tenga consideración y alta estima. Que no. Se entiende que estoy hablando (escribiendo) “en general”, y a pesar de todo. Porque sin docentes, o con docentes quemados... Cicerón aconsejó: “Esperemos lo que queramos, pero soportemos lo que viene”. Aunque ¿y si nos rebelamos? Todos.

Print Friendly, PDF & Email
Lunes, 22 Julio 2019 11:47

CRISPÍN.org, de nuevo alcalde

Print Friendly, PDF & Email

Dispongo de un libro de citas (1080) con las que mejorar mi vida. Están agrupadas bajo titulares genéricos­-temáticos: Servicio, Dignidad y Gobierno, Verdades y Mentiras, Jefes, Vagos, Amor... Me decanto por Justicia y Libertad. Seleccionando una para encabezar esta columna _difícil elección_ me he decantado por Anacarsis (filósofo del siglo VI a. C.) que entonces ya sabía de qué iba: “La Ley es una telaraña que detiene las moscas y deja pasar a los pájaros”. La doy por cierta y de procedencia veraz.

Se dan todos los parámetros para que Crispín (Francisco) pueda volver ser Alcalde Saguntino-Porteño (o de donde se lo proponga). Ha sido absuelto por las reglas del juego de la Justicia telaraña.  Con ello, puede levantar la cara, alzar el vuelo, señalar (sin dar nombres _otro Medio sí los aporta, aunque no sé si procede_), contar, recordar, pedir cuentas y rehabilitación, exigir indemnización, etc. Lo que quiera (sugiero abrir una iniciativa .org, al menos, para que pueda competir con Moreno). Aclaro: Darío (porque a Sergio lo veo finiquitado).

Con su camisa blanca impoluta de iconografía alto nivel de ocio y entretenimiento (de la que se estila ahora te regalen los hijos el día del padre, sin pedirte permiso), cargando sobre sus hombros el peso de la iconografía municipal, bajo la atenta advertencia de grabación, un cartel DIN 4 barato a su izquierda, y otro de nivel _sugerente y reflexivo_, de Sagunt a Escena (pasen por taquilla) a su derecha,  ha comparecido Francisco (Crispín) con su Sentencia ejemplar y rehabilitadora (según aporta la ilustración gráfica de este Medio). Se ha librado de cinco años ¡qué barbaridad! de sombra (Él, sobre todo. Y sus compañeros de Servicio). ¿Era para tanto? ¿se merecían ese calvario? ¿se podrán quitar alguna vez esa “mancha de aceite”? ¿tiembla Darío y ejecutivas por si vuelve “el Cid local”? ¿se ha hecho justicia, que a la postre es lo que importa? ¿no encontramos rodeados de gente miserable y muy ruin (al menos en estos casos) como parece sugerir el director de este Medio? ¿Se detuvo a las moscas y se dejó pasar a los verdaderos pájaros? ¿Se ha dejado pasar a un pájaro político como Crispín y se ha retenido a la verdad? Preguntas sin respuesta cierta. No he podido disponer de la Sentencia para hacerme una mayor y mejor idea a la luz de los argumentos de los magistrados de la Audiencia Provincial. Quizá algún día acceda.

Como sé de sentencias ganadas y perdidas (en lo Contencioso, aclaro), de expedientes disciplinarios organizados, de vendettas funcionariales educativas, de chantajes, de “manchas de aceite”, de calvarios, de gente ruin, muy ruin y más ruin, etcétera, lo puede entender. Pero la verdad no me queda clara sin conocer todo lo que figura en el sumario. Lo que sí tengo claro es que, con esas mismas reglas de juego que dicen respetar, por este orden, hay algunos que deberían dar cuentas (no sé si políticas y también judiciales) y porqués: Sergio, Teresa, Francesc, titular de la Instrucción que ordenó a la UDF detener, Fiscal, etcétera. De Crispín (Francisco), que coincidió era presidente de una gestora (1983-87) cuando por primera vez, como docente, recalé en este Municipio, siempre he dudado de si era mosca o era pájaro, lo reconozco. (Como de otros, a los que ya visitó la UDF, y están a la espera, y me temo...). No quiero detenerme en la duda de si hay justicia política o política de la justicia. De verdad. Pero Botella (esposa madrileña de) ahí está recientemente.

Y conocer (porque importa): se necesita conocer qué ha sido, es y será del departamento de Actividades. Porque lo que cuenta Darío me parece una milonga, y lo que cuenta Crispín, da miedo. “LA VERDAD nunca es pura, y raramente sencilla”. (Oscar Wilde). Lo de “el tonto útil”, deberá aclararse. Que lo aclare, que lo aclare.

Print Friendly, PDF & Email
Lunes, 15 Julio 2019 11:32

SELECTIVIDAD, en entredicho

Print Friendly, PDF & Email

Atemos la morcilla por el primer extremo. Me niego a entrar en una comparativa entre centros docentes locales de secundaria que han presentado alumnos y alumnas a la PAU 2019 (conocida también como “selectividad universitaria”). Desde 2010, con un sistema “nuevo”, que implica criba, selección, barrera, hándicap para poder tener acceso a una plaza en la Universidad española, y por ende, valenciana. Con ponderación (discutible y discutida) de la media de expediente y resultado de la prueba específica; ordenando a los aspirantes para el rezo y la incertidumbre de si, la oferta y la demanda, se alinean para que, con su “nota de corte” supera, (“les llega”, “les es suficiente”, “burla”) todos los obstáculos, y entra. En primera instancia y preferencia: pretendo ser médica/o. Y estoy dispuesto, en quinta instancia y resignación a aspirar a ser filósofo/a.

De los seis centros locales que han presentado aspirantes (247 alumnos/as), cinco son de titularidad pública, y uno concertado privado. Digamos que, cuatro actúan en el núcleo “porteño”, y dos en el “romano” (con cariño). Con diferentes, claro, número de presentados, variando en función de su oferta que ofrecen y demanda que reciben. Parece ser que han superado barrera doscientos cuarenta y siete (247), lo que supone el 90,36 % (según mi calculadora, y la precisión en facilitarle los datos). En la Comunidad Valenciana, se presentaron 18.044, y la pasaron 1747,1 nerviosos/as aspirantes, lo que supone el 96,68 %. Ineludible comparación, lo sé. Las conclusiones de los datos, como dice una plasta periodista televisiva “guay”, son suyos. Los datos de cada centro, entre centros locales, publicados en la prensa, sacados de los datos oficiales, se lo dejo a otros, con más información y más función social (y tal vez conocimiento, obligación y responsabilidad) para adentrarse en los mismos. Nada, por cierto, he podido leer en la prensa local/comarcal.

Sin duda, por diversas causas, razones, hechos, e intereses, ha sido una selectividad polémica. El presidente de la Generalitat ha llegado a hablar de “escabechina”. El Conseller, por contra, habla de “normalidad absoluta”, con dos cosillas que se pueden coordinar mejor, teniendo en cuenta “los diferentes currículos autonómicos”. Los alumnos y alumnas, en 180.000 a nivel del Estado, han recogido firmas y las han presentado al Gobierno para que dichas pruebas tengan carácter estatal, iguales para todos. Las redes sociales han echado chispas. Se habla de la “peor nota” en los últimos años. Las matemáticas han alcanzado el grado de patito feo; de diana. Se han atrevido algunos a establecer la diferencia entre la nota de expediente de cada alumno, y lo que ha sido capaz de sacar en las pruebas concretas. En general, en los comentarios, constato que “inflar las notas” en los expedientes del bachillerato es obra mayoritaria de agentes de la pública, frente a otros que señalan a los negocios de la privada el mismo proceder. El profesorado, todo, por medio.

Cerremos atando, la misma morcilla, por el otro extremo. En un contexto manipulado, con intereses muy fuertes, con carreras organizadas, con ranking propagandísticos, con celos y recelos, con competitividad asumida, el que entre los 50 primeros de la lista no se incluya ninguno de los seis centros locales no debe preocupar. Casi todo es mierda, que ahora sale por los colectores de las playas, de depuradoras que no depuran, y así. Para continuar con más incertidumbres. Menos mal que el “Music Port Fest” iguala a los jóvenes. Y que, como apunta Bauman estos días, “en el mundo actual todas las ideas de felicidad acaban en una tienda”.

Print Friendly, PDF & Email
Lunes, 08 Julio 2019 19:14

Curso escolar finiquitado

Print Friendly, PDF & Email

En condiciones normales, si todo hubiese ido según los previsto, el día 31 de agosto de 2019 terminaría mi vida profesional y acabaría mi condición de funcionario docente, pasando a cobrar de la mutualidad de tal, ya como jubilado. Por tanto, este curso escolar 2018-19 hubiese sido el último; ahora mismo (pese a lo que digan los docentes de la pública) me encontraría de vacaciones de hecho, como el 90 % de ellos, y me encontraría de cenas y comidas, alternando con la ordenación de los recuerdos. Aquello que comenzó en 1985, y que me llevó al Puerto de Sagunto desde el 1 de septiembre de 1977, en el siglo pasado, en donde hubiese acabado. No pudo ser.

Este curso escolar finiquitado ha sido de todo menos bueno. De escaso aprovechamiento. De raquíticos o nulos avances para una enseñanza democrática (creo que se ha retrocedido) y respetuosa con los derechos a los que se venía a auxiliar; protegida de intereses externos, y vacunada contra las hipotéticas novedades pedagógicas, los gurús, las acometidas buscando réditos, y los experimentos líquidos y gaseosos. De mantenimiento de los privilegios de concertados y privados. De la desigualdad real, continuando la enseñanza pública siendo el patito feo del cuento. Del galimatías legislativo, el desbarajuste, la rectificación resolutiva. De las mil lenguas y ninguna era buena. Del aumento de la burocracia y la tardanza en resolver, pese a tanto adelanto informático. Del mantenimiento, todavía, de barracones y amiantos. De órganos cada vez más callados, silenciados y silenciosos. De la Evaluación menos creíble. De la formación menos formativa, de mero trámite. Del aumento del acoso escolar y del profesor quemado. Por no seguir.

Ha coincidido, además, con el fin de Legislatura, y por tanto, con cuatro años en el que el devenir político, los socorros mutuos, los cambalaches, colocaron al Sr. Marzà -ese nacionalista prepotente y sectario- haciendo tándem con el Sr. Soler -socialista dócil y comodín-, ambos sindicalistas al frente de la Conselleria de Educación y añadidos, con un presupuesto a ejecutar, pese a la financiación “injusta” (dicen) de cinco mil millones. Que junto al resto de peones colocados, los colaboradores necesarios, los callados tácticos, los subvencionados, los pactistas, etc., han venido, ejecutando unos, y tapando otros, políticas alejadas de lo que de ellos se esperaba, convirtiendo la gestión en un fiasco. Han provocado miles de enfados, desasosiegos e incertidumbres. Docentes malhumorados, dejándose llevar, rezando porque su suerte no empeorara. Lejos han quedado aquellas expectativas de cambio real, de avance significativo, de mimo a lo público, de reversión, de transparencia, de tacto, de comprensión, de potenciación frente a. Es verdad que el marco estatal condiciona, pero no les he visto batallar para su derribo o cambio, sino que más bien les he visto aprovecharse de él, recurriendo al mismo cuando pintaban bastos, para justificar lo injustificable. En fin: han sido rectificados en los juzgados más de treinta veces. ¿Qué ha habido más plantilla? Quizá. Pero a cambio de precariedad, de contratación en Fraude de Ley, de menor retribución salarial real. La red de libros, el plan Edificant, las unidades de 2 a 3 años, y otras realidades vendidas como motos y panaceas, no permiten, por el espacio, abordarlas aquí y ahora. Y de nuevo, los deméritos de otros les vuelven a colocar al timón de la enseñanza pública en la CV. Repiten.

Mejor ha sido, visto lo visto, que no se haya aprobado una nueva Ley de Educación de la Comunidad Valenciana. Ni un nuevo ROFC (Reglamento Orgánico y Funcional de Centros). Ni una nueva Ley de la Función Pública. Todo puede ir a peor.

Y concluyo. Espero, desde ahora en adelante, ser más regular en esta columna -dejando la mentalidad de blog- y ajustándome al concepto de columnista: un folio, una idea. Y como definía a la misma González-Ruano (citado por Emili Piera), intentar que sea «una morcilla con los extremos bien atados dentro de la cual puedes poner cualquier cosa». Llegar a escribirlas como Julio Camba (sencillez), Paco Umbral (corrosivas), Juan José Millas (certeras y con cierto humor), Rosa Montero (reivindicativas a favor de los olvidados), el mismo Emili Piera (enriquecedoras en los términos), y mi director, Ignacio Belzunces (por ejemplo, en la última suya, aquí al lado, poniendo a un tío grandullón y vividor del cuento, en su sitio) se me antoja una quimera que ni intento. Pero que me servirá de esfuerzo, aprendizaje, mejora... ahora que me jubilo. Nunca es tarde... si tienes maestros.

Print Friendly, PDF & Email
Lunes, 20 Mayo 2019 16:40

Des-concierto

Print Friendly, PDF & Email

No sé si estoy equivocado, o no; si percibo bien, o no; si me llegan datos suficientes, o no; si soy parte interesada; que sí. Ante el desconcierto de la Educación hoy en día; la evidencia de que la Cultura está contra la Escuela; la participación democrática en los centros no universitarios está por los suelos (y prostituida en parte al poder político); existe un cada vez mayor desencuentro entre la profesión docente y la llamada (mal llamada) comunidad escolar; y  a la luz de las investigaciones de Basil Bernstein llevadas a cabo en Inglaterra allá cuando Paco expiró, cuando todavía por aquí “no éramos Democracia”, centradas en las “interrelaciones existentes entre clase social, nivel de utilización del lenguaje y socialización del niño _y niña_ en la educación primaria, creo que “YO ELIJO”, también.

Es normal que en época de feria de elecciones que legitimen al Sistema salgan a la palestra los candidatos (en busca de un sueldo que no encuentran allí), los creadores de opinión (inductores de la opinión), los gurús ideológicos (tipo obispos e “influencers”), los empresarios (ávidos de plusvalías), y los “retuerce-lenguajes” (con sus códigos, su clase y su necesidad de control, para perpetuar sus privilegios).  Todos ellos recurriendo a vocablos, conceptos, imágenes, códigos exprimidos al máximo, des-dibujándolos, dándoles la vuelta como a un calcetín. Todo para salirse con la suya. Si lo centramos ya en el tema Educativo, en la Enseñanza; en nuestro País, Comunidad o Municipio, nos aproximamos, en pleno proceso de admisión (y trasiego) de “clientes” para la enseñanza básica sostenida con fondos públicos, a lo que quisiera expresar aquí.

Si la “progresía” variada, descafeinada, dulce, ávida de palmaditas en la espalda, mimara a la Enseñanza Pública; a la que está obligada a asegurar el derecho a la Educación y Enseñanza Básica de cada ser humano que habita bajo sus dominios; sin segregaciones, sin privilegios, sin cribas, sin camelos, sin impunidades; si elevara su nivel de calidad y satisfacción, con infraestructuras, personal, medios, ratio, motivaciones, etc., no tendría necesidad de hacer caso  a los defensores interesados de la “libertad” (primera prostitución del lenguaje) de enseñanza, el derecho a la elección de educación (segundo atentado)  que quieren “para sus hijos” (ciudadanos de un Estado hoy por hoy obligado a regular “propiedades” sobre ellos, y las obligaciones de todos), ni a aguantar sus sermones. Es decir, y por ejemplo: desactivaría a esa “Junta por la Libertad Educativa” que agrupa a los intereses de la enseñanza privada sostenida con fondos públicos (y “otros ingresos”). Y a la derecha política de bajo-palio. También a la enseñanza privada concertada nacionalista pro, a dónde también remiten a sus retoños muchos de los que viven del presupuesto público, y a los que, por ejemplo, el Sr. Marzà también visita con alegría. (A los privados-privados, y su selección, además de impunidad, los dejamos para otra ocasión)

Ya es significativo que el mitrado (¡já!) valenciano Cañizares (por si alguien lo confunde con un portero famoso) y con ocasión del fallecimiento de  Rubalcaba (el Ministro de) lo elogiara como Ministro de Educación (1992-1993) por desarrollar la LOGSE, poniendo en su boca (no lo he contrastado, pero le creo) aquello de que los centros concertados, que son una idea muy propia de Rubalcaba (tanto como las cloacas) que decía “eran la mejor manera de cumplir con la Constitución“ (“Otra” que va sobrada de interpretaciones, clases, códigos, control, incumplimientos, etc.). Con des-concertar, previa planificación de infraestructuras con intención, e inversiones (y no precisamente con planes des-edificantes) avanzaríamos hacia un sistema más justo, hacia una elección de verdad, a que los alumnos pudieran disfrutar de su derecho por encima de las perspectivas y miedos de muchos de sus padres, con su deseo de “diferenciarse” de los mocosos y harapientos. Si de paso des-concertáramos con la Sede Vaticana, y no hubiera conciertos públicos con “las otras creencias” no sólo avanzaríamos también, sino que no violentaríamos la libertad (ésta, sí) de conciencia. Y con todos esos fondos...De momento favorecíamos más la igualdad de oportunidades (éstas, sí) y la movilidad social, entendida como dignificar las condiciones de vida de los desfavorecidos, el acceso al conocimiento que les permitiera discernir quién los mantiene sojuzgados y de la necesidad de asegurar sus derechos individuales en una organización social ineludible, colectiva, con reglas más justas cada vez; y lejos de los predicadores-adoctrinadores de todo tipo (incluidos los nacionalismos). No digo ya de los demandantes de mano de obra precaria, barata, esclava. Socialmente consumista, y entretenida en sus pantallas.

Por otra parte, durante los meses de abril y mayo, la Universidad de València ha presentado un Informe, referido en este caso al mapa escolar de la ciudad de València (o Valencia, no se enfaden), fruto de una investigación que analiza datos extraídos de la documentación generada durante el periodo de escolarización, consecuencia de la aplicación de baremos de reguladores de la admisión en centros educativos públicos y privados, en este caso, con más demanda que oferta de plazas. Confieso que, en general, son informes encargados, quizá con intención, y con las miras de llevar aguas a su propio molino (como ha ocurrido con otros sobre la lengua) pero, como los datos al menos están ahí, me puedo creer alguna conclusión: que el sistema educativo valenciano “no es equitativo, pues intensifica las desigualdades sociales al concentrar en determinados colegios a los alumnos en riesgo de exclusión y con necesidades educativas especiales”. Lo más sorprenden es cómo ocurre eso. Y ahí sí me fío de mí mismo porque vivía la promulgación de esos baremos, los cambios (en dónde y cuándo podían: María José, curso 2012-13); la aplicación de los mismos (los combatía, como el famoso punto discrecional) por parte de las direcciones de la cuerda (según el poder político que les nombrara) y los ingenuos, y a veces interesados (muy interesados) consejos escolares. Total: que proponen, de momento, “mejorar la admisión de alumnos con la creación de oficinas municipales de escolarización que gestione directamente el proceso en vez de los colegios”. Evitaría “la arbitrariedad de los colegios”, que, si son concertados, es ya ... Me apunto. De momento, salvaríamos en parte algo: el fraude real y el presunto. ¿Que atenta contra la autonomía escolar? ¡Já! de nuevo.

Si descendiéramos a los pies del castillo de Sagunt (o Sagunto si lo prefieren; o Puerto de Sagunt) pues qué quieren que les diga. Los alumnos serán seleccionados con los mismos baremos, sus direcciones... sus consejos escolares... sus padres...sus fraudes presuntos. Evidentemente, visto lo visto, los concertados y privados harán “su junio”. Los curas, imanes, rabinos y “chamanes”, también. La jornada escolar será motivos de recelos y enfrentamientos. Los resultados de evaluación lo serán “a la carta” (por la competitividad). Y los alumnos y alumnas valencianas no podrán acceder al conocimiento en su lengua materna, sea el valenciano, catalán o castellano.

Asegurar que eso todo eso no se produjera, no es una merma al presunto derecho a elegir, sino el derecho a la Educación en FRATERNIDAD, IGUALDAD Y LIBERTAD. Con mayúsculas. Y menos negocio, que aquí no nos chupamos el dedo, “defensores de la libertad de elección”. ¡Já!

Print Friendly, PDF & Email
Miércoles, 27 Marzo 2019 14:46

Interinas e interinos

Print Friendly, PDF & Email

Visto lo visto. Leído lo leído. Escuchado lo escuchado. Evidenciadas las intenciones, triquiñuelas, mentiras, hipocresías y urgencias de los políticos de este Régimen, las complicidades sindicales, los silencios preelectorales, los costes, las divisiones, la oferta y la demanda, etc., por mi parte, lo tengo claro, y así lo expreso y declaro, aunque sea un “minundi” desahuciado: las interinas e interinos docentes(mal que me pese por algunos) deberían de inmediato pasar a ser Funcionarios en igualdad de derechos y obligaciones con los que ya están, y a partir de un tiempo acordado de servicios. ¿Tres años/cursos?

Por supuesto, no me olvido de los 700.000 que, dicen, existen en el Estado, en diversas Administraciones, de diversas ramas de la actividad, en todas las Comunidades Autónomas. Como tampoco de los contratados, sin pasar a fijos, en las empresas privadas. Ninguno de esos trabajadores debería ser de usar y tirar. Ninguno, en sus derechos, ninguneado. Pero quien menos debería hacerlo sería una Administración Pública. No creo que se les inste desde el contribuyente a que “ahorren” (que no lo es tal) en cumplimentar derechos. Si acaso en el número y para determinadas funciones, según servicio y circunstancias. Nunca para que un trabajador público (ni privado) no disponga de estabilidad, pueda planificar su vida (con las reglas necesarias que nos obligan a todos), pueda hacer planes con su futuro, su carrera profesional, recibir los derechos adquiridos, etc.

Comprendiendo que una Administración Pública, para la prestación de un servicio, y para tener en cuenta imprevistos y evoluciones de los mismos, va a tener la necesidad de disponer de personal provisional, temporal, interino (o como quieran de nominarlos), para hacer frente a distintas necesidades y situaciones, no es de recibo, digo,  que los porcentajes requeridos sean de escándalo (próximos al 30% en la docencia en la CV, dicen) y que por mala planificación, gestión, desidia,  bastardos intereses de los gestores, que dicen representarnos, estén jugando con el servicio público y sus trabajadores.

Recuerdo que, cuando en las grandes fábricas/empresas y en las puertas de las mismas, allá por los años ochenta, repartíamos aquellos panfletos precarios “ciclostilados”, reivindicativos ellos, era raro que no se incluyera la demanda, trasladadas a los convenios y mesas de negociación, de que las mismas hicieran fijos, a partir de un momento determinado, a los aprendices, contratados temporales, etc. Se puede comprobar en los archivos sindicales, o pueden testimoniar los que lo vivieron en la alameda de AHM, Ford, Macosa, Saltuv, astilleros, almacenes, etc. Después, hasta en las AP, se perdieron algunas de las buenas costumbres (como la de sacar a concurso las plazas disponibles); y no porque sí, pero el número de interinos en relación a las plantillas necesarias era “tira que va”. En la docencia valenciana que es la que más he conocido, vivido, y hasta soportado sus efectos, después de aquella famosa bolsa de los “históricos”, vino “la del 86”, y siguientes. Sería muy largo adentrarse en qué pasó desde el cambio del milenio hasta llegar a hoy. En Andalucía, algún grupo lo ha relatado y analizado con bastante rigor y circula por las redes sociales.

Llegados aquí, y limitándonos a la enseñanza pública, me interesa traer a colación dos o tres puntos. El primero: dada la situación a la que nos han abocado nuestros competentes gestores del bipartidismo, y del nacionalismo, fundamentalmente, que se ven ahora presionados por distintas resoluciones en Europa y cada vez más Sentencias en los tribunales del Estado, lo más sensato, práctico,  y justo, sobre todo justo,  es que los miles de interinas e interinos, con 3,10, 20 años de servicios, pasen a ocupar una plaza de funcionario según un orden y méritos adecuados y acordados (si es posible, que lo es) que cubran las plazas estructurales, las reposiciones, etc., y así se haga cada curso, por ejemplo, en la enseñanza pública. Las interpretaciones de las pretendidas limitaciones impuestas por normativas estatales (dicen que Orgánicas; y yo digo que interesadas ahora, porque les da una salida argumentativa para su proceder durante estos años) para hacerlas posible, que las interpreten de otra manera, o las cambien. Que más injusticias, al cambiarlas, no las van a generar (no generar ninguna se me antoja imposible dado el cacao existente). Vamos a ahorrar en disgustos, malas caras, exclamaciones, burocracias, papeleos, equivocaciones, etc. que tanto están afectando, y afeando, al servicio.

El segundo: El sistema de selección docente de Concurso-Oposición vigente no ha supuesto la hipotética pretensión, loable, de “seleccionar a los mejores”. Craso error. A la vista está. Tampoco, es cierto, que un interino/a con 20 años de servicio se convierta per se en “el más guais” de los docentes; ya les digo yo que no. El sistema se puede calificar al gusto: subjetivo, irreal, alejado de la práctica, nada transparente, lotería, comparativamente odioso... Y también digo que he formado parte de ellos: por sorteo, y a dedo por nombramiento como Presidente.  Y les puedo asegurar...Y ya, con las nuevas regulaciones de los Decretos, un auténtico cachondeo de páginas, líneas, inter´-líneas, puntos...y un insufrible proceso de incertidumbres, además de un fomento de las divisiones y del entretenimiento, generando desesperación, mal humor... ¡Y negocio! ¡Mucho negocio! Total...

Y el tercero: la oferta, y sobre todo, la demanda es, la que es (cantada “rajoniana”). Cada vez menos oferta, y mucha demanda. Mucha. Como en otros sectores. Los intereses particulares salen como sarpullidos: por todo el cuerpo. Los nuevos, frente a “los viejos”. Los instruidos en los “nuevos” productos educativos, frente a la experiencia. Los que supuestamente “saben mucho” porque disponen de tiempo y, dicen, “estudian”, frente a los que no tienen ese tiempo por sus muchas obligaciones adquiridas. Los autóctonos frente a los emigrantes. Los que aspiran a una hipoteca, frente a los que tiemblan por si no pueden seguir pagándola. Imposible sortear, sin rasguños e heridas, las casuísticas.

Por ello, para medianamente superar esta situación, acabar con la provisionalidad, las incertidumbres (que tanto repercuten negativamente en el servicio) las previsibles “masacres”, atender derechos, mejore el servicio educativo, y los políticos y sindicalistas se pongan las pilas y   salgan del atolladero (no hacerlo nos puede costar muy caro) ya digo: título de Diplomado o Grado; primero Bolsas públicas ordenadas por turno y cola; la experiencia por delante, con los kilómetros,  pisos alquilados y el nomadismo de cada curso, valorados como toca. Publicación en el BOE. Al concurso de traslados, y a formarse/actualizarse en los centros. Interinos e interinas, los mínimos. Los estrictamente necesarios. Y “usados”, a una plaza que les dé estabilidad mientras haya funcionarios. Y antes de pagar los intereses a los Bancos y cubrir sus agujeros especulativos, aumentar las plazas, rebajar la ratio, equiparar derechos y obligaciones, votar a gestores competentes e implicados en la Educación Pública.

Por último: una vez con plaza de funcionario (mientras existan), en los Claustros y sus decisiones, no dejar al interino “lo que yo no quiero”, ni se usen de “comodines convenenciales” a gusto de direcciones e inspectores.

· Palabra de Dios.
· Te alabamos, Señor.

Print Friendly, PDF & Email
Página 1 de 5
CAMPAÑA COMERCIO AYTO 2019 cast
CAMPAÑA COMERCIO AYTO 2019 cast