Ignacio Belzunces Muñoz

Ignacio Belzunces Muñoz

San Sebastián, 1959. Periodista, fotógrafo y diseñador gráfico. En 1979, con 20 años, Inició sus colaboraciones en prensa y radio. Vivió de lleno el proceso de reconversión industrial en la siderúrgica porteña, del que informó, día a día, a medios regionales y de Madrid. En 1986 fundó El Económico.

Viernes, 23 Octubre 2020 19:07

Oferta ridícula

Teniendo en cuenta lo mal que lo está pasando la industria turística de España y, en particular, de la Comunitat Valenciana, la verdad es que iniciativas como Viatgem CV, promovida por el Gobierno de la Generalitat y dotada con un presupuesto de 14,3 millones de euros, vienen como anillo al dedo para animar al sector durante lo que nos queda de 2020 y los periodos de temporada baja en el próximo 2021. Es razonable que una actividad como la turística, que tanto aporta al PIB nacional y valenciano, se vea socorrida en estas horas tan bajas. En este aspecto creo que el Gobierno que preside el socialista Ximo Puig está respondiendo a las expectativas. Esta inversión de fondos públicos, además de animar la industria turística regional, permitirá que muchos ciudadanos de la Comunitat puedan realizar viajes de proximidad a unos precios muy ventajosos y, por tanto, conocer mucho mejor las maravillas que ofrecen al viajero las tres provincias valencianas, que, aquí, la gente se va de viaje a China o a Nueva York, y se muere sin visitar esos lugares de gran interés que tiene más próximos. Por cierto, ¿cuántos vecinos del Camp de Morvedre no han visitado todavía el castillo de Sagunto o el teatro romano?

Hecha esta introducción, hay que ir al tema troncal. Al programa Viatgem CV se habían adherido el pasado 20 de octubre un total de 700 empresas, entre hoteles, casas rurales, gestores de apartamentos turísticos y agencias de viajes. Del camp de Morvedre solo 13, la mayoría agencias de viajes. Hoteles en la comarca sólo tres, uno en Canet y dos en Puerto Sagunto, y una casa rural en Algimia de Alfara. La verdad es que Viatgem CV ha dejado al descubierto la paupérrima oferta que Sagunto y su comarca puede ofrecer al viajero. Resulta llamativo que, del casco histórico de Sagunto, con dos mil años de historia, un castillo espectacular, un teatro romano impresionante y varios museos, no se encuentre ni un solo hotel o casa rural en este programa. Cualquier pueblo de la Comunitat Valenciana con mucha menos población y bastante menos patrimonio histórico, le saca un gran rendimiento. Cuántas poblaciones conocemos que, en torno a cuatro ruinas mal conservadas, han creado una actividad turística estimable.

En el casco histórico, el potente legado con en el que cuenta nunca ha sido un elemento impulsor de la actividad turística. Es evidente, ¿no? En el Puerto estamos dejando que el poco patrimonio industrial que existe se deteriore y desaparezca, el ejemplo más claro es el pantalán, pero no es el único. Al final, los datos, que son tozudos, demuestran que lo del turismo no se lo cree nadie, por eso participamos con una oferta ridícula en Viatgem CV, un programa magnífico.

Viernes, 16 Octubre 2020 19:08

Recoger trapo

El pasado 31 de julio El Económico titulaba en su página siete: «El tripartito privatiza servicios de la Policía Local y reduce el horario del retén del Ayuntamiento». En aquella información ya se adelantaba lo que iba a suceder con el retén de la Policía Local de Sagunto, donde la presencia de los agentes se vería reducida al horario diurno. Quedaba claro, por tanto, que por esta decisión política del tripartito se iba a dejar al núcleo de Sagunto, durante las noches, sin presencia policial. Podría decirse que con este asunto pasó algo parecido a lo que sucede cuando se publican determinadas subidas de tasas o impuestos. La noticia se lee, pero la gente se queja cuando le meten el palo en la cuenta corriente. Efectivamente, el pasado 8 de octubre, este periódico publicaba que el PP de Sagunto hacía públicas las quejas vecinales de residentes en el casco histórico, tras conocer la decisión tomada por el tripartito de suprimir la presencia policial en el turno de noche del retén.

Cuál ha sido mi sorpresa cuando he visto que Compromís, este mismo viernes, ha hecho público un comunicado en el que literalmente reclama que: «lo antes posible se restablezca este servicio esencial para la ciudadanía, puesto que esta medida temporal se está demorando más de lo necesario. Lo que tiene que primar por encima de todo es la asistencia a los vecinos y las vecinas y su derecho a la seguridad». Si no fuera residente de este municipio, pensaría que Compromís es un partido de la oposición municipal y, por ese motivo, tiene que recurrir a la nota pública para pedir una rectificación, pero resulta que los nacionalistas tienen cinco concejales en el Gobierno municipal de Sagunto, que están en la sala de mandos, junto a sus otros dos socios de Gobierno: PSOE y Esquerra Unida.

Es decir, si el reten de Sagunto se queda sin servicio nocturno de Policía Local, es porque el tripartito así lo ha decidido. Si realmente está justificada esa medida, porque durante la noche no hay incidencias reseñables, lo que tienen que hacer es defender esta decisión. Si, en cambio, se trata de un error, de una medida poco sopesada, deben admitir que se han equivocado y rectificar. Lo que ha hecho hoy Compromís no es serio.

Reconocen que la medida era temporal, pero como la temporalidad se está dilatando en el tiempo, piden que se restablezca el servicio a la mayor brevedad. Suena a excusa, ¿verdad? Lo que ha ocurrido aquí es muy sencillo, se ha querido suprimir el servicio nocturno de la Policía Local en el retén de Sagunto, pero, como la gente ha protestado, les toca recoger trapo. Lo mínimo que pueden hacer es admitir que se han equivocado.

Jueves, 08 Octubre 2020 19:09

Parc Sagunt II

El pasado 21 de septiembre, el president de la Generalitat, Ximo Puig, presentó en el Debate de Política General de Les Corts, una Estrategia Valenciana para la Recuperación, la cual desplegaría 410 proyectos hasta 2027 con un presupuesto global de 21.134 millones de euros. Entre otros, mencionó el desarrollo urbanístico del área Logística de Parc Sagunt II, con una partida económica de 277 millones. Si les digo la verdad, este anuncio me sonó un poco a venta de humo, pues hasta el 2027 faltan todavía siete años, que en política pueden ser un suspiro o toda una eternidad, además, habrá nuevas elecciones autonómicas en 2023.

Sin embargo, el pasado lunes, 5 de octubre, se produjo una señal positiva. Se publicó en la Plataforma de Contratación del Sector Público que Parque Empresarial de Sagunto, S.L. había adjudicado a TPF Getinsa Euroestudios, S.L. el proyecto de expropiación de 6,6 millones de metros cuadrados de suelo, destinados a la segunda fase de Parc Sagunt II. El plazo de ejecución de este encargo será de 12 meses, aunque también puede ser que se alargue unos meses más. Una vez que ya se hayan realizado las hojas de aprecio de cada una de las fincas y se determine su precio, llegará la hora de la verdad, es decir, de ver si hay o no disponibilidades económicas para pagarle a los propietarios.

Ni que decir tiene que, si esta operación llega a buen puerto, la mayoría de los parcelitas se pueden llevar un buen dinero. Si como avanzan desde Parc Sagunt se paga el metro cuadrado a unos 15 euros de media, que es al coste que ha expropiado ADIF para la conexión ferroviaria, estamos hablando de 12.500 euros por hanegada. Por otra parte, la adquisición de ese suelo sería decisiva para que, antes o después, se acometiera la urbanización de esta segunda fase del macro polígono. De momento, el encargo del proyecto de expropiación está hecho, lo cual ya es un avance, pero dentro de un año, o cuando esté concluido, veremos si afloran los 100 millones de euros que pueden hacer falta para comprar esa superficie o, desgraciadamente, las más de mil hojas de aprecio se quedan en un cajón, esperando mejor oportunidad.

El desarrollo de ese suelo es fundamental para que Sagunto salga del bache en el que se encuentra desde hace ya algunos años, tal y como lo acreditan, un mes tras otro, las cifras del desempleo. El anuncio del president Ximo Puig es muy positivo, pero hay que cogerlo con todas las reservas, porque no hay que perder de vista que el coste estimado de la operación requiere unos fondos de 277 millones de euros, que, desde luego, no van a salir de debajo de las piedras.

Viernes, 02 Octubre 2020 19:10

Mociones inútiles

Hace ya bastantes años, cuando el PP gobernaba en el Ayuntamiento de Sagunto, le pregunté un día a Sergio Muniesa: ¿por qué no se cumplían las mociones que se aprobaban en los plenos?, él me respondió que esto sucedía porque una moción apenas era «algo más que un ruego». Por lo menos tuvo la valentía y la decencia de darme una respuesta sincera. Cualquier otro me hubiera dorado la píldora con una retahíla de palabrería institucional. Este pequeño preámbulo viene a cuento porque ocho o diez años después de aquello, los plenos siguen aprobando mociones, pese a que no se cumplen la mayoría de ellas, por no decir todas. De lo que se puede deducir, sin necesidad de pensar mucho, que se trata de iniciativas completamente estériles, que, en el mejor de los casos, cumplen la función de darle algo de pábulo a través de los medios de comunicación que se hacen eco de una propuesta con nulo recorrido y dudosa eficacia.

En este último pleno, sin ir más lejos, se aprobaron algunas de estas mociones que, ya les adelanto, darán poco de sí. Está por ver que el Ayuntamiento de Sagunto lleve al juzgado a la Autoridad Portuaria de Valencia por incumplimiento de contrato, seguramente, porque el consistorio también habrá incumplido alguno o todos los compromisos que adquirió en los convenios que suscribió con la APV. Este tipo de convenios no tienen más función que la meramente propagandística: se firma el acuerdo, se hacen unas fotos, se publica en los medios y adiós muy buenas. Pasan los años, llega un gobierno de otro color y se vuelve a firmar otro convenio, pero no se produce ningún avance. El primer contrato con la APV lo firmó Alfredo Castelló el último día de 2009, luego se rubricó otro, siendo alcalde el nacionalista Francesc Fernández, en el que también estamparía su firma, meses después, el actual alcalde, Darío Moreno. Tres alcaldes de Sagunto y dos presidentes de la APV para escenificar la firma de unos acuerdos que siguen pendientes de ejecutar. Increíble, pero cierto.

Otra moción aprobada en el pleno de esta semana fue la presentada por Ciudadanos para apoyar al sector del ocio, que es uno de los que peor lo está pasando por culpa de las restricciones que se han decretado estos meses para luchar contra el virus. Ni que decir tiene que todos los partidos se tiraron en plancha. A la hora de quedar bien se apuntan a un bombardeo, pero ¿cómo y de qué manera se apoyará al ocio? ¿con subvenciones, con exenciones fiscales? ¿Qué medidas extraordinarias se van a tomar? Esto no pasará de una mera declaración de intenciones. Ya dijo Sergio Muniesa que una moción apenas es algo más que un ruego. Tenía mucha razón, ¿no les parece?

Viernes, 25 Septiembre 2020 19:08

La lejanía de Madrid

El pasado 17 de septiembre, El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) anunciaba, mediante nota de prensa, la inminente licitación del proyecto de estabilización del frente litoral en los términos municipales de La Llosa y Almenara. Ni que decir tiene que en Sagunto sonaron todas las alarmas, puesto que esta actuación es acogida con muchas reservas, habida cuenta de que se teme que pueda incrementar, todavía más, el notable deterioro de las playas del norte del municipio, las de Almardà, Corinto y Malvarrosa, que ya están convertidas en auténticos pedregales.

Ahora, que el Ministerio ha movido ficha, los diferentes actores se han echado las manos a la cabeza porque en Madrid no se ha tenido en cuenta la petición vecinal de que el proyecto contemple, además de las playas situadas al sur de Castellón, las que están al norte de Sagunto. Como no podía ser de otra forma, hay preocupación por el efecto incierto que puedan producir los espigones al sur de su ubicación. En este municipio hay ejemplos palmarios de que las barreras que se instalan en el litoral terminan alterando su dinámica. Baste recordar, por ejemplo, lo que ocurrió con la instalación del Puerto deportivo de Canet de Berenguer, que al norte de su ubicación ha mejorado muy significativamente la playa del vecino municipio, mientras que al sur arruinó la del Puerto. De hecho, se tuvo que recurrir a los trasvases de arena como medida transitoria, hasta que se construyó el espigón situado frente a Ciudadmar. Con esta medida se logró estabilizar la playa porteña, que ha recuperado la arena en toda su extensión.

Como en este tramo del litoral las corrientes van de norte a sur, los vecinos temen que estos espigones que el Ministerio pretende instalar al norte de las playas de Sagunto, constituyan una barrera que todavía limite más la ya de por sí escasa aportación de arena. Es por este motivo por el que la asociación vecinal pidió a Costas que las playas de Almardà, Corinto y Malvarrosa se incluyeran en el proyecto y se actuara al mismo tiempo en los tramos de litoral situados al sur de Castellón y al norte de Valencia, sin embargo, no parece que Madrid haya tenido en cuenta las reivindicaciones de Sagunto.

Llegados a este punto, los nacionalistas de Compromís, que son los que han mantenido una actitud más reivindicativa y firme ante esta actuación, ya están planteando que se inicien acciones legales contra este proyecto de Costas, porque se teme que termine perjudicando a las playas de Sagunto, lo cual parece difícil, si tenemos en cuenta lo mal que ya está ese tramo de costa, aunque siempre puede ir a peor.

Viernes, 18 Septiembre 2020 19:08

Gente coherente

En la mañana de ayer jueves, en la reunión de la Comisión de Urbanismo, fue presentado el Plan de Emergencia ante Situaciones de Sequía para el Abastecimiento de Sagunto. Esta herramienta no es nada novedosa, pues ya se recogía en la Ley 10/2001, de 5 de julio, del Plan Hidrológico Nacional, o sea que llega con casi 19 años de retraso. Seguramente no se habrá aplicado antes porque, que yo recuerde, no se han padecido sequías severas por estas latitudes. Sin embargo, nunca es tarde si la dicha es buena.

Lo más llamativo de este plan es que en él se contempla, como alternativa a épocas de escasez, el empleo del agua de la desaladora de Acuamed. Según ese plan, la falta de agua proveniente del Júcar se compensará con los suministros de la desaladora, lo cual implica que dicha planta se asume como un elemento más del abastecimiento hídrico para el municipio de Sagunto. Meridiano.

Para entendernos, pueden pasar 40 años sin que se produzca ninguna sequia severa en la zona, tal y como ha sucedido hasta ahora, pero, si hemos de tener esa pieza de repuesto para utilizarla, llegado el caso, hay dos cuestiones clarísimas: la primera y principal es que la planta tiene que ser nuestra y, la segunda, no menos importante, que tendrá que estar en perfecto estado de funcionamiento. Es decir, que Sagunto incorpora al citado plan los recursos hídricos provenientes de la desaladora porque en el futuro contará con dicha instalación. Me parece que Darío Moreno y su equipo de gobierno actúan con coherencia ante este asunto, asumiendo sin complejos que la desaladora atenderá las necesidades de abastecimiento del municipio. Creo que, definitivamente, el tripartito ha dejado muy clara su posición respecto a esta cuestión.

Hay que recordar que fue en la legislatura 2003-2007 cuando los mismos partidos que gobiernan ahora Sagunto: PSOE, Compromís y Esquerra Unida, firmaron un convenio con Acuamed para que se construyera esa planta, que sin sobrecostes salía por un dineral y con los sobrecostes producidos por un potosí, por consiguiente, es lógico que estas tres fuerzas políticas accedan, finalmente, a cerrar este litigio.

Definitivamente, alguien con luces ha echado mano de esa figura del plan de emergencia ante situaciones de sequía, para darle encaje a una desaladora que no hacía ninguna falta en 2007 ni en 2020, aunque como esto del cambio climático lo admite todo, quién sabe si en los próximos meses deja de llover y el Júcar se queda seco. Esta claro que, ante ese escenario, las pasaríamos moradas, pero gracias a la decisión que se tomó entonces, siempre podremos disfrutar del agua desalada. Ante este futurible tan apocalíptico, lo de menos es el precio, así que todos tranquilos.

Viernes, 11 Septiembre 2020 19:08

Sin complejos

Parece poco ortodoxo que desde un Gobierno municipal de izquierdas o, para que nadie se ofenda, un gobierno progresista, se externalicen servicios consistoriales, es decir, lo que de toda la vida se ha conocido como privatizaciones. Sin embargo, el actual tripartito no tiene muchos complejos en esta materia y, desde luego, ha optado por avanzar en esta línea. Ya hemos visto este verano a los vigilantes de seguridad, que prestan un buen servicio, su hora de trabajo es más económica y, encima, se trata de un gasto variable. Cómo ven, todo son ventajas. Aunque, a decir verdad, en este asunto fue pionero el nacionalista Francesc Fernández y su compañero de partido Enric Ariño, que, siendo concejal delegado de la Policía Local, tuvo que recurrir a la seguridad privada para una noche de fin de año.

Ahora que nos hemos enterado de que el tripartito prepara la externalización de una parte de la comunicación del Ayuntamiento de Sagunto, todo parece indicar que se continuará avanzando en esta línea. Por lo que he leído, las notas de prensa las continuará gestionando el Gabinete de Comunicación. Lo que se va a externalizar de los diferentes departamentos municipales es todo lo relacionado con el diseño, la creatividad, la fotografía, el vídeo y su edición, la gestión de redes sociales, etc. Todo esto, reunido en un paquete, puede alcanzar una cuantía importante, probablemente de unos 300.000 euros anuales, poco más o menos, lo cual no está nada mal, sobre todo, porque aquí no se incluyen los gastos de impresión. Creo que este contrato mayor tendrá muchos novios.

La verdad es que en el Ayuntamiento de Sagunto poco ha importado que haya gobiernos progresistas o conservadores para que se hayan ido privatizando servicios. Casi todo está en manos de contratas, aunque, probablemente, la privatización más sonora fuera la del ciclo integral del agua, donde PSOE, PP y Compromís, se pusieron de acuerdo. Fue sonada, más que nada, porque ahora el recibo del agua le cuesta al ciudadano alrededor del doble, que, dicho así, sin anestesia, la verdad es que duele un poco.

Solo queda por privatizar la empresa de aseo urbano, la SAG, que sin ninguna duda es la última joya de la corona, pero ahí está, nadie, todavía, se atrevió a meterle mano. La verdad es que el servicio que presta esta compañía de capital público cien por cien, se ha deteriorado bastante, la gente se queja, y con mucha razón, de que las calles están más sucias que nunca, de que los contenedores están medio escacharrados, en definitiva, de que este servicio deja bastante que desear. Podría pensarse que se están creando las condiciones, exprofeso, para justificar su privatización. No sé, es un pálpito que ahí les dejo.

Viernes, 04 Septiembre 2020 19:09

La Gerencia

A principios de esta semana, recién incorporado al quehacer del periódico, recibí una llamada de un gran saguntino, mi amigo Francisco Herráiz Alonso, quien se mostró escandalizado por el estado de abandono en el que se encuentra la Gerencia, que, como es sabido, pertenece al Ayuntamiento de Sagunto desde hace ya algunos años. El bueno de Paco me dijo que había hecho unas fotos y que las había publicado en el Facebook, para dejar constancia de este inconcebible abandono. Me dijo más, «no comprendo cómo es posible que nadie del Puerto denuncie esa acumulación de maleza y el riesgo de incendio que hay». Unos días después de recibir esta comunicación, los de Iniciativa Porteña han lanzado una nota informativa, denunciando el estado de abandono, la falta de limpieza y el riesgo real de que se pueda producir un incendio en el recinto de la Gerencia.

El concejal de Patrimonio, Roberto Rovira, que a su vez es el responsable político de la SAG, empresa municipal de aseo urbano, debería de estar un poco más vigilante y actuar con anticipación, evitando que se produzcan estas acumulaciones de maleza en entornos tan particularmente singulares como la ciudad jardín. Ya sé, que este mes de agosto estuvo de vacaciones, pero unas malas hierbas tan crecidas y secas no se hacen ni en un mes ni en dos. De todos modos, tampoco se trata de que Rovira pague el pato de lo que no es más que la punta del iceberg, puesto que la situación del patrimonio industrial es lamentable desde hace tiempo, por lo que también son clamorosos y ensordecedores algunos silencios cómplices.

Los ciudadanos deben de saber que una cosa es predicar y otra bien diferente dar trigo, de ahí que la Gerencia esté como está, no se avance en las obras del Casino, del pantalán no se sepa nada más que lo que todos conocemos, que se terminará de hundir con los próximos temporales, etc. En definitiva, que lo de hablar del patrimonio industrial queda muy moderno, muy progresista y da mucho caché, pero de hablar no se pasa. Vamos viendo como los diferentes gestores municipales llegan, están y se van, sin que se produzcan avances en este ámbito del patrimonio. Como he dicho en más de una ocasión, todo depende de la voluntad política que, visto lo visto, es bastante escasa.

Menos mal que al ser la Gerencia de titularidad pública, gracias a la operación urbanística que promovieron PP e IP en el mandato de 2007 a 2011, no se puede echar la culpa de lo que pasa a otra administración, que aquí, con decir que es de Costas, de la Confederación o del Ministerio de Cultura, se escurre el bulto y la responsabilidad. Vivir para ver.

Viernes, 07 Agosto 2020 19:07

Juan Carlos I

El pasado martes, el Gobierno de España, después de ‘pastelear’ un acuerdo con la Federación Española de Municipios y Provincias que preside el socialista y alcalde de Vigo, Abel Caballero, aprobó un decreto ley por el que la administración central, de entrada, se apropia de los superávits municipales. La orden también recoge un futurible: que esos fondos se puedan devolver, a partir de 2022, en los siguientes quince años. Y es que todo es poco para la reconstrucción de España, donde, por cierto, nada se ha destruido. Pero este es otro debate.

El coronavirus es versátil, sirve, al mismo tiempo, para un roto y para un descosido. Este virus ha justificado el encierro de millones de españoles por espacio de varias semanas, eso sí, por el bien de toda la ciudadanía, faltaría más. También ha sido de mucha utilidad para justificar la liberación de fondos públicos, por cientos de miles de millones de euros, que van a ser destinados en Europa al rescate de las grandes empresas y los bancos, que mucho antes de que apareciera el bicho ya venían renqueando. Ya sabemos que la deuda es la gasolina que impulsa el sistema. Ahora se justifica lo que a todas luces es la incautación de los superávits municipales, el país así lo exige y no hay más que hablar.

Si todas estas medidas hubieran sido tomadas por un gobierno de corte conservador, las ‘hordas progresistas’ ya le habrían pegado fuego al palacio de invierno, sin embargo, siempre que se deben implementar cambios severos en el país, se encomienda ese encargo a las opciones denominadas de izquierda, más que nada porque contienen eficazmente la ebullición social. Acuérdense, por ejemplo, de quiénes fueron los que acometieron las reconversiones en la industria española durante la década de los 80. Ese fue uno de los peajes que se pagaron para poder entrar en la Unión Europa, pero este también es otro debate.

Al final, que el Estado se apropie de los superávits municipales, es otra forma más de meter la mano al bolsillo de los ciudadanos, en lo que, a todas luces, constituye una subida indirecta de impuestos. Ojo, que las directas y los recortes también llegarán a su debido momento. Las condiciones que lo justifiquen ya se han creado. Tiempo al tiempo. En definitiva, como todos los recursos económicos son pocos para reconstruir la nación, se castiga a los buenos gobiernos consistoriales, que son los que gestionan bien los fondos económicos, apoderándose el Estado de los superávits que han generado. Los manirrotos, que tiran el dinero público como si fuera confeti, se van de rositas. Entretanto, todo el mundo se entretiene con lo que está dando de sí el enésimo viaje de Juan Carlos I.

Viernes, 31 Julio 2020 19:08

El interés

Este lunes comenzaban las obras preparatorias para el asfaltado de uno de los dos aparcamientos de la playa, el situado junto a las pistas de tenis, que no es el que presentaba peor estado, pero sí el que se ha podido contratar por adjudicación directa, al ser el montante de la obra inferior a 40.000 euros. Téngase en cuenta que la Demarcación de Costas de Valencia daba la autorización para esta actuación el pasado 8 de julio y en menos de un mes se ha contratado a la empresa y se han iniciado los trabajos. Sin duda, todo un récord en la tramitación. El parquin situado detrás del antiguo edificio de Cruz Roja, que se encuentra mucho más deteriorado, precisa, por ser de mayores dimensiones, de un presupuesto del doble o el tiple, razón por la que no es posible la adjudicación directa de esta encomienda, de ahí que, por el momento, solo se asfalte uno de los dos.

En todo caso, esta intervención promovida en la etapa de Darío Moreno demuestra el poco interés que los anteriores alcaldes han tenido por solucionar el problema del aparcamiento. La verdad es que aquí todo el mundo saca pecho con las bondades turísticas que tiene el municipio, cuando, realmente, tenemos una fachada marítima que está hecha un asco. Si empezamos por el sur, vemos el malecón, que es una vergüenza monumental, los dos aparcamientos sin asfaltar, donde estacionas un coche y a los dos días no sabes de qué color es, los contenedores de la Avenida del Mediterráneo afean el entorno y huelen fatal, el canal de Ciudadmar sigue ahí y si ya nos marchamos al norte, vemos que las playas del Almardà, Corinto y Malvarrosa van de mal en peor.

Si el actual alcalde ha podido gestionar en un tiempo razonable las autorizaciones de Costas para asfaltar este aparcamiento, está claro que hace más el querer que el poder, es decir, que es cuestión de voluntad política. Si no se ha hecho antes ha sido porque no ha existido el debido interés. Por ejemplo, para Francesc Fernández fue más importante impulsar la Declaración del Paraje Natural de la montaña de Romeu y obtener la concesión de Costas para poder recuperar la fortificación del Grau Vell. Otro ejemplo, acuérdense de cuántos años se reivindicó que la Gerencia fuese pública, sin embargo, hasta que no se produjo el pacto entre el PP e IP, no se promovió la operación urbanística que, finalmente, posibilitó que la ciudad factoría pasara a ser de titularidad municipal. Esa permuta la podía haber hecho cualquier equipo de gobierno anterior, pero faltó el debido interés, que es lo que termina impulsando unos proyectos y dejando otros en el tintero. En definitiva, querer es poder y lo demás son excusas de mal pagador.

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