Manuel González Sánchez

Manuel González Sánchez

Manuel González ejerce como contramaestre en el departamento de Recocido de Arcelor Mittal empresa en la que comenzó a trabajar en el año 1991. Cuenta con las titulaciones de Técnico Especialista en Maquinas Eléctricas, también en Electromecánica y se especializó en redes urbanas e interurbanas en su etapa de trabajo en una empresa del sector de las telecomunicaciones. En la actualidad compatibiliza su trabajo con la actividad en el Grupo Político Segregación Porteña, del cual es concejal y, desde hace cuatro años ocupa el puesto como portavoz del grupo.

Viernes, 18 Septiembre 2020 19:03

Promesas incumplidas

Los políticos de la Generalitat Valenciana parece que se aprovechan del servilismo de los políticos locales que pertenecen a los grandes partidos, que, por costumbre suelen rendir pleitesía a sus colegas en Valencia. Así, se permiten venir aquí a “vendernos la cabra”, con el apoyo del alcalde de turno, que ejerce de anfitrión y cómplice del engaño.

La última tomadura de pelo vino de la Consellera de justicia, Gabriela Bravo, que se plantó en nuestro Municipio la pasada semana para anunciar la construcción de la ciudad de la justicia, una inversión de 13 millones de euros. Llamativo es que habló de la inversión, pero también del edificio de entre 2 y 5 plantas. Vamos a ver, o es de dos o es de cinco plantas, pero semejante inexactitud cuando anuncias el coste… ¿Cómo puede saber que la inversión es de 13 millones de euros si no sabe nada del proyecto?

Además, aseguró en esa intervención ante la prensa, que la construcción del edificio comenzaría en la primavera del 2021, pero una semana después en un encuentro con empresarios, cambió la fecha a la primavera del 2022… apuesto una paella a que en 2023 no han comenzado las obras…

Lamentablemente en este municipio ya estamos acostumbrados a las promesas incumplidas. Recuerdo que el señor Tarazona aseguró allá por 2016 que el instituto número 5 estaría terminado en la pasada legislatura y vean ustedes en que fecha nos encontramos y las obras siguen sin comenzar. Y qué me dicen del CRIS (Centro de Rehabilitación e Inserción Social) para personas con enfermedad mental grave, que fue propuesto en el 2008 y del que nada mas se supo.

La última tomadura de pelo, el CEAM para los mayores en El Puerto, para el que la Generalitat, que es el órgano competente, no ha destinado ni un céntimo hasta ahora. Sin embargo, lo prometieron en el 2018 e incluso la propia Mónica Oltra vino a presentar un boceto del proyecto en 2019. Sin embargo, ha tenido que ser el Ayuntamiento de Sagunto el que dedique una partida de 60.000 euros para la redacción de un proyecto para el que no es competente… ¿destinará la Generalitat alguna partida para el CRIS, el CEAM o el palacio de justicia en los presupuestos del 2021? … estaremos atentos.

Viernes, 04 Septiembre 2020 19:04

La nueva anormalidad

Parece que la actual situación marcada por el COVID-19 nos mantendrá en lo que se ha venido a denominar la nueva normalidad, una denominación bajo mi criterio desafortunada, puesto que espero que esta situación sea anormal, como un mal momento extraordinario y temporal.

Con las normas y prohibiciones implantadas, el miedo se ha adueñado de gran parte de la población, lo que ha condicionado la forma de reunirse o de realizar eventos por poner dos ejemplos. De tal manera que, para llegar a los ciudadanos, se ha sustituido el contacto directo por la información a través de redes y por vía telemática.

Esto condiciona de manera enorme la forma de hacer política de Iniciativa Porteña, que como ustedes saben, somos una fuerza cuyas posiciones se fundamentan en las aportaciones que realizan los ciudadanos en las numerosas reuniones con vecinos y colectivos que mantenemos a pie de calle, o en encuentros en nuestra sede.

Ahora mismo es contraproducente hacer ese tipo de política, puesto que las recomendaciones indican que mantengamos el distanciamiento social. Aún así, con los pocos medios de los que disponemos, intentamos competir con las grandes marcas políticas, trasladando nuestro mensaje a través de redes sociales y medios de comunicación.

Somos conscientes de que en esta situación es difícil llevar adelante nuestras reivindicaciones, pero que no os quepa la menor duda de que Iniciativa Porteña seguirá defendiendo con dignidad y vehemencia si es necesario, todo aquello por lo que los porteños depositaron su confianza en nosotros y nos convirtieron en la fuerza más votada en nuestro pueblo. En una situación difícil como la actual, seguiremos demostrando que somos necesarios para El Puerto.

Hay asuntos de gran relevancia que intentarán pasara un segundo plano aprovechando esta crisis sanitaria. El Pantalán, la fachada marítima, la Gerencia, el patrimonio industrial, el asfaltado o la limpieza de nuestras calles, son asuntos, en buena parte responsabilidad del Ayuntamiento de Sagunto. No podemos, ni debemos olvidarlo, aunque la pandemia es un asunto de extrema gravedad, ello no implica la renuncia a gestionar bien aquellas cuestiones que conforman nuestro entorno más cercano.

Para todos estos asuntos y otros muchos que surgirán, Iniciativa Porteña mantendrá su sede abierta, para que podáis trasladarnos vuestras dudas y peticiones. También seguiremos funcionando en todas las vías de contacto que mantenemos en redes sociales. Seguiremos al pie del cañón, como lo hemos hecho hasta ahora y, si es necesario redoblaremos el esfuerzo para llegar hasta nuestros vecinos. Haremos que IP funcione con total normalidad dentro de la anormalidad en la que estamos sumidos, ese es nuestro compromiso, que indudablemente dependerá también de todos vosotros…

Viernes, 07 Agosto 2020 19:06

Una puta vergüenza

Es difícil expresar lo que sentí cuando entré en la página oficial de Sagunt a Escena y leí con detenimiento la programación para la edición de este año. Curiosamente una usuaria de Facebook ayer mismo utilizó, hablando de este tema, la expresión que mejor define esa programación: una puta vergüenza.

Estos días atrás los concejales de Compromís anunciaban a bombo y platillo el evento, como si fuera cosa de ellos, que como ya saben ustedes, son muy saguntinos, pero solo de Sagunto. La sospecha de que les han dejado hacer cobra fuerza cuando vemos el cartel y la distribución de los espectáculos.

El Teatro Romano, como es lógico, recoge los eventos aparentemente de mayor calidad, en total 11 noches de agosto y 2 en septiembre abrirá sus puertas tan insigne escenario. Acompañando a las obras, la mayoría de los días se celebrarán otros eventos también en Sagunto. Y los días que no hay nada en el Teatro Romano, no se preocupen, que no van a faltar actos culturales en el núcleo saguntino.

Fuera del Teatro Romano, se celebran 7 espectáculos en la Glorieta, 5 en el Mario Monreal, 4 en el auditorio Joaquín Rodrigo, 5 en la subida al castillo y dos en la Casa dels Berenguers. En total 23 espectáculos a las 20:00 y a las 22:00 horas, salvo los días que hay algo en el Teatro Romano y aparte, solo hacen un evento a las 20:00 horas.

En El Puerto, que ellos aseguran que forma parte de la misma ciudad, tan solo se celebrarán cuatro obras, concretamente los días 15 y 22 de agosto, a las 20:00 en la Casa de Cultura y los días 29 y 30 de agosto, a la misma hora, en los jardines del Centro Cívico. Es decir, 34 espectáculos en Sagunto y cuatro en El Puerto, lo cual es una puta vergüenza.

Si realmente estos señores le tuvieran algún aprecio a nuestro pueblo, quizá pensarían en otros posibles escenarios, como la plaza de la Concordia o los jardines del Casino, espacios abiertos, que con esto de la COVID, son mucho más apropiados que otros como el Mario Monreal o el Joaquín Rodrigo. Por otro lado, pensando en nuestra playa, carente de actividades y dado que este año no tenemos fiestas de agosto, en mi opinión podrían haber dotado la plaza de la Concordia de una programación de Cultura que con toda probabilidad habría sido un éxito y hubiera ayudado a ambientar nuestro paseo.

Pero claro, todo esto está en El Puerto y como en tantas otras cosas nuevamente nos discriminan. Pagamos nuestros impuestos como cualquier ciudadano de Sagunto, e incluso en algún caso, como en el del IBI, pagamos una media de un 20% más, pero a cambio, ¿qué recibimos?... yo les contesto: el más absoluto menosprecio… como decía ayer la usuaria de Facebook: una puta vergüenza…

Viernes, 17 Julio 2020 19:07

Las quejas de Iniciativa Porteña

Parece que los acólitos de los partidos que gobiernan en el Ayuntamiento se sienten molestos ante la insistencia de Iniciativa Porteña en determinadas cuestiones. En redes sociales estos seguidores de EU, Compromís y PSOE se dedican a meterse con Iniciativa Porteña, intentando restarnos credibilidad, pero afortunadamente estas actitudes nos reafirman en nuestro cometido.

La suciedad en nuestro pueblo es una constante que no es que no se ha solucionado, es que ha empeorado en el último año. Este es solo un ejemplo, al igual que muchos otros que les podría enumerar, como la situación del canal de ciudad mar, la plaza de la concordia, el abandono del patrimonio industrial, el mal asfaltado de las calles o los proyectos que se llevan reivindicando años, como el de acabar la urbanización de la calle Buenavista.

A estos temas se suman otros que levantan nuestras críticas, como los retrasos y mala gestión de la playa o de las contrataciones en el plan de empleo, las continuas modificaciones de crédito para pagar facturas sin consignación presupuestaria o la multitud de contratos menores que se adjudican a dedo.

Nuestra función como partido de la oposición y más representativo de El Puerto, es colaborar en todo aquello que sea bueno para el municipio, pero también es nuestra misión el control y fiscalización de la gestión del equipo de gobierno. Ejemplos claros de colaboración se han visto durante esta etapa de pandemia, en la que Iniciativa Porteña ha colaborado y ha hecho sus aportaciones para que salieran adelante los planes de empleo y de autónomos, por poner dos ejemplos muy importantes.

Sin embargo, una vez aprobados esos planes, la gestión y puesta en marcha es cosa de quienes gobiernan, y ahí hemos estado críticos porque están siendo extremadamente lentos y nuestra misión es ponerles en alerta para que espabilen y hagan mejor su trabajo. Por otro lado, es de dominio público el abandono que sufre El Puerto comparativamente con Sagunto, algo en lo que Iniciativa Porteña pone acento e intenta equilibrar la balanza. Doy fe de que si no existiera IP la cosa aún nos iría peor, puesto que muchas de nuestras quejas tienen respuesta ante las evidencias que demostramos en cada caso. Seguimos trabajando por y para El Puerto…

Viernes, 10 Julio 2020 19:04

Seguimos igual... o peor

Recientemente visualicé un vídeo en el que el PSOE local intenta vendernos su patética gestión en el municipio. El titular inicial de esa comedia es “un año de cambio” … lo primero que me vino a la cabeza es que seguimos igual o peor…

Venden actuaciones tales como el soterramiento de las líneas del FUSIÓN, que es conocido por todos que viene de la anterior legislatura y que no es algo de lo que tengan que sacar pecho ni ellos, ni los anteriores, porque esa obra debería estar hecha desde hace bastante tiempo ya. También se atreven a apuntarse la rehabilitación de la torre de vigilancia del Grau Vell o la actuación en la alquería del agua fresca, cuestiones ambas que, en todo caso, han tenido detrás al implacable exalcalde, Quico Fernández. Que pena que no hablen del abandono sistemático del patrimonio industrial o de las múltiples cuestiones que están pendientes de resolver en El Puerto, cuestiones en buena parte también son achacables al portavoz del Bloc.

Sacan pecho por la actuación en el sendero azul que unirá las playas de El Puerto y Canet, obra cuya ejecución está siendo lenta y que ya recibirá su correspondiente crítica por parte de los ciudadanos. Y nada menos que nombran la actuación en el canal de Ciudad Mar, como si hubieran hecho algo efectivo en esa ciénaga pudenta. Me parece de traca que pretendan engañar a los ciudadanos con falsas soluciones.

A falta de otras mejoras que vender, recurren como gran logro a la visita del embajador de la Unesco, que miren ustedes, será un señor importante pero que lo metan como un gran logro me parece patético, al igual que la jornada de puertas abiertas de los servicios de emergencia, que es más pan y circo para que los ciudadanos se entretengan y no vean como caen en pedazos el pantalán o la gerencia, o como son incapaces de arreglar la plaza de la concordia.

En algo les daré la razón: este año hemos cambiado, pero ha sido a peor en el estado de limpieza de El Puerto, porque miren ustedes, se nos está comiendo la porquería, el pueblo está más sucio que nunca. Les recordaré una y otra vez que son el equipo de gobierno con mayor número de liberados en la historia del municipio y eso se debería notar, sin embargo, es tan pobre la gestión municipal que recurren a intentar vender humo a la ciudadanía. Hagan ustedes caso, déjense de tonterías y trabajen un poquito más.

«M’agradaria insistir i recalcar que volem governar escoltant, perquè una condició necessària per al servei públic és la proximitat. Vull que els veïns sàpiguen que estem ací per a ells, sempre amb una escolta activa que ens permeta donar resposta a les seues inquietuds i problemes, millorant les seues vides»

Con estas palabras iniciaba el alcalde, Darío Moreno, esta legislatura. Apelaba a la necesidad imperiosa de escuchar a los vecinos. Que están ahí para ellos, que era necesaria la proximidad y la escucha activa de sus inquietudes y problemas. El mismo equipo de Gobierno que él preside, apenas un año después, se olvida misteriosamente de estas palabras manteniendo, injustificadamente, el Pleno cerrado a cal y canto, y alargando la celebración de estos de manera telemática hasta al menos el 21 de septiembre.

En Iniciativa Porteña estábamos convencidos de que el del mes de junio sería el último a distancia, mucho más opaco, y que, a partir de este mismo mes de julio, podríamos volver a verles las caras a nuestros vecinos, muchos de ellos, deseosos de volver a trasladar quejas y sugerencias a sus representantes políticos. Una vez más, la decepción nos da de bruces con la realidad.

Puesto que el Salón de Plenos del Ayuntamiento, pequeño y prácticamente desfasado, no permite que se mantenga la distancia social requerida, desde Iniciativa Porteña propusimos que los Plenos se celebraran temporalmente en el Centro Cívico de El Puerto, espacio más grande y accesible, además de cercano a la mayoría de los vecinos del municipio. Es, además, sabido que la legalidad vigente lo permite, y tan solo la voluntad del equipo de gobierno hubiera servido para celebrar los plenos presencialmente en un ambiente de seguridad, como, precisamente, permitiría el salón del Centro Cívico u otros espacios similares.

No solo no compartimos este anuncio del alcalde, sino que ni siquiera llegamos a entender qué motivos permiten la celebración de otros eventos que organizará el mismo Ayuntamiento (como el de este mismo sábado, que habrá representación teatral en la Casa de Cultura, o la audiencia pública que celebrará Darío en Almardá), y en cambio impiden la celebración de Plenos bajo la misma normativa de seguridad. ¿Por qué puede haber público en eventos públicos culturales y el órgano más representativo de la política local, en el que habitualmente participaban vecinos, se celebrará de espaldas a la ciudadanía? En este tipo de eventos acude más cantidad de gente que en el Pleno, puesto que el aforo así lo permite. ¿Por qué esos se organizan y se potencian desde el Ayuntamiento y, sin embargo, el Pleno se seguirá celebrando de manera telemática?

Es natural que esta manera es la más cómoda para el equipo de gobierno, que ve cómo todos sus graves errores de gestión no se ven realzados por la ciudadanía, pero desde Iniciativa Porteña volveremos este próximo mes a presentar mociones para poner de relieve lo que los vecinos, lamentablemente, no podrán hacer.

Viernes, 05 Junio 2020 19:06

Primer año de legislatura

Hemos sobrepasado el primer año de legislatura. Bien es cierto que estos últimos meses, la pandemia ha cubierto todo y apenas ha dejado espacio para otras cuestiones. No obstante, ha llegado la hora de hacer balance de los primeros 365 días de mandato del equipo de gobierno conformado por PSOE, Compromís y EU.

Darío Moreno es un bon chiquet, pero he de decir que no basta con tener buenas maneras para mandar en un municipio como este. Más bien, la sensación es que los de Compromís, que controlan Cultura, Fiestas, Educación y Urbanismo, parece que actúan muy a su bola, al igual que los de EU que campan a sus anchas en la SAG y en Juventud. Darío debería vigilar más de cerca a sus compañeros del equipo de gobierno.

Dicho esto, seguimos con los problemas que teníamos antes de las pasadas elecciones, agravados con un descontrol total de la economía municipal. Basta con mirar el orden de los últimos plenos, en los que se han aprobado multitud de modificaciones extraordinarias de crédito, cuyo propósito es pagar facturas sin consignación presupuestaria. Lo mismo que los 2,5 millones de euros del remanente de tesorería que se han dedicado a pagar facturas de años anteriores. Millones de euros de descontrol, la mayoría procedentes de las delegaciones de EU y Compromís, todo un aviso de navegantes para el señor alcalde.

Otra de las cuestiones que llama la atención durante este último año, son los numerosos contratos menores o negociados que se han firmado por el equipo de gobierno, contratos que por su cuantía se adjudican a dedo. Estas prácticas fueron denunciadas por Compromís cuando mandaba el PP, pero ahora son ellos precisamente los que más están abusando de esta herramienta.

Seguimos sin resolver cuestiones como la limpieza o el asfaltado de calles, a lo que podemos unir el montón de grandes obras pendientes de finalizar. Horno Alto, Gerencia, Museo Industrial, Plaza de la Concordia, Pabellón, etc., que casualidad, casi todas en El Puerto. Nuestro pueblo ve como su patrimonio se hunde, en este caso en el mar, pues lamentablemente hemos visto como se hundía una parte del pantalán que se ha convertido en un símbolo del abandono de nuestro pueblo.

En resumen, este escrito lo podría haber realizado el año pasado y habría sido prácticamente igual, lo cual quiere decir que el avance ha sido cero. Lo pueden ver ustedes mismos si estos días pasan por la playa, verán el canal de ciudad mar, los aparcamientos de la playa, el paseo marítimo o el pantalán toda una muestra de lo que les he contado.

Viernes, 15 Mayo 2020 19:06

Nada será como antes

Al igual que muchos de ustedes, soy un vecino acostumbrado a mantener relaciones sociales, que es algo que los españoles llevamos en nuestro ADN. El nuevo orden que se acerca nos aleja de esa manera de ser tan genuina. El amigo que en cuanto te ve, te choca la mano, o la amiga que te da dos besos porque no coincidía contigo desde hace una semana, gestos que no se verán en los próximos meses, y ya no digamos los abrazos de alegría o de consuelo.

La cervecita en las terrazas acompañada de un plato para compartir en el que degustamos unas patatas bravas. El almuerzo en cualquiera de los restaurantes o bares que conocemos, con nuestras olivas y cacaos que también se comparten. Me temo que estas cosas no las veremos en mucho tiempo…

Me encanta hablar de cerca con la gente, o salir en bicicleta en grupos… esa fotografía que nos hacemos a mitad de etapa, todos sudados por el esfuerzo y juntitos para salir dentro del encuadre de la cámara del móvil. Esas carreteras llenas de ciclistas que ascienden los puertos de montaña de la comarca.

El cine en compañía de la familia o los grandes estrenos que no dejan ni una sola butaca vacía. Los festivales que en los últimos años han llenado la explanada del horno alto o el concierto junto al Epicentre que se celebra justo antes de las fiestas de El Puerto… ¿y las fiestas? Difícil veo que este año se vuelvan a montar los recintos feriales, o si se montan, no tendrán un aforo limitado.

El gobierno municipal ha decidido gastar más en Sagunt a Escena, un esfuerzo que me temo quedará baldío si no avanzamos mucho en los próximos meses. Más lejos queda el inicio de temporada de los clubes de balonmano y fútbol, pero mucho tendrán que cambiar las cosas para poder vivir esas tardes tan ambientadas en el Ovni.

Se acerca el verano, veremos como se normaliza el uso de nuestra playa o del paseo marítimo, o de las terrazas de los chiringuitos y heladerías. Francamente esta incertidumbre predice una mala campaña de verano.

Nada será como antes, eso es algo que todos nosotros sabemos. El virus que nos ha cambiado la vida está siendo demoledor, pero hay algo mucho peor; el miedo que nos han inoculado desde determinados medios de comunicación ha propiciado una patología muy grave en una buena parte de la sociedad. Hace unas semanas escribí que echaba de menos muchas cuestiones que formaban parte de mi vida cotidiana. Ahora sé que costará mucho recuperar esas cosas, y lo peor, costará mucho recuperar algo tan bonito como nuestra manera de ser.

Viernes, 24 Abril 2020 19:05

Encarcelado en mi propia casa

Imaginen ustedes que un delincuente a punta de pistola les impidiera salir a la calle. La lógica dice que llamaríamos a la policía para que lo redujera, es decir, las autoridades se esforzarían por restituir el orden, con lo que los ciudadanos podrían volver a una situación de normalidad. Prevalecerían los derechos de los ciudadanos.

Paradójicamente, en este momento se nos está impidiendo, disfrutar de un derecho fundamental, la libre circulación, porque aseguran que habrá incívicos que incumplirán las normas que se implanten para acabar con este encarcelamiento en casa que nos han impuesto con el estado de alarma, más bien estado de excepción. Algunos argumentarán que el impedimento a que ejerzamos nuestra libertad de circulación viene condicionado por el intento de evitar que se extienda el COVID-19, pero ya me dirán ustedes que mal haríamos los ciudadanos si saliéramos a la calle siguiendo las indicaciones de no hacerlo en grupos, o solo junto a aquellos con los que convivimos, y manteniendo la separación adecuada de otras personas. Que me explique alguien que mal haríamos por el mero hecho de salir a pasear o hacer deporte siguiendo las normas marcadas. No existe justificación para negarnos esto.

No señores. No acepto esta situación. Aún así, cumplo con mis obligaciones ante el mandato gubernamental y me quedo en casa; sin embargo, las autoridades incumplen con su obligación de defender nuestros derechos básicos, pues ante la posible acción de los incívicos acaban con nuestra libertad, por tener miedo a su incapacidad para gestionar la situación. De hecho, nos están negando un derecho recogido en la declaración de derechos humanos y también en nuestra constitución, que concretamente en el artículo 19, dice lo siguiente: “Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional. Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos”

Es evidente que hay un mandato del documento que regula nuestro estado de derecho, una norma que nuestras autoridades están obligadas a cumplir. Vale, acepto el encierro en el límite de nuestras fronteras, impuesto también en el exterior, pero no me parece de recibo el sometimiento de una buena parte de la población a unas normas excesivamente severas, salvo que nos oculten alguna información, lo cual sería aún más grave. Es inexplicable que permitan salir a los niños una hora para evitarles daños psicológicos, pero que se olviden de los jóvenes y adultos…Que me lo expliquen…

Hay millones de ciudadanos que suspiramos por salir a dar un paseo, por hacer deporte o simplemente para tomar el sol. Las normas que nos pueden exigir son controles horarios, caminar en solitario o en pareja. Estoy convencido de que muchos de nosotros aceptaríamos estas exigencias y sería muy bueno para nuestra mente y nuestra salud, al mismo tiempo que supondría un mayor respeto a nuestra libertad de movimiento. Pero no, tras el estado de alarma se esconde el mayor atentado contra nuestras libertades que yo recuerdo. En lugar de velar por nuestro derecho a la libre circulación, se pliegan al miedo al incivismo de unos pocos. En lugar de ser valientes y apostar por castigar a quienes presuntamente incumplirán unas normas menos restrictivas, utilizan las fuerzas de seguridad para castigarnos a todos.

Los ciudadanos españoles estamos dando una auténtica lección de comportamiento y civismo, siguiendo las indicaciones de las autoridades y sometidos a unas restricciones bajo mi criterio inaceptables. En Europa, con la excepción de Italia, se está actuando de manera diferente con un confinamiento más leve. En Francia o Portugal se puede salir a pasear o a hacer deporte, en Inglaterra incluso se puede salir en familia. En todos los casos respetando las distancias de seguridad con otros ciudadanos. En Alemania, incluso el gobierno, a través del ministerio de sanidad, recomienda salir a pasear o a practicar deporte de manera diaria, bien es verdad que allí el confinamiento solo ha sido obligatorio para aquellos que han dado positivo por coronavirus. Tampoco pido que nos apuntemos al desafío de los países bajos, en los que apenas ha habido restricciones

Lo que estoy reclamando desde estas líneas, es que respeten a los ciudadanos, porque con las políticas aplicadas están sembrando el terror y la histeria colectiva, obligándonos a confinarnos y manejando la información que recibimos en nuestros hogares, adoctrinando de manera vergonzosa a través de determinados medios de comunicación públicos y privados. No, no acepto esta situación. El momento es grave por la enfermedad que nos ataca, pero las consecuencias de este encierro pueden ser muchísimo más graves.

Viernes, 03 Abril 2020 19:04

El valor de lo cotidiano

Estos días la mayoría de los ciudadanos estamos viviendo el confinamiento impuesto por un maldito virus, que va a tensar al máximo la capacidad de respuesta de nuestra sociedad. En algunos casos, ese confinamiento abarca incluso nuestro trabajo, algo que de momento en mi caso no se ha dado, puesto que hasta la fecha en el departamento de Arcelor donde presto mis servicios, no se ha producido la parada total de la instalación, que justamente comienza hoy. Pero aún trabajando, echo de menos muchas de las cuestiones que hacía de manera cotidiana, dejando a un lado las obligaciones que tengo por el desempeño de mi cargo público.

Echo de menos mis salidas en bicicleta, con esos recorridos por las sierras de Espadán o Calderona, aunque en este momento incluso el recuerdo de los paseos por el llano de nuestra costa o por la carretera nacional, siguen siendo un bálsamo que me relaja cuando soy capaz de trasladar mi mente a esos momentos. Echo de menos mis almuerzos en el Trópic en Gilet, o en el Paquita conocido como el paraíso de los ciclistas en Eslida, o en el Puntal de Vilavella… Y también aquí debajo de mi casa en el Aquarium donde suelo comerme el bocata un par de días por semana. Siempre he “presumido” de almorzar los 365 días del año, en muchas ocasiones acompañado por otras personas con las que compartía conversación y por supuesto, tomándome el cremaet del que me considero un experto catador.

Echo de menos los paseos por mi Puerto, en muchas ocasiones acompañado por mi esposa, echo de menos nuestras calles, la humedad de nuestra playa y las quejas de esos vecinos que se acercan a pedirme ayuda o consejo. El paseo marítimo, el triángulo umbral o cualquiera de nuestras avenidas. Recorrerlas a pie y con prisas, en ocasiones ha sido un martirio que ahora mismo como digo echo de menos.

Echo de menos los encuentros en la sede de Iniciativa Porteña, su actividad frenética en ocasiones, las anárquicas reuniones de junta en las que me ponía nervioso porque todos queríamos hablar al mismo tiempo. También los momentos que paso en la peña ciclista porteña que, si bien no son muchos, llenan una parte de mi vida que me reconforta. Los plenos o comisiones municipales que ahora son por una fría pantalla de ordenador, las personas que vienen a los plenos, que casi siempre son las mismas, pues también, también los echo de menos. Ir de compras con mi esposa, algo que normalmente me agobia, he de reconocerlo, pero que ahora mismo no me importaría acompañarla.

Echo de menos el día a la semana en el que iba a ver a mi madre, en ocasiones apenas media hora por mis múltiples ocupaciones. Ella con 85 años es colectivo de alto riesgo, por lo que está en su casa confinada, con mi hermano. Y no recibe visitas de ninguno de sus otros 8 hijos, 16 nietos y 9 biznietos. Todos los años nos juntamos por su cumpleaños, a ver si al año próximo podemos volver a juntarnos todos. Echo de menos ver a mi madre y a mis hermanos. Echo de menos la posibilidad de viajar o ir a comer por ahí con mi esposa.

En estos momentos, nos damos cuenta de que nuestra vida esta llena de pequeñas cosas que realmente, aunque en ocasiones nos tensan, son esa válvula de escape necesaria. Valorar esos grandes momentos o los pequeños detalles que nos brinda la libertad de movimiento, es algo que estamos aprendiendo. Seguro que después de este mal sueño, muchos de nosotros sabremos valorar mejor todas esas cosas que forman parte de lo cotidiano.

Quizá luego echemos de menos lo vivido en este confinamiento, que desde luego también ha tenido esa parte buena, pues también hemos pasado más tiempo al lado de las personas con las que convivimos, lo cual es un lujo que no suele estar a nuestro alcance. Solo han pasado dos semanas desde que se decretó el estado de alarma, pero a todos nosotros nos parece ya una eternidad. Queremos que acabe, pero también somos conscientes de que es necesario, que nuestro esfuerzo es vital para derrotar al coronavirus. Sé que esta batalla la vamos a ganar.

Sé que muchos de vosotros lo estáis pasando mal porque conoceréis o sois familiares de algunos de los que han enfermado. Trasladaros todo mi apoyo, y a quienes hayáis sufrido pérdida, mi más sentido pésame. Ante esas pérdidas, todo lo que he escrito pierde relevancia, lo sé, y por ello os pido que entendáis el contexto en el que escribo estas líneas.

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