Alejandro Mayordomo Buendía

Alejandro Mayordomo Buendía

Diplomado en Magisterio por la E.U. de Magisterio de Cheste, recaló en estas tierras, procedente de la Meseta, Cuenca (1954-Para rato) con catorce años (su padre y madre buscaban sustento). Seminarista desengañado; estudiante activo en los estertores del franquismo; militante comprometido con causas imposibles. Como docente funcionario recaló en este Municipio en el curso 1987-88, en el Baladre, de buenos recuerdos(21 días de huelga para dignificar la profesión). Desde 1992-93, suprimido por descenso de natalidad, recaló en otro centro público porteño. Hasta hoy, y hasta la jubilación (o el aniquilamiento). Su mayor mérito: haber sido tutor de unos 265 infantes, apoyo para otros 200, y profesor de EF para casi 200. Todo ellos, hoy, vecinos de El Puerto, desde los 5 a los 29 años ¡casi ná!.

Viernes, 14 Febrero 2020 13:13

Desamor anunciado

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Protesta ¿contra quién? No me queda claro. ¿Contra las “Administraciones”? Vale, muy genérico. ¿Pero cuáles? “El campo” (por supuesto, también, la ganadería), dicen, está en la calle en la Comunidad Valenciana, dentro de una planificación de movilizaciones en todo el Estado. Ahora, con más decisión. “A por todas” dicen. “Unanimidad” en el sector, y sus organizaciones.  “Complacencia” entre los que políticos de distinto signo. “Precauciones” entre los que gobiernan tanto en el Estado, como en esta Autonomía, con miedo “al populismo” (sic) ¿“Comprensión y simpatía” entre los consumidores? Quizá. ¿Reivindicaciones justas? Vale. ¿Y los empleados, normalmente jornaleros, y sus condiciones ¿cómo y en dónde quedan? Y los intermediarios, los distribuidores y puntos de venta final ¿Qué hacemos con ellos? Y con los que pagan a 90 días vista al agricultor/ganadero e invierten ese dinero que recaudan diariamente en productos financieros para aumentar la rentabilidad y el saqueo ¿los mimamos? Muchos interrogantes, lo sé.

Desde luego que es un tema complejo (como tantos otros que nos imponen). En eso, la Consellera Mollà no descubre nada. Hincar el diente desde la política es otra cosa. Lo que sí sé son dos cosas. La primera: se nos olvida que fueron los pro-ponentes y los votantes los que decidieron entrar en su día en la “Unión Europea” (nido de mercaderes sin escrúpulos y con intenciones claras nada altruista). Si desde hace tiempo se van viendo cada día plasmadas con más nitidez esas intenciones, y en donde dije digo, ahora dicen Diego, pues habrá que apechugar con parte de la responsabilidad y la culpa. A este país le quedó claro el precio a pagar (y más siendo país del sur, con su debilidad y atraso a cuestas, salido de la larga noche del franquismo). Un precio era el desmantelamiento de una parte de su estructura productiva (por supuesto el campo y la ganadería) y hacer de él, por su sol y la predisposición a ejercer de camareros, un territorio de descanso para los mejor colocados, un país para el turismo (encima, estacional). Por tanto, estaba cantado que el campo y la ganadería caminaría a su extinción por estas tierras en la medida que se pudiera proceder con todos los instrumentos a su alcance, y con el viento favorable de la coyuntura. Se aceptaba estar a las duras y las maduras.

En segundo lugar, una vez dentro chupando del caramelo (sin caramelo no hay nada que chupar) se nos presenta la realidad del “difícil futuro”. Después de echarse en brazos de la libre competencia y de esos mercaderes que la gestionan, ahora se invoca “recuperar el principio (sic) de preferencia comunitaria”, de “mantener una estabilidad que no se viera sometida a los mercados externos”. Ahora, “la pérdida de aquel objetivo común (¡cuánta pena ahora!) de crear un mercado seguro y equilibrado para los sectores productivos de los Estados miembros”, se lamenta. ¿Entonces...? El colmo es cuando se reconoce que la “ciudadanía europea” no puede “sufrir las consecuencias de pactos que chocan con los intereses propios”. O sea: hay pactos. ¿Qué pactos? ¿De quiénes contra quiénes? Somo europeos ¿no? El personal vota a los que “pactan” ¿es así? Entonces...

Cuentan que, en tiempos de Rajoy, y con el silencio de la oposición, y sin movilizaciones ni tractoradas en la calle, se aceptó “un pacto” con Sudáfrica por el cual nos comíamos sus naranjas antes que las nuestras, a cambio de que una multinacional telefónica, con dominio ventajista, que viene de una privatización espuria, entrara a saco en aquel país a hacer “sus negocios” con el visto bueno de nuestra querida “Europa”. Sólo un ejemplo (por no hablar de otros que en esta columna no cabrían). No voy a concluir con aquello de “ahora, ajo y agua” (necesito no crearme más antipatías). Ni tampoco quejarme de que al final, como consumidor, voy a pagar, como siempre, los beneficios de otros. Tampoco quiero entrar en “el arte” de la contratación y las condiciones de trabajo. Pero tenía que escribirlo. Y cuando el terror del “coronavirus” se extiende, y también peligran los ingresos de los camareros y “kelys”, pues concluyo que esto se pone feo. Muy feo (menos para Castelló, que la UDEF es un poco cutre, y los juzgados, generosos).

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Viernes, 24 Enero 2020 12:22

Los “Hunos” (y los otros)

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Una vez más, me parece, hemos caído en su trampa. Yo, el primero. Tanto en la de unos (esa formación peligrosa, huevo amable que encierra la serpiente venenosa, y a sus disimulados y complacientes admiradores de los que proceden), como los otros (estos, necesitados de encontrar un contrario con el que justificar su ascenso, la permanencia en el puesto, la supervivencia en el olimpo de los elegidos por el demérito, y no por la capacidad de). Vendrán más, sin duda. Eso nos pasa por darles “aire electoral” y púlpito mediático. Cancha parlamentaria, jugando al “aquí, to er mundo e güeno”.  Y no. Menos mal que, a nivel del Municipio, el representante más destacado de los unos está centrado en organizar jornadas caninas para perros domesticados (¡ellos! tan aficionados a la tauromaquia y la caza).

Pues bien. Conseguido el implantar el debate, colarnos el discurso odioso, servir interminables noticias y carnaza para tertulianos seleccionados entre los unos y los otros, yo mismo entré al trapo: acumulé recortes de prensa de todas “las partes” (entre otras cosas, pensando en esta columna), escuché argumentos, intervine en alguna página de docentes, lo llevé a mi muro (muy al comienzo), difundí proclamas de otros, etcétera.  Planteado el reto por parte de la carcundia política e ideológica sobre todo, la progresía buena y acomodada, esa que se autodefine gratis “de izquierda”, se ha lanzado a la contraofensiva sacando el “argumentario” político-sindical en defensa de la Enseñanza Pública y un sinfín de valores; en el espacio en donde mejor sobreviven; de donde sacan la mayoría de sus cuadros y a donde no llevan a sus hijos muchos de ellos, no vayan a contaminarse de gente sin pedigrí (véase el caso de la Ministra Celaá aireado en jornadas pasadas; y cómo tratan a la concertada nacionalista por estas tierras los que, desde el poder, son parte ideológica del tinglado sectario). Las páginas en redes sociales y los Medios controlados, se han prodigado, casi como monotema, y empleándose a fondo, por conveniencia, en oponerse al engendro reaccionario, pero ocultando las realidades de esa Enseñanza “Pública”, convertida en negocio del siglo XXI, como señala, acertadamente, Gérad de Sélys en “Tableau Noir”, llamando a “resistir a la privatización” de la misma. Muy lejos es oro todo lo que reluce.

Cómo justificar que, por una parte, la LOMCE es (que lo es) un instrumento al servicio de, y por otra justificar que bajo su yugo, los claustros de profesores son la panacea, compuestos por bien formados y seleccionados docentes, entusiastas y bien pagados; los consejos escolares el no va más de la participación a pesar de todo; las direcciones esos compañeros diligentes y bien preparados, elegidos, que destacan por su rigor, transparencia en los asuntos a tratar y gestionar; las ampas, esas asociaciones cabales y que “representan”, que colaboran, supervisan y conocen todo lo que pasa dentro de los centros (y más porque no quieren); esos representantes de los municipios tan prestos a. Esas páginas web, tan activas, actualizadas, transparentes, en donde te encuentras todo lo que necesitas, y te explican todo lo necesario para quedarte tranquilo en casa. Y por fin: esas actividades tan bien propuestas, enmendadas, estudiadas, difundidas, debatidas, avaladas, aprobadas, visadas por la inspección educativa (un já! para otros que tal), amparadas por el sistema constitucional, los estatutos de autonomía, las convenciones europeas y mundiales, y por la sabiduría divina (especialmente en este territorio estatal).

Bastaría con mostrar aquí una sola hoja de las que componen una PGA (Programación General Anual), aquella que hace referencia a las actividades, para escribir un libro. Hacer un seguimiento y seguir el trámite de las propuestas, selección, aprobación, visado y difusión sería un ejercicio muy ilustrativo. Las que yo conocí, padecí y combatí a partir de un momento, no deja nada bien a los que ahora han salido en tromba a justificarse.  Las conservo casi todas (también las que no me dieron completas). Ante la falta de respuestas, quizá una parte de la sociedad, políticamente, se haya echado, o se echará, en manos de esas peligrosas siglas que nos marcan agenda, y que solo “Gloria”, como aviso, nos ha echado una mano para olvidarnos de aquello que ni siquiera he nombrado en esta columna, pero que todo el mundo conoce de qué va.

La confusión generada entre lo que son actividades curriculares, o no; llevadas a cabo fuera o dentro de los centros; en horario lectivo o fuera de él; entre lo que es un profesor/maestro docente y un “experto” externo contratado (o que se propone y colabora porque tienen un negociete detrás); entre complementarias y extraescolares; los requisitos, o no, para considerarlas sujetas  al ordenamiento jurídico todo; sobre lo que es la libertad de cátedra y tócate Roque,  digo y confieso, me lleva a la desesperanza, por parte de “los Hunos y de los otros”.

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Miércoles, 08 Enero 2020 12:42

Tradiciones y costumbres

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Al ejercer de columnistas tenemos la costumbre, a menudo, sí, de incluir en las mismas alguna frase breve de autor/pensador/charlatán o político...Y es que se convierte en «Manera habitual de obrar una persona, animal o colectividad, establecida por un largo uso o adquirida por la repetición de actos de la misma especie». Vamos: la costumbre. Voy a proceder citando a Soren Kierkegsaard, como saben, filósofo. «No hay ningún estado social que no tenga sus costumbres y, por tanto, sus mentiras convencionales». Fin de la cita. ¿Cómo se quedan?

Luego están las tradiciones; que aunque parezcan lo mismo, y las usemos indistintamente, pues creo que no son similares, aunque sean ambos términos nombres femeninos: «Transmisión o comunicación de noticias, literatura popular, doctrinas, ritos, costumbres, etc., que se mantiene de generación en generación». «Imposiciones», añadiría yo. Y para seguir con la costumbre, procede añadir otra cita, ésta con una intención más provocadora, lo reconozco: «La tradición es la personalidad de los imbéciles», de Maurice Ravel. Al menos se la atribuyen a Él. Lo suyo eran los boleros, pero...debía estar harto. Supongo que con razón.

Ambas, tradiciones y costumbres, se han desarrollado, manifestado, repetido, soportado o disfrutado, según, estos días pasados, a caballo de dos años, hasta dejarnos (por lo menos a algunos) parecidos a un ser “grogui”; a un K.O. que nos deja desencajados y desfigurados al primer asalto; encima, sabiendo lo que nos va a ocurrir. Sin apenas poder zafarse, huir. No sé si somos imbéciles, pero parecer, lo parecemos (con todos los respetos). Y soportando, o colaborando, o implicándonos, en las mentiras condicionales. Y sí: se me antojan que, impuestas, reconducidas, obligadas socialmente, con machaque comercial, con hipocresías, paripés, y todo lo que quieran añadir. ¿Disfrute? Bueno, vale; cada uno...

Las ha habido para «dar y tomar»: saguntinas (y porteñas), valencianas (y catalanas), españolas (imperiales), europeas (forzadas), y universales (de Mercado). A ésas le añadimos, mediante apellidos, las raras, las curiosas, las zafias, las glamurosas, las...Para niños y niñas, adultos, yayos y yayas. Feministas, ecologistas, parlamentarias, concejalistas. Televisivas, radiadas, escritas, transmitidas por la RED. Soñadas, y frustradas.

Me he topado (yo,) fundamentalmente, con las religiosas. O tragas, o ñaca-ñaca. Como animal al matadero: no insistas en resistirte, porque al final, sucumbes. ¡Qué pesadilla! Cuentos inventados, tradiciones apropiadas de las costumbres populares, imposiciones del poder ejercido, cometarros interesados, connivencias importadas y moldeadas...Es verdad que, como dice un anónimo, «No hay Leyes, ni tradiciones, ni reglas, que se puedan aplicar universalmente, incluyendo ésta». ¡Ufff! ¡Menos mal! Sería el acabose, el colmo, el suplicio en algún caso.

Por fin. «Algunas», como todo, han evolucionado, alentadas, eso sí, por el consumo y el negocio; con algún fin (generalmente espurio); por el desconocimiento, por nuestras mentes teledirigidas e influenciadas. En definitiva: porque tontos no son. Y es que «o evolucionan (puede ser a peor) o se vuelven obsoletas. Allá donde exista tradición no evolutiva, refleja una sociedad estanca y llamada a morir». A ésta (Sociedad) en la que me desarrollo, creo, le está costando morir en sus costumbres y tradiciones ¡que menudo conocimiento de temores, supersticiones, mentiras, maldades y dolores nos ha dejado o transmitido!

Estoy harto del calendario juliano (leñes: 12 meses a 30 días, y ¡au! Tendríamos una creación acorde a los tiempos). Del nacimiento de un ser concebido por paloma. De las loterías (para engañar al pobre y darle esperanzas frustrantes). De abuelos con barba viajando en trineo (increíble tarea para sus maltrechas articulaciones). De los inocentes (ya no queda nadie como tal). De unos magos que no son sino un engaño personificado (cuyos obsequios hay que descambiar). Vale: celebremos el cambio de año, pero sin hacer el gilipollas. Ninguneemos a las multinacionales y sus altavoces mediáticos. Inventemos y creemos tradiciones y costumbres de otro calado y condición. Racionales. Espirituales. Despojemos a los gurús de sus poderes.

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Lunes, 02 Diciembre 2019 11:35

Regulación

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Cuando hoy, esta mañana lluviosa de lunes, 2 de diciembre de 2019, los alumnos/as de Infantil y Primaria, sus maestros/as, sus padres, el personal de servicio, hayan accedido a un centro público de enseñanza, será el último día en sus vidas escolares y docentes, en que se rijan, y los rijan, por el Decreto 2331997, de 2 de septiembre, (vigente, nada más y nada menos, veinte y tres años). Es decir: por el famoso, afamado, detestado, obsoleto Reglamento Orgánico y Funcional de Centros (conocido y soportado como “El ROFC”), del que guardo un amargo recuerdo. El nuevo, el reciente, el calentito, (Decreto 253/2019) entrará en vigor mañana, pues hoy sale publicado en el DOGV; y que aprobaron Ximo y sus consellers (por decir algo) el pasado día 29 de noviembre, viernes, en reunión del Consell Valenciano. Superados todos los trámites, y ante la indiferencia general.

Si lo piensan bien, la nueva “regulación” de los centros docentes (ha dejado de ser Reglamento, como denominación, lo que no es baladí) afecta a un, importante no, ¡importantísimo! número de personas de la población valenciana (además, en edad de formación), a sus guías o pastores y demás miembros de la denostada, sufrida y socorrida “Comunidad Educativa”. Al ser una “regulación” mediante Decreto, no es cualquier cosa. Y aunque tiene un marco estatal y europeo (o precisamente por eso) que lo condiciona, en general, debería conocerse en profundidad. Vamos: llevarlo encima si la Educación y la Enseñanza es una prioridad que te interesa. A mí, en esta columna de urgencia, no me ha dado tiempo a leerme las 48 páginas (ni imprimirlas; soy antiguo, y jubilado, sigo leyendo mejor en papel), y menos a destriparlo, subrayarlo, compararlo, criticarlo o aplaudirlo (me decanto, por los precedentes, y lo poco conocido, por la crítica feroz). Tiempo habrá de ir desentrañando sus 85 Artículos y Disposiciones.

Los del Botánico, es decir, Compromís y el PSPV (socorridos por el insignificante y advenedizo Podem) han tardado cuatro años y medio en alumbrarlo, como un instrumento necesario de actualizar, y a su vez, como un medio de rescatar personas (sic), desde la progresía, librándolas de las garras de la derecha cavernícola y mangante, mientras llega ¡otra! “La Prometida”, es decir, la LVE (Ley Valenciana de Educación), que verás. El dúo circense y bailón, Marzà y Soler, nos han querido dejar la segunda, o tercera ya, según, obra maestra de la legislación escolar antes de pasar a la posteridad. Quizá la LVE sea la cuarta, si antes...Su legado. No han encontrado mucha resistencia: la derecha valenciana no puede hablar (inmediatamente se les saca la bicha, (“LA CIEGSA”) y a callar. Los Sindicatos docentes, domesticados con la subvención y el papeo, y el chollo de la formación y la oposición, junto a la jornada escolar, “mut” (“silencio”, que me leen en Rusia). La Ampas, bastante tienen con sobrellevar el nombre, víctimas del entreguismo (de entrega, ¡palabro!) de sus representantes a la espera de un puestecito a tener “allí”; ni están, ni se les espera. El profesorado no pasa más allá de esperar a cobrar a final de mes, como los jubilados. Total, no piensan desobedecer...

Ahora, atémonos los machos. Si la referencia es el camino seguido en Cataluña, modelo y referencia, como parece de entrada, se habrá dado otro paso con un instrumento legislativo más en la privatización de un servicio público fundamental; un deterioro premeditado para dejarlo hecho unos zorros; un negocio hasta donde se pueda, y mientras tanto; y de paso, o por delante, dotarse de un instrumento de control y selección docente, de vivero de nuevos soldados hacia un destino en lo universal a los que se les tiene ofrecido el nuevo paraíso. Espíritu neoliberal de fondo, con padres creativos del sindicalismo histórico como avanzadilla. Si me lo llegan a contar, no me lo hubiese creído.

Dice José Miguel Monzón en su nuevo libro “La Furia y los Colores” que “los que nacimos en los años cincuenta hemos vivido la mejor época de la historia de la humanidad”. Allí lo explica, y algo de razón parece tener. Los que hasta 2015 vivimos la formación escolar y docente, sin duda, no vivimos la panacea. Pero vivimos. Con cierta tranquilidad. Ahora, todo es incertidumbre (incluso cuando se actualiza un ROFC). No es que cualquier tiempo pasado fue mejor, que no. Pero el futuro de la enseñanza pública se me antoja de catástrofe. Quizá porque estemos en puertas de “LA DEFINITIVA”. Quizá porque nos han ganado las metas. Quizá porque los colores se están destiñendo, y acecha el ogro.

Muera el viejo ROFC, corta vida a la ¿ROFC?

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Lunes, 04 Noviembre 2019 11:30

Entristecido

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Entristece ver cómo (por poner un ejemplo) has estado apoyando desde tus limitadas posibilidades a un colectivo docente sometido al uso y abuso de la organización administrativa pública, en Fraude de Ley (cerca de 80.000 interinos e interinas en el conjunto de la AP), y que ahora, a distintos niveles, te salen de altavoces de sus verdugos, de sus chupa-sangres, de lo más reaccionario y carcamal, de lo más franquista (como mínimo) de la política, incrustados en las instituciones públicas; a su vez títeres de los que hicieron fortuna entonces, y que en estos cuarenta años la han aumentado con creces. Acogerse a sus engaños, a sus falsas promesas, a sus mentiras, a sus soflamas, a sus “compromisos” futuros si tocan más poder, intentando ser creíbles, y ser atraídos a la telaraña desplegada en parlamentos, ayuntamientos, administraciones públicas en general, medios de difusión y redes sociales, me parece desalentador. Con sólo reproducir sus siglas de tres letras me entra sarpullido. Me aleja del humilde apoyo que les he podido prestar con buena intención. Lo peor: no veo a la gran mayoría salir al paso. Pareciera que.

Parece ser que nos perdonaron la vida, y que, gracias a su magnánima benevolencia, “disfrutamos” de una Democracia plena; que no fue sino un acuerdo entre un régimen criminal con necesidad de blanquearse y adaptarse, sugerido internacionalmente, e impuesto el no pedirles cuentas per secula seculorum. Y unos renegados, y hasta traicioneros, que se plegaron a la primera de cambio a firmar la prolongación de un franquismo sin el dictador (se había muerto en la cama), sin ruptura mínima, sin depuración,  suavizado, advirtiendo de volver a la mínima a lo más duro, sometidos a la bota militar y demás controles, a cambio de un plato de lentejas con moquetas, focos, egos, pisotones, subvenciones, robos, y entrar en la medida de lo posible en las élites que pinchan y cortan. Seguir sometiendo a los vencidos y sus descendientes y desarrollar sus negocios fue, y sigue siendo, su entretenimiento y ahínco. La trayectoria de “los otros”, que se olvidaron de los que se sacrificaron, ya es conocida. Entraron en el juego de lo posible, pero bien que se pusieron a beneficiarse, hasta asimilar las artes políticas y económicas de aquellos desalmados sinvergüenzas. El panorama que se divisa es desolador. Claro: según para quien. Para unos pocos, oportunidad de negocio. Para los de siempre, los indicadores del retroceso a todos los niveles: económicos, de libertades, éticos, morales, culturales, solidarios...

Porque aquello ha resultado ser un franquismo blanqueado y adaptado, con más franquistas sociológicos de lo que parece, que a la mínima que se da la patada a una piedra, te salen por todos los lados. Están muy próximos (en tu afición, en tu trabajo, en tus amistades, en el propio partido, sindicato o asociación, incluso en tu propia familia). Se les puede identificar una vez que se han soltado en el habla, en las actitudes, en los pensamientos, en las reacciones, a poco que unos charlatanes vividores del cuento se les ha puesto pasta, foco y micrófono para largar, amenazar, cambiar la historia pasada, y prometernos “el ajuste cuentas” por no haberlos depurado y cortarles las alas.

Echarse en sus manos, aunque sólo sea por duplicar su propaganda en tus espacios, darles el voto, y consentirles sus amenazas, creyendo que te van a solucionar la vida de por vida porque “recogen” tus demandas, pudiera parecer una ingenuidad fruto de un ninguneo aplicado por otros (que lo es), un olvido programado, o una desesperación motivada que pudiera venderse como comprensible. Y no. Nada lo justificará. Se estará más cerca de la complicidad en el ascenso de la bestia parda que de la solución de los problemas laborales de cada uno. Y luego no habrá ni vida; sólo miedo. Las Historia reciente de los años 30 en este país, y en Europa, es un ejemplo aleccionador. 

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Lunes, 21 Octubre 2019 12:53

Franquito, el cuquito

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Franquito, el cuquito, y veló por lo “suyito” (citado en Ríos Carratalá, 2019) será el protagonista morboso de esta semana, carnaza para tertulianos matinales, al ángelus, en atardeceres y anocheceres; negocio para grupos mediáticos empresariales; oportunidad para reescribir la Historia, y quizá, para enfrentarnos. Pero ¡lo hemos estado esperando tantos años...! Todo parece estar preparado, planificado, decidido, avalado; legitimado. Sólo queda que esté allí. Que no se produzca “el milagro” de su desaparición, sustracción o evaporación.

Siempre hay motivos para tenernos distraídos. Para proyectarnos sombras en las pantallas de la cueva platónica y que nuestro embobamiento sea más intenso, prolongado, renovadamente ensimismado, semana a semana. Entre el orgullo conquistador de estas tierras; la testosterona de los “patriotas” descendientes de los “exploradores” hispánicos en el nuevo continente; los bemoles de los otros “patriotas” al norte de La Senia; sentencias previstas y cuestionadas; llamaradas anaranjadas y adoquines levantados y lanzados por los cachorros de los cuatro líderes del 3% , estamos apañados. Sin izquierda (me duele ver entre las imágenes alguna tricolor desangelada y desorientada).

Está siendo un retorno del otoño esperado bastante intenso. Tanto, que me alejo por un momento de los temas educativos que en mayoría me ocupan (también hay tela para cortar). Aquel 9 de octubre de 1338 la nueva sociedad urbana _ asentada la racia de un Rey a caballo y con espada, matando moros_ iniciaba la conmemoración y la “festa” que llega a nuestros días para mayor gloría de nuestras esencias. Lo de menos es lo que se imponía. Una nueva élite medieval (católica, por supuesto) sustituiría a la Taifa. Como expone Urbano García, “la fiesta llegó antes que la épica. Ésta vino mucho después para ennoblecer la guerra y construir mitos fundacionales”.

Pero es que tres días después, no de sopetón, nos llegó la otra fiesta, la otra “nacional”. Aquel memorable 12 de octubre en que... y bla, bla, bla. Nueva épica para tapar, ennoblecer conquistas, saqueos, conversiones a espada, y demás. No nos privamos de nada. Proyectado todo, repito, en nuestras pantallas (la nueva cueva reparada, acondicionada y habilitada). A ver quién es más patriota y “festero”, y a ver quién las tiene más larga (la bandera).

Sin posibilidad de no continuidad, se prepara una Sentencia acorde, al gusto, justiciera. Se publica _previa filtración_.Se desatan las pasiones...y todo lo invade. Un humo denso, gris intenso y negro, sobre un fondo anaranjado, con lacrimógenos expandidos para hacernos llorar los ojos y dificultar la respiración domina la tertulia cansina. Mis vecinos no hablan de otra cosa, sobre las sombras que les/nos han proyectado. La parodia triste e imperialista de Trump se suaviza, y un Brexit anunciando la endeblez de una falsa/farsa UE, se reduce a un loco despeinado de pelo blanco que se da la mano, entre banderas, con un anciano que se tambalea. De Ecuador, Chile, la Amazonía...

Como tengo que acabar (ya me he pasado de las 500 palabras por columna), y todo no lo pueden tener atado, se cuela que “el 32% de las valencianas está en exclusión y pone rostro a la pobreza”, y que “cuatro de 10 pensiones por debajo de 634 euros al mes·. A nivel local se lee algún titular que señala “preocupación entre los sindicatos ante la destrucción de empleo en Sagunto”. El Festador (otra fiesta) resulta un negocio para los organizadores y un fiasco para los vecinos de Dario, el más reciente Jaime I local -esto lo digo yo, no hacen falta citas entrecomilladas-. Pero oye: ¡qué bien nos distraen! A la juventud, sobre todo. Sánchez se olvida de la promesa de los mil euros para 2020. Se sortean las mesas electorales. Nos proyectan a un casado “bueno”, y a un millánastray con dos ojos. ¡Pero qué mes llevamos!

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Lunes, 07 Octubre 2019 16:57

Miedo en el cuerpo: la Reprogramación

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La semana pasada saltaba ante nuestras pantallas, de nuevo, la realidad: con otra iglesia hemos topado. De nuevo, recortes. Incluso alguno, desde el Gobierno Valenciano declaraba que “renunciaba a pelear” contra ellos. Inmediatamente entra el miedo en el cuerpo (nos entra, aunque a unos más que a otros). Y nos advierten, curándose en salud, que va a afectar a “planes estrella”. De facto pienso en el afamado, y chantajista, “Plan Edificant”; ese artilugio político-administrativo que nos iba a salvar de la herencia recibida en infraestructuras, reformas, chapuzas, barracones, amiantos, etcétera. En noviembre de 2017 ya escribí en este Medio digital una columna al respecto de dicho plan, que más bien me pareció, y me sigue pareciendo, un “planazo”. Por tanto con enlazar para los interesados, suficiente.https://eleconomico.es/opinion-1/blogs/124957-perverso-edificant

Ahora hemos pasado _aunque el plan no se verá afectado, nos apaciguan_ a una “reprogramación de gasto” (¡cómo les pone los eufemismos!) que se cuantifican en X millones. Y ya no sabemos quién está con quien, y quién contra quien. Quién miente, o quién nos vuelve a mentir. Si a las infraestructuras educativas valencianas les va a afectar en cien millones, o en docientos, realmente, nunca lo vamos a saber. Podremos comprobar, con nuestros ojos, las realidades de cada uno. La Transparencia no es el fuerte de esa Conselleria, y sí los fuegos de artificio. Desde el socio dócil del Botánico II aportan que “no tienen el detalle de la reprogramación”. Pues si ellos no lo tienen ¿se imaginan los Ayuntamientos, Centros, Ampas y demás tugurios en qué marasmo de dudas se andarán? Si a ello le añadimos los “nuevos” movimientos del Gobierno del Estado (más bien del Partido Español, huérfano de obreros y barrido de cualquier socialismo) en plena campaña electoral adelantada, jugando al FLA/NO FLA/extraFLA, pues como para aclararse. Lo que parece seguro es la incertidumbre creada, el miedo, el canguelo trasladado a los Concejales y Alcaldes, a los vecinos, a las Ampas, a los Centros que asumieron todos, o por convencimiento, o por chantaje del “no hay más remedio”, la ineptitud de esta Consellería que nos iba a salvar de la anterior (ciertamente inútil, y algo más). Incertidumbre en las repercusiones sobre infraestructuras educativas en marcha, las asumidas, y las que quedan por asumir desde los Plenos de los Ayuntamientos. ¿Nos explicarán las repercusiones, puntualmente, y al detalle, los representantes elegidos de los votantes ciudadanos? No creo. Ni los que están en los gobiernos municipales, ni la oposición; más allá de algún pequeño escarceo para disimular. Todos tragaron políticamente de hecho.

EL ECONÓMICO, un 2 de febrero de 2018, publicaba desde Redacción lo que valoraba en su día el PP local. Y mal que me pese, y escueza, algo de razón tenían (aunque no fuesen ellos los más adecuados para...). El 8 de octubre del mismo año, nos informaba de la inversión de 250.000 euros “en unas 60 obras de mejora y reparación en los colegios de la ciudad”, pero eso sí dentro de “Plan de empleo del año 2018”. Hasta el 2 de octubre de 2019 en que los nacionalistas de Compromís en el Botánico II (bueno, realmente lo son todos) anunciaran su claudicación, y desde el comienzo del curso escolar 2019-20, se recogen en estas páginas digitales ocho entradas referentes al estado de la Educación/Enseñanza en este significativo, y significado, Municipio. Si el 9 de octubre, las Ampas y su “Coordinadora Comarcal” (sic) reclamaban “la ejecución de las obras del Plan Edificant”, el día 13 se publicaba un extenso informe (que recomiendo a los interesados) que iba desde el “uto, uto, uto queremos Instituto” hasta las declaraciones del propio Alcalde saguntino/porteño el día 6 de septiembre en el que, respecto al IES núm 5, afirmaba que “se encuentra en una situación complicada”. ¡Y tanto!, digo yo. Y ahora, mucho más. El día 20 del mes más “guay” del año, se informaba sobre la situación en el vecino municipio de Canet (lean), y la inversión de 58.400 euros (¡XD!) en los proyectos para actuaciones a realizar en diversos colegios de la ciudad, enmarcados dentro del programa Edificant (ya hay cachondeo con “el cante”).

Trasladen todas estas incertidumbres al resto de municipios de la Comunitad, Reino o País, y díganme si no es para que entre el miedo en el cuerpo con la “reprogramación anunciada. Van a marear a los técnicos municipales, más si cabe, y los van a estar entretenidos en detrimento de otras faenas urbanísticas, y los técnicos económicos e interventores tendrán que estudiar malabarismos por si les toca “reprogramar”.Veremos si toca “adelantar” fondos, Veremos si hay sobrecostes. Veremos qué control de obras se hace. La Oposición, con la boca pequeña, tendrá munición con pólvora y sin balas. Las Ampas amortiguaran obedientes el golpe, para esos sus amigos están en el gobierno comunitario. Los alumnos...¡ay los alumnos! Veremos en qué acaba todo esto. Si se dan cuenta, no he nombrado específicamente al profesorado, no vaya a ser que se enfaden.

 

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Lunes, 23 Septiembre 2019 11:04

Imbéciles nada resilentes

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La semana pasada, el Conseller del ramo de la Educación, Cultura y el Deporte en la CV, Sr. Marzà (para muchos, cada día que pasa es menos colega y más un ministro de exteriores de la Cataluña pre/pro- independentista) compareció en las Cortes Valencianas; y como no podía de ser de otra manera, sus asesores y machacas le prepararon la batería de motos a vender desde la tribuna (productos e ilusiones educativas, por acotar) y las respuestas previsibles a responder a la oposición (las hemos ido conociendo este verano descorazonador), reorganizados, y cada vez más coordinados, en las trincheras retrógradas de sus escaños. Todos ellos cobrando del Presupuesto y aupados con el voto ciudadano, conformes con la Ley Electoral en conjunto (los contrarios a la misma lo dicen con la boca pequeña).

El maestro castellonense, especialista en el inglés, y a su vez dirigente del Bloc, “se reafirmó” en algunas ocurrencias que no desarrolló durante los cuatro años del Botánico I, como la famosa “Ley Valenciana de Educación”, a sabiendas que será un imposible que vea la luz con un cierto acuerdo. Pero reafirmarse, se reafirma. La segunda moto a impulsar dentro del Botánico II sería “la revolución” (sic) en la Innovación Educativa. Es decir, y entiéndase: la venta de “milagrosos medicamentos pedagógicos” que señala en su libro reciente, “Devaluación continua”, Andreu Navarra, profesor de IES, “introducidos por vendedores de falsos paraísos. Incluidos los políticos populistas (quizá Marzâ entre en esa categoría) y los propietarios de las Empresas que interfieren _ya sin miramientos, cortapisas u oposición, diría yo_ en la tarea docente”. Por señalar sólo tres, lo completaría con su “apuesta inequívoca por todas las lenguas”, que como saben nada tiene que ver con la de las mariposas; por algo “La Lengua de las Mariposas” es mi peli de cabecera. Y ahí se desata la “oposición”. Se emplea a fondo. Saca su mantra a pasear, fundamentado o no. A la desesperada.

Como reconocer un hecho controvertido (que te va a dar algún disgusto) es de valientes, voy a atreverme a mojarme en el charco pestilente de la derecha política y mediática, y a reconocer que, con el fondo de algún extremo que le restriegan a Marzà (no olvidar al Excmo.) y de alguna de las afirmaciones, coincido; quizá por aquello de que los extremos se tocan. Y con ello me adelanto al argumento fácil que alguno empleará para desautorizar mi percepción y propia constatación de las cosas educativas en esta Comunidad, Municipio, Centro educativo, Medios o RRSS... En concreto, en el sectarismo del Sr. Conseller y su equipo. En que, en este territorio, no se pueda acceder ya a la enseñanza básica obligatoria en la lengua materna en castellano, siendo oficial, teniéndose que ir a refugiarse en la privada (si se puede). El modelo Plurilingüe a aplicar es tramposo; en la mente de Marzà, Escola Valenciana, etcétera “un caballo de Troya para hacer país” (Beatriz dixit). Evidentemente, cada afirmación y coincidencia tiene un desarrollo para su compresión, que en esta columna no dispone de espacio.

Desde un ADN, digamos de izquierda (nada de “progre” al uso, y aunque sean ahora desde el sillón, y detrás de un teclado), me posiciono, y me repugnan las intervenciones de la representante portavoz de Cs; y, sobre todo, de las pretensiones del neofranquismo (nada de distrito único, ni cheque escolar ni con su “pin parental”, ni sus “éticas” de saqueo, ni los “valores” de Hazte oír y la Iglesia de bajo palio) que representan los tres entes políticos al acecho. Particularmente yo no defiendo el castellano y/o español frente al Valenciano y/o Catalán (como gusten). Me decanto porque el derecho a la Educación, que es obligatoria de momento, se imparta en la lengua materna posible, obligación que tienen todos los Gobiernos de ofertar para dar cumplimiento a los derechos individuales (no para que los padres “puedan elegir”). Compatibles con acceder al conocimiento de otras lenguas que también conforman realidades. Lejos de cualquier odio a ninguna de ellas y que con facilidad se usa como arma arrojadiza para zanjar el tema. Que te repugnen políticas, no implica odiar a las personas y sus lenguas. Procuramos mantenernos lejos de plataformas como “Defensa del Castellano” (aunque me vea obligado a nombrarla), y otras similares, que también pueden considerarse “Caballos de Troya” del triunvirato opositor, y que tanto daño, y flaco favor, hacen a la lengua española/castellana, a la Escuela Pública, y a la organización de una resistencia seria y rigurosa, desde otra izquierda política, a algunos de los designios para los alumnos y alumnas de este Conseller y sus socios de Gobierno Valenciano.

Ninguno de los seis grupos en Cortes Valencianas, al menos en esta coyuntura política, y menos con el Estado del Nación-Estado actual, van a dar respuesta, más allá del teatro, a docentes que, como la que sigue, valiente al menos, expresan algunas realidades de las que los señores y señoras Diputados Valencianos no nos hablan. Tampoco de los Docentes Interinos en Fraude de Ley (que se cuentan por millares), y funcionarios interinos en general.

«Hola, no sé si os pasa que a veces me puede el desánimo porque solo cuatro gatos te hacen caso y los demás hablando y portándose mal. ¿Qué hago para que se callen y no se porten mal? Es un descontrol. Empecé haciendo juegos para presentarse y ha acabado en un descontrol, se me va de las manos, no sé si es porque soy muy blanda. Además de que no sé todo los contenidos de mi asignatura, me han preguntado dos cosas y no he sabido responderles. También mi timidez y nervios es un problema y no sé qué hacer. El caso es que he pensado en renunciar. ¿Si renuncias puedes volver a la bolsa aprobando o presentándote a las Oposiciones otra vez? Gracias. Saludos».

Aquí lo que hay es, sí, una devaluación educativa. Continua, y no sé si ya imparable. Curanderos y gente queriendo sacar tajada. Alguien está «interesado en crear imbéciles nada resilentes», que preguntaba el plumilla. Lo demás: pan y circo.

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Lunes, 09 Septiembre 2019 18:12

Bolígrafos para una oposición docente

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Me encontraba releyendo a Benedetti (“Biografía para encontrarme”) como una necesidad de reencontrarme a su vez conmigo mismo, cuando me he topado con su poema 22, “Luto”, cuya primera estrofa dice así: “Hace de una semana que estoy de luto/se me murió una idea en el papel/estoy buscando una que la sustituya/pero nadie responde/son de otros”. La finada estaba en cocina para esta primera columna en el inicio del curso escolar, para tal día como hoy, en que los alumnos y alumnas, y sus profesores, vuelven contentos y ufanos a sus quehaceres de discentes y docentes. Había recopilado datos, declaraciones, cifras, mentiras, opiniones, chascarrillos para ilustrarla, fundamentarla, opinar en ella, ofrecerla a todos los que con paciencia sois capaces de abrirla en vuestros artilugios, viniendo a Cascorro, en EL ECONÓMICO.

De pronto, me he topado con esta entrada en una red social, en una página de maestros/as interinos que, lejos de subirme la moral, necesitado como estaba para rematar aquella idea que no terminaba de ver la luz, me la ha hundido. Me ha entrado el desánimo. Mi alma se ha vuelto descorazonada. Mis circuitos ininteligibles. La empatía, la compresión, en entendimiento, se han venido abajo. ¿Para qué escribir quinientos caracteres si esto que lees puede ser la realidad, de una realidad de la que ya tú no formas partes, excepto para cotizar impuestos?

Esto que voy a transcribir decía una maestra en dicha entrada (se supone una docente formada en la Escuela de Magisterio de una Autonomía, con su título de Grado, nada ya de Diplomada): “¡Hola Compañer@s! Con la vuelta al cole, estoy organizando mi estuche de opositora, y me preguntaba, ¿Cuál es vuestro bolígrafo estrella para las oposiciones? ¡Un saludo! y enhorabuena a los que este año trabajarán”. Al menos, el “estuche de opositora”, me ha sacado del apuro. Me ha hecho ponerme en marcha.  He encontrado “la idea” para la escritura, que sustituya a aquella embarrada. Ya da igual que Marzà afirme que “estamos peor que con el PP”. Que se confirme que, los Presupuestos, pensados y vendidos para una renovación electoral a la valenciana eran un bluff, hinchados e irreales. Que los barracones sigan ahí cinco años después. Que las mil plazas en la enseñanza pública valenciana a asignar el cinco de septiembre hayan menguado por arte de magia. Que...Ya lo decía en estas páginas a finales de curso. “AGORERO” https://eleconomico.es/opinion-1/blogs/131493-agorero , que eres un agorero.

Con todo, lo peor no es que se haya comido un acento en el bolígrafo (a mí me ocurre a veces), sino que los comentarios en dicha entrada se concretan así: 16 comentarios. “Este, Jetstream de Uni. Una maravilla, suave, cómodo y la tinta no se corre nada! (añade foto, les gusta a trece (13). “El mío pilot supergrip”. “Mi plaza es trocito de él también”. ”Me saque la plaza con los bolis de anpe de publicidad, en encantan!”. “Jajajaj yo también”. “Yo con los inoxcrom de la campaña “Un juguete, una ilusión”. “Yo cuando llegó el examen, utilicé el boli bic de toda la vida”. “Cristal fine, cualquier color!. “El Pilot g207”. Y así (por no aburrir ni hacer más propagandas gratuitas). Quince maestras(15) y un (1) maestro. Con la que está cayendo, y me da, que va a caer. En redes sociales, de todo tenemos que haber. Le doy las gracias a la opositora en ciernes la idea que me ha dado para afrontar esta columna. Quiero ser agradecido.

Me queda la duda de si, en los mediados años setenta, cuando este cascarrabias estudiaba Magisterio, hubiese dispuesto de estas redes sociales, y estos altavoces, hubiese/hubiésemos _como hacíamos en los tablones de la Escuela_ escrito y preguntado sobre “bolis” para aprobar la oposición al terminar los estudios o, por contra, sobre la Escuela Moderna, Escuela Nueva, Makarenko, Iván Illich, Freinet, Summerhill, Psicología Evolutiva, Historia de la Escuela, Didácticas varias...No sé. Si los nuevos maestros/as confían en un boli determinado para aprobar una oposición, imaginen la composición de los tribunales que le han de leer y juzgar. Quizá no hagan una entrada como aquella por casualidad. 

Cierro. “Sus versos conjuran el poder de un mar sobrecogedor, evocan la tímida luz de una madrugada incierta o dibujan el mapa de la melancolía universal”, es una de las críticas-valoración, en contraportada, de la edición del libro de Benedetti. Sin boli. De imprenta. Me quedo con ellos. Que el nuevo curso escolar no sea nada.

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Lunes, 02 Septiembre 2019 17:05

Cigarritos de la risa

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El Económico retorna a estas pantallas después del merecido descanso. Con él, los demás volvemos a retomar una (también) saludable rutina: leer noticias frescas, escribir, observar, comentar, escudriñar, criticar... Algo así como volver a la realidad, no tanto como volver a empezar (que lo dejamos para la película). Una realidad que, en lo político, todo sigue igual. En lo económico, sobre todo la parte oculta del asunto, te tapas los ojos para no leer y no se te amargue el desayuno. En lo social, no queda bien hablar mal del deterioro (te llaman agorero). Si hablamos de la salud o, mejor, del mundo sanitario, es para no probar bocado ni acudir a unas urgencias. Lo del mundo educativo es de comer aparte (nunca de “La Mechá”); menudo verano de propaganda nos ha obsequiado el señor Conseller del ramo. ¿Y no ve algo “positivo” este columnista? Pues a tenor de lo escuchado, visto, leído, comentado, creo que vamos a ganar por goleada los que así lo vemos (salvo que la gente sea una quejica, y una hipócrita).

¿Y que tal nos va, y les va a ir a a los saguntinos-porteños en este comienzo oficioso del año? Pues creo que seguiremos con todo lo pendiente, lo aplazado, lo que nunca llega. Con las mismas trifulcas y el “tú, más”. Vamos a disfrutar de un gobierno municipal de prestigio, con una independencia envidiable para tener personalidad política en el cumplimiento de sus compromisos electorales: los escritos y los “mitineros”. ¿Y la oposición? Mejor que no diga nada, por si viene la UDEF (a la que por cierto, ya no espero; hay consenso: mejor callar).

Repasar lo pendiente y aplazado en el Municipio (y alrededores) ya lo hará mejor que yo el director, otros comentaristas y columnistas, sus humoristas, y partícipes en las redes sociales sociales. Los ecologistas señalarán. Los comerciantes se quejarán. Los empresarios despotricarán de las trabas y todo les parecerá poco. Los sindicatos pedirán más subvención y liberados para el sindicalismo local de “nuevo cuño”. Las feministas, armadas con argumentos y estadísticas, insistirán en que todos sus males vienen de los hombres (en el número de asesinadas, sin duda). Los jubilados señalaran que no llegan a fin de mes, y que en el Inserso y sus viajes no se aclaran, y “racanean”. Y los docentes... los docentes tienen poco que decir (por lo que parece). Los alumnos y alumnas volverán resignados al pupitre que dejaron allí, y las padres respirarán aliviados al encontrarse de nuevo el aparcamiento abierto.

En todo caso. Tranquilicemos a los vecinos: aquí, el panorama de “crecimiento económico” (para los que más tienen) y de “transformación social” (más botellón, más móvil, más “cigarrillos de la risa”, más intoxicados y vacunados de sarampión nacidos ¡antes de los 70!) por acción del capital de toda la vida (¡fuera eufemismos!) “no se verá trastocado, incomodado, cuestionado, por una revolución que cree alarma a las sociedades europeas” (ni a la saguntina-porteña), “ni verá extenderse un conflicto permanente que lo cuestione”, en el que, como señala en profesor Josep Fontana ¡ojo al dato! “los ricos y los influyentes tendrían que refugiarse en sus ciudadelas, asediados por una masa violenta y anárquica de pobres y necesitados, dirigidos por terroristas rabiosos (no se está refiriendo a Podemos ni a denominaciones locales), que pretendan asaltar las ciudadelas (el Castillo inacabado) y derrocar el orden social” (acabar con Dario, Muniesa, Manuel, Guillermo, Crispín, o cualquier otro sanedrín local). Es lo que se aprende leyendo a buenos autores y buenos libros durante el verano. En cualquier caso, mis mejores deseos en el retorno (menos para unos cuántos, que decía Luis Pastor en los setenta).

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