Ignacio Belzunces Muñoz

Ignacio Belzunces Muñoz

San Sebastián, 1959. Periodista, fotógrafo y diseñador gráfico. En 1979, con 20 años, Inició sus colaboraciones en prensa y radio. Vivió de lleno el proceso de reconversión industrial en la siderúrgica porteña, del que informó, día a día, a medios regionales y de Madrid. En 1986 fundó El Económico.

Viernes, 13 Septiembre 2019 18:35

¿Movilidad?

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Del 16 al 22 de septiembre se celebrará en el municipio de Sagunto, con el desarrollo de diversos actos, la Semana Europea de la Movilidad. La verdad es que sumarse a este tipo de conmemoraciones es algo muy socorrido porque siempre favorece la imagen de modernidad y progresía de los gobernantes de turno que se suben a este carro. O sea, que estamos hablando de puro marketing político. Sin embargo, resulta curioso comprobar que los que aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid para darse un lavado de imagen, son, precisamente, los que vienen apoyando políticas que inciden, justamente, en sentido contrario.

No es ningún secreto que todos estos modernos, de complacencia acreditada y personalidad versátil, vienen apostando, desde hace décadas, por lo que se ha dado en llamar la ciudad lineal. Esta apuesta responde a un criterio ideológico muy concreto: el de unir artificialmente el pueblo de Sagunto con el del Puerto, para, entre otras cosas, cerrarle el paso a una posible segregación. En este contexto hay que ubicar algunas perlas, como, por ejemplo, el pelotazo urbanístico del PAI Fusión, que se inició en la legislatura 2003-2007. Veremos cuántos millones de euros nos termina costando a todos los ciudadanos la finalización de este capricho innecesario, que por la crisis de 2008 se quedó a medias y pasados los años sigue vacío.

La ciudad lineal es una idea cojonuda para que la gente se vea forzada a utilizar el coche. Eso de unir los dos cascos urbanos a base de colocar centros comerciales, institutos e instalaciones deportivas en medio de ninguna parte, como es el caso, o programar la mayoría de los actos culturales de calidad en el núcleo de Sagunto, está muy contraindicado para una movilidad sostenible, pero no hay problema, luego, con darse un par de baños en la piscina de la Semana Europea de la Movilidad, todo arreglado.

Es verdad que cada vez hay más coches, pero no creo que la gente se endeude hasta las trancas para comprarse un automóvil por capricho, lo que sucede, más bien, es que el servicio de transporte público es manifiestamente mejorable y esto depende de la administración, en este caso de la municipal, que es capaz de invertir 100.000 euros en un festival que dura un fin de semana, y cuya rentabilidad es más que dudosa, pero luego, para mejorar el transporte público o potenciar la red de carriles bici, renquea en las inversiones. Por cierto, cualquier persona con problemas de movilidad que salga a la calle, se da cuenta del escandaloso abandono que sufre este municipio en materia de barreras arquitectónicas. Todo esto, después de 40 años de ayuntamientos democráticos. Flipante.

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Viernes, 06 Septiembre 2019 19:12

La desaladora

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El 15 de septiembre se cumplen los cien primeros días del nuevo Gobierno, el presidido por el socialista Darío Moreno, aunque, de por medio, hemos pasado un agosto inhábil a todos los efectos, salvo, eso sí, para salir en las fotos más festeras, menesteres propagandísticos para los que, visto lo visto, siempre se saca tiempo. Aprovechando la proximidad de estos primeros cien días, en la edición de hoy publicamos una entrevista a tres páginas con la primera autoridad local, donde no hace falta leer mucho entre líneas para llegar a la conclusión de que el anterior equipo de Gobierno ha sido rematadamente malo a nivel de gestión. Ni que decir tiene que el señor Moreno se expresa con cautela, prudencia y moderación, lógico, dado que el anterior alcalde, el nacionalista saguntino Francesc Fernández, que sería el responsable último de la herencia recibida, forma parte del nuevo gobierno municipal.

Toquemos el palo que toquemos, estos últimos cuatro años han sido un completo desperdicio. Lo único que es atribuible al empeño y perseverancia del anterior alcalde ha sido la declaración de paraje natural de la montaña de Romeu. De lo demás, pues más bien poco y mal. Lo que se debería haber puesto en marcha en la pasada legislatura, se hará en este nuevo mandato: el pabellón, el sendero azul, la plaza de la concordia, el encauzamiento del IES número 5, etc.

En fin, temas que se han quedado atrancados porque no se ha puesto el interés debido. Por cierto, Darío Moreno ya deja entrever que la ejecución de las inversiones correspondientes al presupuesto municipal de 2019 va a ser más bien escasa. Como era de esperar, la prolongada campaña electoral y el cambio de Gobierno, con lo que lleva parejo, dejará su huella en este ejercicio. Podría afirmarse, por consiguiente, que este 2019 pasará con más pena que gloria. Es lo que hay.

El tema que ya apunta maneras es el de la solución para la desaladora, que, sin hacer ninguna falta, fue una decisión errónea que se tomó en la legislatura 2003-2007, siendo alcaldesa del municipio la socialista Gloria Calero y concejal de Urbanismo el que hoy repite en el cargo, Francesc Fernández. Por lo que ha indicado el señor Moreno en la entrevista, aún no se sabe si esa instalación la terminaremos pagando los ciudadanos de Sagunto o no. Lo que parece estar más claro, ya que cuenta con el visto bueno del Gobierno de la Generalitat, es que el municipio de Sagunto, a cambio de que la desaladora no le cueste un céntimo, renunciaría, total o parcialmente, eso está por ver, al caudal del metro cúbico que por ley le corresponde y que fue una contraprestación que se obtuvo por el cierre de la siderúrgica integral. Atentos.

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Viernes, 09 Agosto 2019 11:40

Septiembre

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En pleno mes de agosto, la actividad política y de gestión en el Ayuntamiento de Sagunto se reduce a mínimos, mínimos, como, por otra parte, ha sucedido en años anteriores. Sin embargo, tienen razón aquellos que dicen que este 2019 no va a ser particularmente productivo a nivel de gestión consistorial. Muy cierto. La primera causa que avala esta afirmación hay que buscarla en la prolongada campaña electoral que se inició a finales de 2018. El anterior Gobierno municipal, presidido por el nacionalista saguntino Francesc Fernández, dedicó no pocos esfuerzos a vender una gestión que se empezará a ver durante la presente legislatura, eso sí, con el socialista Darío Moreno al frente de la Alcaldía.

Ya dijo el anterior alcalde que las legislaturas deberían ser de seis u ocho años, ya que con un escaso cuatrienio no hay tiempo suficiente para desarrollar todos los proyectos. Los ciudadanos debieron de haber entendido este, digamos, ruego del anterior alcalde, al permitir con su voto que las urnas propiciaran nuevamente el arreglo entre PSOE, Compromís y Esquerra Unida, pero, cambiando al director de orquesta, para ver si con la nueva batuta se logra que haya más armonía y, de esta manera, la partitura suena mejor, que es en definitiva de lo que se trata.

La otra causa hay que buscarla en el nuevo equipo de Gobierno, donde una buena parte de sus componentes todavía está orbitando sobre la pista de aterrizaje. Es decir, que aún no han tomado tierra. Esta falta de experiencia, unida a un gran desconocimiento de cómo funciona la lenta y pesada maquinaria municipal, también se ha de notar a la hora de la gestión. Pero el ser humano tiene capacidad de aprendizaje, por lo que, si se lo proponen, si le ponen ganas, en cuestión de algunos meses se pueden poner al día. Está claro que será a partir de septiembre cuando tengan que abordar una de las herramientas más importantes de la gestión municipal, me refiero a los nuevos presupuestos municipales para 2020. Ahí, en la letra pequeña, es donde se verá verdaderamente en qué puntos incide la voluntad política y cuál es la corriente dominante.

Por ahora, han sucedido dos cuestiones importantes, por un lado, ha desaparecido la tensión que se respiraba en el ambiente y, por otro, se ha notado un cambio de talante en los nuevos gestores municipales. Esto puede significar todo o nada, dependerá, como es natural, de que las buenas intenciones se transformen en hechos tangibles, pero dejemos pasar el tiempo, pues, como he dicho, todavía están orbitando y no han pasado ni los cien días de cortesía parlamentaria que se concede a cada nuevo Gobierno. A partir de septiembre, cuando ya hayan terminado de aterrizar, iremos viendo. Que pasen un buen verano.

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Viernes, 02 Agosto 2019 17:29

Edición 1.000

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Con esta edición, correspondiente al dos de agosto, El Económico alcanza la número 1.000. La primera vio la luz en julio de 1986. Han pasado, por tanto, 33 años; más de tres décadas informando ininterrumpidamente de lo que sucede en Sagunto y su comarca. Ahora, con la velocidad a la que va todo, sería impensable y, desde luego, inviable, pero en aquellos tiempos cien por cien analógicos, El Económico inició su andadura con una periodicidad mensual, en 1991 paso a quincenal y en 1998 a decenal.

En 2006 nos llegaron los primeros estudios que hablaban de que más allá de 2020 la presencia de los periódicos en papel sería puramente testimonial, algo que, obviamente, se aceleró con la implantación de los smartphones y la popularización de las redes sociales, particularmente Twitter y Facebook. Así que nos pusimos manos a la obra para preparar la alternativa al papel. Aunque El Económico tuvo una web muy básica desde 1999, donde únicamente se ‘colgaban’ las ediciones que se iban publicando, fue a partir de 2007 cuando inició su andadura la edición digital diaria del periódico. Este paso posibilitó en septiembre de 2014, en plena crisis económica, cerrar la edición en papel y continuar explorando nuevas formas de comunicación con la vía digital. Información diaria a través de la web y un newsletter semanal editado en PDF que, desde entonces, se remite gratuitamente, todos los viernes, a los más de 5.000 suscriptores. De esta manera, El Económico, en su versión clásica, se convertía en semanal.

El paso del tiempo permite constatar que no iban desencaminados aquellos que en 2006 ya anunciaron la muerte del papel para 2020. Recién cerrado ya el mes de julio de 2019, se puede afirmar que El Económico, en su nueva etapa, tiene muchos más lectores que en 2014, cuando dejó atrás la edición en papel. Por ejemplo, de acuerdo con los datos de Google Analytics, en julio de 2014 la web de El Económico registro 23.037 usuarios y sirvió 80.776 páginas. Eran unos buenos números que, cinco años después, han sido pulverizados. Efectivamente, en julio de 2019, los usuarios han sido 80.901 y 246.271 las páginas vistas. Por cierto, el 84% de los usuarios de la web de El Económico la siguen a través de dispositivos móviles, el 4% mediante trablets y el resto por ordenador de sobremesa. Cómo han cambiado las cosas, ¿verdad?

Al iniciar El Económico su andadura, pocos creían que pudiera abrirse camino. En agosto de 2014, cuando se dejó de editar el periódico en papel, muchos nos daban por muertos, pero estamos en 2019, seguimos aquí, después de 33 años ininterrumpidos, eso sí, adaptándonos al medio y sumando cada día más usuarios entorno a un medio informativo absolutamente independiente.

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Viernes, 26 Julio 2019 18:31

Barrio Obrero

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Por ahora, este año 2019 las fiestas del Barrio Obrero no se van a celebrar. La asociación que las organiza ya ha reconocido que no ha gestionado a tiempo el certificado digital y, por tanto, no ha podido dirigirse al Ayuntamiento por vía electrónica para solicitar la subvención correspondiente y gestionar ante el Departamento de Tráfico los cortes de las calles. Tras el anuncio de esta entidad, la concejal de Fiestas, Asunción Moll, de Compromís, enseguida ha salido al paso para decir que la culpa es de quien es, y que como no le han solicitado la subvención, el Ayuntamiento no puede hacer nada más. A decir verdad, ha dicho literalmente que: «el Departamento de Fiestas se encuentra con las manos atadas, ya que no puede conceder una subvención que la organización vecinal no ha solicitado, ni ha presentado el proyecto de fiesta». Está claro, por tanto, que la Asociación Cultural del Barrio Obrero, que es la que gestiona esta fiesta de marcado carácter cultural, no ha hecho los deberes y, como consecuencia de eso, por ahora, queda suspendida la que sería su XXXI edición.

Sin embargo, como no podría ser de otra manera, todo depende de la voluntad política. El anterior equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Sagunto, del que formaba parte la nacionalista Asunción Moll, no ha tenido inconveniente en tomar acuerdos con informes en contra de técnicos del consistorio y con procedimientos de dudosa legalidad. Citaré, por ejemplo, la primera edición del festival Music Port Fest que se celebró el año pasado y que nos terminará costando una fortuna. Es decir, que cuando hay voluntad política, las manos no están atadas.

En otros tiempos no tan lejanos, se hubiera resuelto este problema que, por ahora, es insalvable. No hay que perder de vista que esta actividad, que se celebra desde hace tres décadas, tiene un prestigio y, desde luego, despierta gran interés entre la población, como ha quedado acreditado en cada edición. Por tanto, la responsable de Fiestas debería de ser la primera interesada en que no se suspendiera por una cuestión burocrático-administrativa, como es el caso.

Está claro que los que han metido la gamba son lo de la entidad organizadora, lo que hay que ver a partir de aquí es si desde el equipo de Gobierno se dan facilidades para que se realice el evento o, sencillamente, se deja caer. A lo mejor hay que ser de esta parte del municipio, El Puerto, para tener cierta sensibilidad ante una fiesta cultural tan arraigada y participativa. Sea como fuere, a tiempo están de arreglarlo, es cuestión de voluntad política. Creo que Asunción Moll lo está repensando. A ver si es verdad y todo se queda en un mal sueño. Veremos.

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Viernes, 19 Julio 2019 19:49

Gente ruin

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Al final, Francisco Crispín y los cuatro técnicos del departamento de Actividades han sido absueltos de todos los cargos que pesaban sobre ellos. Me decía uno de los ingenieros que se han visto envueltos en este ajuste de cuentas político y que, desde marzo de 2017, que es cuando los detuvo la policía, lo han pasado muy mal. «Nos han tratado como si fuéramos delincuentes», se lamentaba. A estas alturas nadie tiene dudas de que este caso, que se inicia con la denuncia del ‘podemita’ Sergio Moreno, tenía como propósito principal el de apartar a Crispín de la circulación, porque era un escollo para los objetivos del anterior alcalde, Francesc Fernández, que necesitaba pactar con el PSOE para consolidar una mayoría estable, aunque no podía hacerlo mientras Crispín siguiera en el Grupo Socialista.

Recordar que, durante la campaña electoral de 2015, Francesc Fernández lanzó acusaciones muy graves contra Crispín, anunciando que nunca pactaría con el PSOE mientras estuviera Crispín. Por otro lado, en la declaración que Sergio Moreno realizó ante los agentes de la UDEF y que posteriormente ratificó en sede judicial, este concejal mencionó a la entonces concejal y diputada autonómica por Compromís, Teresa García, asegurando que «le dijo que ella tenía toda la documentación».

Aunque Crispín y los otros cuatro acusados han quedado absueltos, el proceso ha cumplido el objetivo previsto, situando en vía muerta al entonces portavoz socialista y, de esta forma, dando paso a la formalización del pacto entre Compromís y el PSOE en el Ayuntamiento de Sagunto. Hasta los de Esquerra Unida entraron en el juego con un comunicado, lamentando «profundamente que un nuevo presunto caso de corrupción salpique al Ayuntamiento de Sagunto y con acusaciones tan graves», decía el 28 de septiembre de 2018 el hoy concejal Roberto Rovira. Como beneficio colateral también se podría citar que los socialistas echaron del partido a Crispín, dejando el terreno allanado al candidato Darío Moreno. Recordar que Crispín llegó a presentar su candidatura a las primarias del partido para la Alcaldía de Sagunto.

Con esta maniobra, urdida claramente para separar a Crispín de la actividad política, se ha ocasionado un gran daño a los cuatro ingenieros de Actividades del Ayuntamiento de Sagunto, que, como se informa en esta edición, ha llevado al propio departamento a un nivel de bajísimo rendimiento, lo cual es particularmente grave porque todo esto sucede cuando más falta hace que tramiten con celeridad los expedientes de las nuevas actividades que se están instalando en el municipio, particularmente en Parc Sagunt. En definitiva, todo muy miserable y muy ruin.

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Viernes, 12 Julio 2019 18:02

Felicidades

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En la tarde del jueves, yendo por la calle, me encontré con José García Felipe, que fue concejal durante varias legislaturas y alcalde del municipio entre 1987 y 1991. Me preguntó por la marcha del Ayuntamiento, le respondí que, casualmente, se había celebrado un pleno esa misma mañana para aprobar, entre otros asuntos, las retribuciones de la nueva Corporación. Instintivamente me lanzó otra interrogante: ¿por cuánto nos van a salir? Por un millón de euros largo todos los años, le contesté. Omitiré sus descalificaciones por razones obvias, solo mencionaré que García Felipe me recordó lo que pasaba en sus tiempos de concejal, durante la primera legislatura democrática, con el socialista Manuel Carbó de alcalde, donde no hubo ningún liberado y se trabajó mucho, entre otras razones, porque había ganas y estaba todo por hacer.

En su etapa de primer edil, entre 1987 y 1991, el gasto de la Corporación tampoco supuso una carga cuantiosa para el Ayuntamiento, ni el alcalde estaba liberado, sin embargo, el consistorio funcionó bien, se hizo gestión y los proyectos salieron adelante. Pero los tiempos han cambiado, reconoció García Felipe, decepcionado, porque la política se ha convertido para muchos en su medio de vida, de ahí que el número de liberados haya tenido que ir en aumento por obligación.

Que la nueva Corporación municipal de Sagunto, que preside Darío Moreno, nos vaya a costar a los ciudadanos más de un 1.150.000 euros todos los años, no es ninguna broma. Al final de la legislatura serán más de 4,5 millones de euros. Esta senda la abrió sin complejos el anterior alcalde del municipio, el saguntino Francesc Fernández, quien, para apuntalarse en el cargo, concedió salario municipal a todo el que se lo pidió. De ahí que haya pasado a la historia por ser el Gobierno que más liberados ha tenido desde la apertura democrática y el que menos proyectos ha materializado, pese a contar con la financiación necesaria, que es el principal factor. Podría decirse, por tanto, que fue en la legislatura pasada donde se establecío un cambio significativo en esta materia, que, sin lugar a duda, marca claramente un antes y un después.

Estamos, evidentemente, ante la profesionalización de la política. Olvidados quedan aquellos tiempos que me recordaba García Felipe, en los que la vocación de servicio y el afán por mejorar el pueblo, eran el verdadero leitmotiv. Diré más, a toda aquella gente le costaba dinero ser concejal.

Por cierto, aprovecho para felicitar a la saguntina Teresa García, quien, tras quedar fuera de Les Corts, Compromís la ha elevado al puesto de directora general de Emprendimiento y Cooperativismo. Un cargo estupendo para pasar cuatro años con un salario muy digno. Nada como tener un buen padrino.

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Viernes, 05 Julio 2019 16:18

Profesionales de la política

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El portavoz de Esquerra Unida, Guillermo Sampedro, se ha empeñado en nombrarme jefe de prensa de Iniciativa Porteña. Él y sus acólitos pretenden desacreditar a este periódico, vinculándolo con una opción política. Nada nuevo bajo el sol. Sampedro es tan poco original que está repitiendo en 2019 algo que ya hizo la socialista Gloria Calero en 2003, quien nos acusó de ser «el brazo armado de la segregación». Luego, durante el mandato 2007-2011, cuando los del IP, mediante un pacto, se metieron en la cama con los populares, fueron los propios segregacionistas los que no soportaron que se les criticara desde El Económico. Hasta tal punto llegó su odio a este medio, que difundieron vídeos por las redes sociales utilizando un ejemplar del periódico, que entonces se editaba en papel, para envolver cacas de perro. Como puede usted ver, señor Sampedro, está siguiendo los mismos pasos. El odio le puede.

Por otro lado, no crea que me ofende porque me vincule con las ideas segregacionistas o porteñas. No es ningún secreto que mi mujer, Ana Mellado, fue una de las fundadoras de IP. A pesar de eso, soy totalmente equidistante y ya le adelanto que mis ideas nunca me han condicionado en lo más mínimo. En este periódico hemos criticado a todas las opciones políticas sin excepción, ahí está la hemeroteca para comprobarlo, pero, después de estos cuatro años, en los que ustedes, señor Sampedro, han dejado el núcleo porteño completamente abandonado, no esperará que, encima, les demos las gracias. Fíjese usted lo bien que lo ha hecho, que de cuatro ediles ha bajado a dos, dilapidando miserablemente toda la herencia que le dejo el equipo de López Egea.

Toda esta crítica se ha desatado por parte del señor Sampedro y sus seguidores, que son cuatro y el del tambor, porque publicamos una noticia de Iniciativa en la que Manuel González pedía al nuevo Gobierno municipal que redujera el número de liberados. Hay que ver la cantidad de tonterías que han escrito en Facebook sobre esta cuestión. Los más atrevidos han llegado a decir que debe haber liberados porque, de no ser así, solo se podrían dedicar a la política los «burgueses», como si estuviéramos en el siglo XIX. Inaudito. Según me aseguran de fuentes muy próximas a la Alcaldía, el señor Sampedro puso como condición para formalizar el pacto, además de conservar las delegaciones que venían gestionando, que se pudieran liberar los dos concejales y un asesor, como efectivamente así ha ocurrido.

Entiendo que alguien como Guillermo Sampedro, que se ha convertido en un profesional de la política y que lleva muchos años viviendo de ello, defienda lo suyo. ¿Cómo no lo voy a entender?

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Viernes, 28 Junio 2019 16:06

Desastre total

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La despedida del cuatripartito municipal no podría haber sido más espectacular. Ahora, cuando se han puesto en marcha las actividades veraniegas: Servicio de Socorrismo de Playas, Escola d’Estiu, Campus Delfín y Puntos Accesibles, resulta que no hay personal suficiente porque las bolsas de empleo correspondientes no se han habilitado en tiempo y forma. Inaudito. Fíjense cómo será el desbarajuste, que este mismo jueves se realizaba la baremación de las pruebas de acceso para socorristas, cuando ya hace prácticamente quince días que se puso en marcha el servicio, con no pocas deficiencias, tanto por falta de profesionales como por materiales deficientes.

Otra muestra más del despropósito: tanto el miércoles como el jueves se quedaba sin servicio de socorrista la piscina de Inter núcleos porque han desviado a este personal hasta el Campus Delfín, donde, por cierto, han tenido que echar mano de una empresa privada para suplir las carencias que se han producido en materia de personal. Todo, por esta clarísima falta de planificación, además, con el agravante en este caso de que al no limitar el número de plazas, se han visto totalmente desbordados en el Campus Delfín y sin contar con la debida plantilla. Por cierto, eso de contratar compañías privadas no es que vaya muy en la línea de potenciar lo público.

Hasta donde habrá llegado el escándalo, que los usuarios del punto accesible, que son los principales perjudicados, se han visto forzados a denunciar la situación, asociando esta desorganización a dos posibles causas: la falta de capacidad de la, hasta ahora, concejala de playas, Mónica Caparrós, o un intencionado deterioro del servicio para justificar su posterior privatización. Esto, desde luego, va en línea con la contratación de empresas privadas.

Hay cuestiones que no se pueden planificar ni prever, como, por ejemplo, una gota fría, un incendio forestal, un accidente, en fin, algo fortuito, pero que el cuatripartito no haya sido capaz de organizar algo que, sí o sí, había que poner en marcha para este verano, es, a todas luces, incomprensible. Hay que ser malos gestores, rematadamente malos, para que se den estas situaciones que el veterano dirigente sindical de CCOO, Juan Miguel Calomarde, asocia, muy finamente, a la dejadez y falta de previsión. ¿Cómo puede haber falta de previsión en algo que se sabe a ciencia cierta que va a suceder? Increíble, ¿verdad?

Bien pensado, no es tan extraño que le ocurran estas cosas a un equipo gestor que de 22,5 millones de euros que tenía para inversiones en 2018, solo fuera capaz de gestionar el 10%, y eso que el anterior cuatripartito ha sido el que más liberados ha tenido hasta la fecha. Menuda herencia recibe el nuevo alcalde, Darío Moreno, del señor Fernández.

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Viernes, 21 Junio 2019 15:53

La prórroga

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Decía el anterior alcalde, el nacionalista Francesc Fernández, que las legislaturas deberían ser de seis u ocho años, puesto que con cuatro no hay tiempo suficiente para materializar los proyectos. De alguna forma, estaba pidiendo una segunda oportunidad. Al final, las urnas han permitido que el PSOE, Compromís y Esquerra Unida, sigan al frente del Gobierno municipal de Sagunto, lo que, en cierto modo, representa esa prórroga que Fernández reclamaba. Es verdad que el alcalde no es el mismo, que Esquerra Unida ha perdido la mitad de la representación y que los saguntinos de Compromís, pese a perder alrededor de 1.250 votos, mantienen el mismo número de concejales. A pesar de estos cambios, estamos ante un equipo claramente continuista, donde los de Compromís van a seguir teniendo mucho peso, son, sin ninguna duda, los que más experiencia tienen, mientras que, los del PSOE, exceptuando a Natalia Antonino, se estrenan en estas tareas.

Durante la pasada legislatura, el anterior cuatripartito fue incapaz de sacar adelante las inversiones, me refiero a los proyectos que tenían preparados y con fondos económicos para su adjudicación. No dotaron el Departamento de Patrimonio y Contratación del personal necesario para superar con esa ayuda extra los escollos de la nueva ley de contratos del sector público. Tanto es así que, el pasado 2018, de 22,5 millones de euros disponibles para obras, solo pudieron tramitar el 10%, o sea 2,5 millones de euros. Lo ocurrido, obedece más a la pésima calidad de los gestores que a la duración de la legislatura, pues, por ejemplo, el Ayuntamiento de Valencia, con la misma ley de contratos, pudo materializar entorno al 50% del presupuesto para inversiones. Sin embargo, esto ya es agua pasada, los tres partidos que repiten al frente del consistorio tienen cuatro años de prórroga para sacar adelante lo que debieron ejecutar en el anterior mandato, que no es poca cosa.

Compromís, entonces Bloc, jugó un papel estratégico a la hora de tomar decisiones en el Gobierno presidido por la socialista Gloria Calero, en la legislatura 2003-2007, donde Francesc Fernández fue concejal de Urbanismo. En esta nueva reedición del tripartito también se notará mucho la influencia de los nacionalistas en la toma de las decisiones más importantes. Ni que decir tiene que, desde Urbanismo, como ya ocurrió entonces, se podrán acelerar unos proyectos y retrasar otros. Por otro lado, también se verá nítidamente esa influencia en todos los asuntos relacionados con la cementera Lafarge, donde Compromís seguirá ejerciendo presión sin límite.

Dicen, los que quieren salvar a Darío Moreno, que él no quería pactar con Compromís, pero que se lo han impuesto desde Valencia. La verdad, no sé qué será peor.

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