Ignacio Belzunces Muñoz

Ignacio Belzunces Muñoz

San Sebastián, 1959. Periodista, fotógrafo y diseñador gráfico. En 1979, con 20 años, Inició sus colaboraciones en prensa y radio. Vivió de lleno el proceso de reconversión industrial en la siderúrgica porteña, del que informó, día a día, a medios regionales y de Madrid. En 1986 fundó El Económico.

Viernes, 20 Octubre 2017 19:39

Lo bueno y lo mejor

Esta semana se ha levantado en el muelle norte un tinglado de 2.000 m2 que Porlesa utilizará para resguardar de las inclemencias del tiempo los tráficos siderúrgicos con los que habitualmente opera. Según la APV, este techado ha sido autorizado para instalarse dentro de los lindes de la concesión de la estibadora y su límite esta sujeto a la duración de la misma, es decir, hasta octubre de 2022. Este nuevo cobertizo viene a ocupar el único espacio libre que todavía quedaba en el lado oeste de este muelle, por lo que, a partir de ahora, todo este atraque queda ocupado por tres instalaciones. Hasta aquí los datos.
 
Ni qué decir tiene que la realidad se impone, por lo que se van a ver alterados los planes del actual Gobierno municipal, respecto de la integración del puerto en la ciudad, al menos en el tiempo, ya que la compañía estibadora que opera en la zona, disfruta de una concesión con vigencia hasta octubre de 2022, o sea, suponiendo que llegado el momento no solicite prórroga y se la concedan, todavía faltarían cinco años.
 
Aquí llueve sobre mojado, el proyecto de integración del puerto marítimo en la ciudad ya fue incluido en el convenio que firmaron en 2009 el entonces alcalde, Alfredo Castelló, y el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Rafael Aznar. Aquel acuerdo, cien por cien incumplido, no contemplaba destinar el muelle norte a usos de integración con el casco urbano de Puerto Sagunto, tal y como ha planteado el actual alcalde del municipio, Francesc Fernández. Lo acordado recogía que, a través del pantalán, se pudiera acceder a la explanada portuaria situada detrás del muelle pesquero. En ese aspecto, el nuevo presidente de la APV, Aurelio Martínez, también es más partidario de esta primera opción, puesto que no parece muy razonable sacrificar una infraestructura, como el muelle norte, que todavía no está amortizada.
 
Como lo mejor es enemigo de lo bueno, mucho me temo que con el tema del puerto ocurra algo parecido a lo que va a suceder con la autorización a Lafarge. Me explicaré, el convenio firmado en 2013 entre la cementera y el Ayuntamiento no era un mal convenio, pero, como todo en la vida, se podía perfeccionar. Sin embargo, no parece que después de dos años de guerra abierta, el Gobierno local vaya a mejorar aquel pacto. Pronto lo sabremos. Con la integración del puerto marítimo en la ciudad sucede algo parecido. Lo acordado en 2009 por el Gobierno municipal del PP y la APV, también es muy mejorable, pero en lugar de avanzar en esa línea, se busca una alternativa que puede ser mejor, pero irrealizable, al menos, en el corto y medio plazo.
Viernes, 13 Octubre 2017 17:03

El Saguntino

En la tarde del 29 de marzo de 2007, en la recta final de los cuatro años del Gobierno tripartito en el Ayuntamiento de Sagunto, los seguidores del Saguntino se tiraron a la calle en una manifestación bastante nutrida para exigir mejoras en su terreno de juego. Tampoco le fue nada bien al CD Acero en aquellos tiempos, acuérdense de que el tripartito de progreso, encabezado por la alcaldesa socialista Gloria Calero y asistido por el edil de Urbanismo, Francesc Fernández, pretendía suprimir el campo del Fornás de su actual ubicación y destinar ese suelo a construir pisos de alto nivel. Una idea muy progresista, sobre todo para los especuladores que había detrás. Desde entonces, han pasado ya dos lustros y, sin embargo, el club rojillo sigue sin contar con unas instalaciones dignas. No ha ocurrido lo mismo en el Puerto, con el CD Acero, que, gracias a los fondos estatales de los Planes Zapatero y a la presión que en su momento ejerció IP sobre el Gobierno local del Partido Popular, se destinaron recursos para modernizar las instalaciones aceristas.
 
Llegados a este punto, nos encontramos con el cuento de la lechera, un proyecto de estadio para el Atlético Saguntino que, entre pitos y flautas, puede representar una inversión de más de 12 millones de euros. A saber, 8 o 9 millones por la ejecución de la obra, medio millón más por la redacción del proyecto, además de la parcela de 50.000 m2 de propiedad municipal que, si hubiera que comprarla, también subiría lo suyo, solo a 20 euros el metro cuadrado ya supondría un millón de euros, pero como el precio de mercado es bastante más alto, podemos estar hablando, en plan barato, de 4 millones de euros.
 
Es innegable que el Atlético Saguntino necesita urgentemente unas instalaciones dignas, no porque ahora milite en una categoría superior, sino porque es impresentable el actual campo de fútbol que, sí o sí, es preciso poner en hora. Con 2 o 3 millones de euros habría dinero más que suficiente para adecuar y modernizar el Nou Camp de Morvedre, pero, en lugar de tomar ese camino, el cuatripartito le ha ofrecido al Saguntino un caramelo envenenado: construir un estadio entre Sagunto y El Puerto para acoger a 5.000 espectadores. Como decía mi madre, más vale pájaro en mano que ciento volando, pero como a nadie le amarga un dulce, el club ha mordido el anzuelo.
 
Con el calendario que se ha diseñado, al año próximo se encargará el proyecto del nuevo estadio y, como es lógico, se presentará en sociedad a finales de 2018 o, más probablemente, en la precampaña electoral de 2019. Luego, en el mes de mayo, vendrán las elecciones municipales y la gente votará. Veremos cómo termina esta historia.
Viernes, 06 Octubre 2017 20:09

Roser Maestro

En esta edición publicamos una entrevista con la concejala de Esquerra Unida, Roser Maestro, que, probablemente, será el elemento más combativo del que dispone el grupo municipal de este partido en el Ayuntamiento de Sagunto. Su apuesta por la gestión pública no ofrece dudas, sin embargo, se siente impotente ante la imposibilidad de reunir apoyos para remunicipalizar el servicio de agua potable. Es más, recién nombrada consejera delegada de la SAG, ya empieza a percibir cómo algunos compañeros de viaje le van poniendo palos en el engranaje a determinadas propuestas. Me refiero al convenio único de empresa y a la nueva sede de la SAG.
 
Con independencia de que se pueda estar más o menos de acuerdo con sus planteamientos, Roser Maestro me parece, del grupo de concejales de EU, la más íntegra en términos ideológicos, de ahí que se manifieste dispuesta a proponer el abandono del Gobierno municipal si sus socios de Gobierno se oponen a los planteamientos que defiende para la SAG. Está por ver que la asamblea de EU autorizara esta medida, aunque, después de que se aprueben los presupuestos de 2018 y cuando falte, poco más o menos, un año para las elecciones municipales, que se celebrarán en mayo de 2019, tampoco debe de extrañarnos que este cuatripartito termine tirándose los trastos a la cabeza. Es lo que suele ocurrir.
 
Mi buen amigo Miguel Almor solía decir muy acertadamente que une más el cemento que el pegamento, cierto. Tanto como que las liberaciones del equipo de Gobierno son las que se encargan de mantener bien sujetas las costuras de un pacto de Gobierno que, de no ser por ese engrase tan formidable, ya hace tiempo que habría saltado por los aires. No estoy descubriendo nada nuevo, esto lo sabe hasta el gato. Pero, como se suele decir, hay que comer.
 
Con estos antecedentes, es lógico que Roser Maestro se sienta impotente para desarrollar mínimamente aspectos de calado en la política municipal, en lugar de intervenir en cuestiones necesarias, sí, pero de segunda división. Aquí, en este Gobierno municipal, el que hace política con mayúsculas es el señor alcalde, de hecho, todo lo verdaderamente importante que está desarrollando el equipo de Gobierno responde al diseño nacionalista de Compromís. Personalmente no comparto esa política, pero no dejo de reconocer que el señor Fernández está siendo absolutamente fiel a sus principios ideológicos. Todo lo que hace, responde a esa forma de entender la política desde una perspectiva nacionalista. Como dijo Manuel Civera el día de la investidura, Francesc Fernández es un alcalde valencianista. Gran verdad.
Viernes, 29 Septiembre 2017 18:21

Malos gestores

A instancias del CES, el Ayuntamiento de Sagunto acordó en el último pleno municipal, que se celebró el pasado martes, solicitar a la Generalitat Valenciana la finalización del desdoblamiento de la carretera de la IV Planta. Ni que decir tiene que todos los grupos políticos que conforman la Corporación municipal: Compromís, PSOE, Podemos, EU, PP, IP y Ciudadanos, respaldaron unánimemente esta propuesta que, a todas luces, es vital para el futuro despegue de Parc Sagunt.
 
Previamente, el pasado 13 de septiembre, el Grupo Parlamentario Popular en las Cortes Valencianas presentó una propuesta de resolución en la que se instaba al Consell para que finalice los enlaces viarios de acceso al puerto de Sagunto y a las conexiones de Parc Sagunt. Ni que decir tiene que esta propuesta de los populares fue posteriormente rechazada en las Cortes por las tres fuerzas políticas que sostienen al Gobierno de la Generalitat, es decir, Compromís, PSOE y Podemos. Lo mejor de todo es que nuestra parlamentaria autonómica por Compromís, la nacionalista Teresa García, que hasta el mismo martes fue también concejal del Ayuntamiento de Sagunto, votó en el pleno municipal a favor de que se inste al Consell a que acometa el desdoblamiento, pero en las Cortes Valencianas se pronunció en contra de esta iniciativa.
 
Otro asunto que también me ha llamado la atención estos días, es la confirmación, por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar, de que el Ayuntamiento de Sagunto tiene autorización desde noviembre de 2015 para acometer el Sendero Azul, que, como es conocido, pondrá en hora el camino que transcurre, paralelo a la orilla del mar, entre la playa del Puerto y Canet. O sea, que dentro de dos meses, este próximo noviembre, se cumplirán dos años desde que el Gobierno del señor Francesc Fernández tiene autorización para acometer el Sendero Azul.
 
Soy de los que piensa que el actual alcalde es uno de los políticos más competentes que han pasado por el Ayuntamiento de Sagunto en las últimas dos o tres legislaturas, por eso siempre he creído que el retraso en la ejecución de los proyectos era algo premeditado, es decir, que obedecía a un cálculo electoral para que la culminación de las obras coincidiera con la fase final de la legislatura. Sin embargo, algunos concejales, que conocen bien la actual dinámica consistorial, siempre me han dicho que estaba equivocado, que este retraso no era por una estrategia premeditada, sino fruto de la incapacidad de un equipo gestor poco preparado. Al final, voy a pensar que tienen razón. Es verdad que el alcalde es un hombre capaz, pero como los mimbres de que dispone son de escasa calidad, es muy difícil hacer buenos cestos.
Viernes, 22 Septiembre 2017 17:26

Muy grave

No tengo por costumbre hablar en este espacio de lo que ocurre fuera de nuestro municipio, pero en esta ocasión me referiré a lo que está pasando en Cataluña, que me parece de una gravedad extrema.
 
Hasta no hace mucho, PP y PSOE se iban alternando en el Gobierno de España con el apoyo de los nacionalistas. ¿Se acuerdan ustedes cuando el señor Aznar hablaba catalán en la intimidad? Todo eso, naturalmente, no era gratis. Desde Madrid se ha premiado a Cataluña con una fabulosa lluvia de millones. Era un toma y daca, yo te apoyo y tú me das. Puro mercantilismo. Tampoco perdamos de vista que durante estas décadas ha ido calando en Cataluña el mensaje de «España nos roba», alimentado desde la propia Generalitat, cuando, realmente, los Pujol eran quienes saqueaban.
 
Llegados a este punto, nos encontramos con un PP y una Convergencia atascados hasta las trancas en el fango de la corrupción. Así pues, nada mejor que poner en marcha esta distracción a la que ambas fuerzas políticas le van a sacar muy buen rédito. El PP, luchando contra los infieles que quieren romper la unidad de España y, enfrente, unos nacionalistas, que solo quieren ejercer su derecho a decidir, diezmados por la represión del Estado español. Todo muy épico. Entretanto, llevamos meses entretenidos con este enfrentamiento, absolutamente artificial y pernicioso que, desde luego, va a dejar muchas secuelas.
 
En tiempos del Generalísimo Franco, a los homosexuales se les aplicaba la ley de peligrosidad social y se les metía en la cárcel, sin embargo, hoy se permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, porque la ley, otra ley, así lo dispone. Se trata, por tanto, de adaptar la legislación, Constitución incluida, a lo que va demandando la ciudadanía. La Constitución del 78 será la ley de leyes, pero en ningún sitio está escrito que no se pueda cambiar, de hecho, bastaron 15 días para modificar el artículo 135. Es cuestión de que las partes se sienten alrededor de una mesa y negocien. No olvidemos que el texto constitucional, que en 1978 representó un avance muy grande, se hizo como se hizo, bajo las presiones dominantes, y, la verdad, después de cuatro décadas en vigor, no le vendrían mal algunos retoques.
 
Lo verdaderamente lamentable y grave es que por intereses político electorales se esté fomentando el enfrentamiento y el odio de los españoles hacia los catalanes y viceversa, porque después del 1 de octubre vendrá el día 2. Además, tanto los nacionalistas catalanes como los españoles saben que en un referéndum triunfaría el no, pero consultar al pueblo sentaría un mal precedente.
Viernes, 15 Septiembre 2017 19:08

El Grau Vell

Es un hecho que el alcalde de la ciudad y su incondicional Teresa García, van a la suya, a tumba abierta, sin contar con el resto de los grupos políticos que sustentan a Compromís en la Alcaldía. El caso más flagrante se ve con claridad meridiana en lo que viene ocurriendo con el conflicto de Lafarge. Hoy mismo, sin ir más lejos, en declaraciones a este periódico, el portavoz socialista Francisco Crispín se queja de que se ha convocado la reunión de la Comisión Informativa Especial de Seguimiento del Convenio Lafarge Cementos SAU-Ayuntamiento, sin contar con nadie, no ya de la oposición, a la que desprecian absolutamente y de forma reiterada, sino del propio equipo de Gobierno, es decir, PSOE, EU.
 
Lo mejor de todo es que, ayer, después de que este periódico publicara la nueva propuesta de resolución planteada por Medio Ambiente, Taresa García volvió a echar el carro por las piedras, anunciando que el Ayuntamiento de Sagunto iba a presentar esta mañana, en la citada comisión, un dictamen desfavorable. Todo ello, naturalmente, sin contar con sus dos socios de Gobierno. Este episodio, que ya se empieza a considerar en las altas instancias de la Generalitat como «el día de la marmota», es auténticamente flipante.
 
Si no fuera porque unos tienen que cobrar a final de mes y otros buscan alcanzar su minuto de gloria, gestionando áreas del Ayuntamiento, ya hace mucho tiempo que el señor alcalde estaría bailando en la cuerda floja, pero, como hay que comer y hay que salir en la foto, al final pasa lo que está pasando, que el grupo de Compromís, con cinco ediles, maneja el Gobierno de la ciudad como si fuera un cortijo. De hecho, cuál sería el cabreo que cogió un día Miguel Chover que, según me cuentan, le presentó al alcalde la renuncia a sus delegaciones. Pero, superado el momento de acaloramiento, no llegó la sangre al río.
 
No hace falta ser nigún analista político de singular finura y olfato acentuado para darse cuenta de que la acción de este Gobierno es, sobre todo, antiporteña, podría citar muchos ejemplos que, sin embargo, ya enumeraré en otra ocasión. Bien por la gente de Compromís, que, fieles a sus principios, trabajan incansablemente en la consecución de un objetivo: la ciudad global. La impronta de Compromís se percibe claramente en este aspecto, hasta los ciegos la ven, y, entretanto, el resto de partidos que apoyan a los nacionalistas van dejando hacer, mirando para otro lado.
 
Por cierto, cuando aún colea el conflicto con Lafarge, los de IP ya hablan de montar una plataforma para defender el pantalán, que, según denuncian, lo quieren dejar caer para salvar el Grau Vell. Atentos.
Viernes, 08 Septiembre 2017 20:02

El pantalán

Esta semana, hablando con el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos, el buen amigo Ricardo Fernández, me comentaba la necesidad de poner en valor el pantalán. Es decir, de saber en qué estado se encuentra esta infraestructura y cuánto costaría recuperarla. De ahí que me indicara su intención, como representante de la Federación, de solicitar la realización de un estudio para aclarar estos extremos. Creo que, efectivamente, es necesario disponer de un informe técnico solvente para saber con detalle a qué nos enfrentamos, de hecho, el pasado 9 de agosto, la APV y el Ayuntamiento de Sagunto ya acordaron realizar una valoración económica sobre este proyecto.
 
El 18 de diciembre de 2015, este periódico ya publicaba declaraciones del presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, el socialista Aurelio Martínez, en las que se dejaba meridianamente claro que esta infraestructura estaba «muy tocada», que su conservación es cara y que la APV no tenía previsto invertir en su mantenimiento. Así las cosas, Aurelio Martínez sentenciaba: «creo que habría que intentar salvar un trozo, pero todo va a ser muy complicado».
 
Estas afirmaciones del presidente de la APV coinciden al cien por cien con una de las conclusiones de la reunión mantenida el pasado 9 de agosto, donde se dejó claro que la parte terrestre del pantalán, colindante con el límite portuario, podría añadirse a la futura zona de uso ciudadano del puerto; y los trabajos de restauración se centrarían a partir de los primeros pilares sobre el agua. Es decir, que lo que han acordado APV y cuatripartito es ‘salvar’ un trozo de esta estructura.
 
Con estos antecedentes y sin conocer el resultado de este futuro estudio, ya les adelanto que las conclusiones del mismo demostrarán que la inversión económica que requiere poner al día esta infraestructura será tan alta que resultará inviable, al menos en su totalidad. Algo parecido a lo sucedido con otro estudio, me refiero al que se redactó para demostrar que, por su elevado coste, era inviable la remunicipalización del servicio de agua potable.
 
Con esto del pantalán se está aplicando una estrategia muy parecida a la empleada cuando se pretenden privatizar servicios. Primero se deja que se deterioren al máximo, de esta manera se demuestra que lo público no funciona y, a partir de aquí, se justifica su privatización. En este caso concreto, la APV ha dejado completamente abandonado el pantalán desde hace años, sin el más mínimo mantenimiento, mientras desde el Ayuntamiento de Sagunto miraban para otro lado. Es lógico, por tanto, que ahora cueste una pequeña fortuna ponerlo en hora.
 
Así pues, vayan haciéndose a la idea de que el pantalán, que puede ser una magnífica prolongación del paseo marítimo porteño, tiene los días contados.
Viernes, 01 Septiembre 2017 18:37

Acción, reacción

Al margen de los actos oficiales realizados por el municipio, con motivo del centenario de la siderúrgica, las entidades socio culturales más representativas del Puerto, cerraron, el pasado día 28, sus propias jornadas conmemorativas de esta efemérides. La fecha de clausura no pudo ser más oportuna, puesto que fue el 28 de agosto de 1917 cuando se constituyó en Bilbao la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo.
 
La iniciativa, desarrollada a lo largo de varias jornadas, ha sido organizada por el Casino Recreativo y Cultural de Puerto Sagunto, contando, además, con el respaldo y colaboración de las entidades socio culturales más representativas del núcleo porteño: Centro Cultural y Recreativo Aragonés, Casa Cultural de Andalucía, Unión Musical Porteña, Asociación Amigos de la Escuela de Aprendices, Asociación Patrimonio Industrial Puerto Sagunto, Ágora Puerto Cultural, Asociación Cultural Nautilus, Asociación Cultura Vincit Omnia, Majo Pardo ilustraciones, así como la asociación vecinal Iniciativa Porteña, que sustenta al partido del mismo nombre.
 
Que todas estas entidades se hayan puesto de acuerdo para conmemorar, al margen del programa oficial, el centenario de la siderúrgica, refleja de forma clara que el Ayuntamiento no ha intervenido en este asunto como un elemento aglutinador, favoreciendo que todas las partes se sientan verdaderamente partícipes. Han sido varias las asociaciones y empresas que se han unido al programa oficial: CCOO, UGT, CGT, Fundación Trabajadores de la Siderurgia, AMIMO, APIVA, Amigos de Aprendices, UNESID, Asociación de Patrimonio Industrial de Puerto de Sagunto, Cine Club Nautilus, Unión Musical Porteña, Passió per Sagunt, Lira Saguntina, ArcelorMittal y APV, pero es evidente que no han estado todos los que son, sin olvidar que, como me consta, algunos se sumaron de mala gana.
 
Desde mi punto de vista, el Gobierno municipal, claramente dominado por el partido nacionalista de Compromís, ha tratado de manejar el centenario de la siderúrgica de manera que cortara de raíz cualquier opción que diera alas al porteñismo, de hecho, ni se incluyó el nombre de Puerto Sagunto en el cartel oficial, pero esto no es un hecho aislado, ha vuelto a ocurrir en el llibret de fiestas o en la etapa de la vuelta ciclista que terminó en el núcleo porteño. Por si alguien no se ha dado cuenta, está claro que todo esto obedece a una estrategia trazada por la dominante nacionalista del Gobierno municipal, en su intento de suprimir las señas de identidad porteñas. No sé si esta deriva será compartida por sus socios: el PSOE, EU y Podemos, pero su silencio deja pocas dudas. Sin embargo, siempre hay una reacción ante una acción determinada, como hemos visto con la unión de todas estas entidades de Puerto Sagunto.
Viernes, 04 Agosto 2017 18:51

Trasquilados

En IP se quejan de que el cuatripartito municipal: Compromís, Esquerra Unida, PSOE y los de Podemos, está concentrando las nuevas inversiones de la presente legislatura en el casco histórico. No les falta razón: nuevo centro cívico en la plaza de la Morería, que ya tiene consignación presupuestaria, y proyectos en cartera como el Casal Jove, la Escuela de la EPA o el campo de fútbol para el Atlético Saguntino. Entretanto, los porteños se tendrán que contentar, en el mejor de los casos, con que se terminen los inacabados proyectos heredados de la etapa del PP. Me refiero al pabellón polideportivo, a medio construir junto al cementerio de El Puerto, al Museo Industrial y la apertura del Alto Horno, por citar los más llamativos. Ni qué decir tiene que estos asuntos, bien gestionados, ya hace tiempo que estarían resueltos y en marcha, pero hay que dejarlo todo para el final de la legislatura. De esta manera, los porteños percibirán que los nacionalistas también hacen cosas en esta parte del municipio. Entretanto, la venta de expectativas de pleno empleo y el pan y circo financiado con fondos municipales, harán el resto. Por cierto, eso de montar los espectáculos en la zona de las grandes superficies del término municipal, es otra forma más de perjudicar a los pequeños comerciantes.
 
Así las cosas, cabe preguntarse: ¿qué impronta dejará el cuatripartito municipal en el núcleo porteño si, como parece, se limitan a terminar los proyectos que puso en marcha el Partido Popular? Está claro que en el casco histórico sí que dejará el nacionalismo su huella; desde el principio de la legislatura trabajan con objetivos muy claros y definidos en esa dirección, a fin de cuentas, es donde tienen su principal granero de votos que, naturalmente, cuidan como si fuera oro en paño. Los porteños, que somos gente trabajadora, bastante tenemos con la reindustrialización, que ya veremos cuándo se materializa y en qué queda, que por este episodio, de tener todas las parcelas de Parc Sagunt asignadas a importantes empresas, ya pasamos en tiempos del PP. Es lógico que nuestro alcalde se quiera colocar medallas a cuenta de la futura implantación de Mercadona, pero lo que ha incidido el Ayuntamiento en esa decisión y nada, es bastante parecido. Donde si se ha trabajado, y mucho, ha sido en la Generalitat Valenciana, especialmente la secretaria autonómica, María José Mira. Pero, aunque las empresas se salgan de Parc Sagunt, que está por ver, y hubiera pleno empleo, que también es otra quimera, tengan en cuenta que no solo del pan vive el hombre.
 
Como dice mi mujer, siempre que gobierna el tripartito, los porteños salimos trasquilados. Gran verdad.
Viernes, 28 Julio 2017 17:03

Algo personal

Me informan fuentes de mucha solvencia, uno de los conserjes del Ayuntamiento, para más señas, que hay cola en el registro general, sí, sí, mogollón de multinacionales, habituales colaboradoras con el terrorismo, que se quieren ubicar en Sagunto. Ahora comprendo porqué presentó Compromís esa moción en el último pleno, en la que planteaba romper relaciones institucionales con las compañías que, instaladas en el término, colaboren con el terrorismo. Aunque en ningún momento se atrevieron a citar a ninguna industria, todos sabían que se estaban refiriendo a la empresa Lafarge-Holcim, su fábrica de Jalabiya, a 150 km. al noroeste de Alepo, (Siria) y el ISIS. Y es que, como dice Serrat: «Entre esos tipos y yo hay algo personal».
 
Como la moción era, además de ridícula, insostenible, enseguida se recurrió a la demagogia: que si se premia a la falla más sostenible, que si se quema de todo, que si no hay ética, y lindezas muy parecidas. Lo mejor fue cuando nuestro querido alcalde aseguró que la actividad de esta empresa estaba perjudicando a las personas. En fin, un despropósito detrás de otro. Como si lo que vierte a la atmósfera AGC Flat Glass Iberica, 24 horas al día, fuera Channel n.º 5. Por cierto, ¿qué habría ocurrido si el ‘incidente’ del viernes pasado en ArcelorMittal Sagunto, afortunadamente irrelevante, se hubiese producido en Lafarge?, pues que se habría actuado con toda la contundencia posible.
 
Cuando Teresa García se lamentaba en el pleno de que la cementera utilizara determinados residuos como combustible, me pregunté ¿qué narices hace esta mujer en las Cortes Valencianas como diputada de Compromís? Porque, si las cementeras de la Comunidad Valenciana queman residuos, es porque tienen la autorización de la Generalitat. Si AGC está emitiendo a la atmósfera, es porque también cuenta con el correspondiente permiso. Por consiguiente, la cuestión no puede ser más sencilla, en lugar de perder el tiempo en redactar mociones infumables, nuestra representante autonómica debería promover urgentemente en las Cortes Valencianas una modificación de la ley para que se prohiba total y absolutamente la quema de este tipo de residuos y se impidan emisiones en ese grado. ¿Por qué las empresas no tienen comportamiento ético y los políticos que lo permiten sí?
 
Como no podía ser de otra manera, creo que las administraciones públicas deben de velar por el cumplimiento de la normativa, y modificar aquella legislación que sea necesaria para preservar el medio ambiente y la salud de las personas. Lo que no podemos hacer es culpar a las empresas por hacer algo que permiten los políticos. Lo dicho: «Entre esos tipos y yo hay algo personal».
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