Ignacio Belzunces Muñoz

Ignacio Belzunces Muñoz

San Sebastián, 1959. Periodista, fotógrafo y diseñador gráfico. En 1979, con 20 años, Inició sus colaboraciones en prensa y radio. Vivió de lleno el proceso de reconversión industrial en la siderúrgica porteña, del que informó, día a día, a medios regionales y de Madrid. En 1986 fundó El Económico.

Viernes, 16 Abril 2021 21:10

Begoña Cortijo

Este viernes se ha producido el relevo en la secretaría general de CCOO del Camp de Morvedre y Alto Palancia. Fue el 8 de noviembre de 2008 cuando, por primera vez, asumió esta responsabilidad una mujer, Begoña Cortijo, que, después de doce años, cede el testigo. Entró con la crisis de 2008 y se va con otra, la de la pandemia. Se estrenó en el cargo con el conflicto de Pilkington, que, doce años y medio después, sigue con graves problemas. Entretanto, se produjo el cierre de Galmed, que, al cabo, reabrió y recuperó el empleo. No corrieron la misma suerte los trabajadores de Bosal, empresa que echó el cierre y dejó a la gente en la calle. Sin embargo, el episodio más largo, el que más tensión ha generado, ha sido el intento de cerrar Lafarge por parte del anterior alcalde, Francesc Fernández, que, desde el minuto uno, puso todo su empeño en precipitar la clausura de esta empresa. En esta lucha sin cuartel no estuvo solo, EU, los representantes de Podemos en el Ayuntamiento de Sagunto, a través de su marca blanca, y los ecologistas, hicieron causa común. Se utilizaron toda clase de argumentos, algunos de ellos totalmente falaces y muy distanciados de toda posición ética. El fin justificaba los medios.

Sin embargo, CCOO, que en otros tiempos habría contemporizado con las tesis de la progresía, se mantuvo firme, exigiendo que la empresa cumpliera con la legalidad vigente, pero, al mismo tiempo, defendiendo su continuidad y, por tanto, el empleo. Begoña Cortijo eligió el camino más difícil, enfrentándose a unas fuerzas que se reclamaban progresistas y que, con toda seguridad, habrían celebrado por todo lo alto el cierre de la cementera. Que se perdieran unos cientos de empleos era una cuestión secundaria, un mal menor. Como aquí nos íbamos a morir todos de cáncer, poco importaban unos puestos de trabajo más o menos, porque, al fin y al cabo, nos estaban salvando la vida.

Durante estos doce años, han pasado por el Ayuntamiento de Sagunto cuatro alcaldes y a Begoña Cortijo, que ha tenido que lidiar con todos ellos, no le duelen prendas en reconocer publicamente, en la entrevista que se incluye en esta edición, que ha sido con Sergio Muniesa con el que mejor línea de colaboración ha mantenido. Es más, asegura que durante la etapa de Alfredo Castelló la participación y el acceso a la información fue total, algo sin precendentes, aunque duró poco la alegría en casa del pobre, pues tras el relevo en la Alcaldía, con Francesc Fernández todo fue a peor, a mucho peor, y ahí seguimos. Menos mal que Cortijo no es sospechosa de ser neoliberal, sino de izquierdas, que, desde luego, no es lo mismo que ser progresista.

Viernes, 09 Abril 2021 21:08

710

Este viernes se ha dado luz verde en un pleno extraordinario al Plan de Igualdad para la Plantilla del Ayuntamiento de Sagunto 2021-2024. El documento, de 172 páginas, arroja algunos datos muy llamativos, como, por ejemplo, que cuenta con una plantilla de 710 personas. Si a este contingente le añadimos los empleados de la Sociedad Anónima de Gestión (SAG), ni que decir tiene que el total de trabajadores supera ampliamente el millar. A esto hay que agregar, además, los trabajadores del Consell Local Agrari. Así las cosas, se puede afirmar que el consistorio saguntino y todos sus estamentos satélites constituyen el yacimiento de empleo más importante de la comarca del Camp de Morvedre, muy por encima de empresas como ArcelorMittal, que es, con mucha diferencia, la más importante del municipio por número de personal contratado.

De acuerdo con estos datos, en Sagunto hay un empleado público municipal, propiamente dicho, por cada 92,49 habitantes. Si a los 710 trabajadores consistoriales agregamos los de la SAG y el Consell Agrari, que en números redondos serán más de 400 y que también dependen del presupuesto municipal, podría decirse que hay un asalariado con cargo a las arcas del municipio por cada 55 o 60 ciudadanos empadronados en Sagunto.

Por otro lado, resulta llamativo comprobar como la informatización de la administración local y la digitalización, que poco a poco se va implantando, no ha incidido en una reducción del personal a cargo de la administración, sino todo lo contrario. Donde se ve con más claridad este fenómeno es en el capítulo de personal que cada año se incluye en los presupuestos municipales. Así, por ejemplo, en la liquidación de las cuentas consistoriales de 2014, últimas del gobierno municipal del Partido Popular, el montante para atender la nómina de la plantilla municipal ascendió a 19,6 millones de euros. Sin embargo, seis años después, en la liquidación de los presupuestos municipales 2020, el gasto alcanzó los 24,4 millones de euros. Es más, en las cuentas para 2021, recientemente aprobadas por el equipo del gobierno tripartito que preside el socialista Darío Moreno, se contempla un gasto de personal de 31,1 millones de euros.

Con estos datos de la propia administración municipal, es muy evidente que el gasto de personal, lejos de disminuir, no ha hecho más que aumentar año tras año, hasta el punto de suponer este capítulo una de las partidas más cuantiosas de cada presupuesto anual. Con estas políticas de personal tan expansivas, es lógico que cada vez haya menos recursos municipales para realizar inversiones en mejoras de la ciudad, como lo acredita el hecho de que la mayoría de estas actuaciones se financian con préstamos. Es lo que hay.

Jueves, 01 Abril 2021 21:10

No pasa nada

Si no fuera porque está en juego la salud y el bienestar de las personas, podría decirse que resulta muy cómico ver lo mal que gestionan en Europa los intereses ciudadanos. Este pasado fin de semana se volvió a cambiar la hora, pese a que era un tema que se iba a regularizar. Así se anunció en 2018. Si para algo tan simple se tarda tanto tiempo, para cuestiones troncales ya vemos lo lento que va todo. Sobre los famosos fondos de recuperación europeos, que se iban a empezar a recibir en 2021, veremos si no se retrasan hasta 2022. Ya sabemos que también se ha metido en el baile el Tribunal Constitucional alemán, palabras mayores, paralizando la aprobación de los fondos para toda la UE. Por si faltara algo, comprobamos que la gestión de las vacunas es un desastre absoluto. No sé porqué se extraña la gente de que el Reino Unido se haya marchado de la Unión Europea.

Todo esto no sucede porque son malos gestores, claro que no, ocurre porque se trata de dar cabida a diversos intereses, que, con toda seguridad, serán ajenos a la lucha contra la pandemia. En una operación de este calado, donde hay que vacunar a cientos de millones de personas, está claro que el negocio es de lo más suculento y, como el que más y el que menos quiere llevarse su trozo de pastel, aquí se está esperando a que otros laboratorios, más rezagados, lleguen a tiempo para introducir en el circuito sus preparados. Ya se encarga la Agencia Europea del Medicamento de manejar los tiempos de la forma que más conviene. Además, que haya escases de vacunas va de maravilla para mantener los precios altos. Por otro lado, ya estamos viendo cómo se presiona a los gobiernos ‘infieles’ que, saltándose la disciplina europea, se atreven a llamar a las puertas del Kremlin para pedirle a Putin la Sputnik V. Al final, que la gente se muera porque no se le inmuniza, es, digamos, un daño colateral. Dejar una cuestión de salud pública en manos del mercado y a instancias del lucro, es lo más recomendable para que la protección de la salud quede en último lugar, que es, exactamente, lo que está pasando.

Entretanto, la economía por los suelos, la deuda pública disparada, y sin verse, aunque sea de lejos, la salida del túnel. Eso sí, como la culpa la tiene la gente irresponsable, el ataque a los derechos fundamentales gana terreno sin oposición. La vulneración inequívoca de la inviolabilidad del domicilio se normaliza. Eso de entrar en una vivienda a golpe de ariete sin orden judicial que lo autorice, parecía de otros tiempos, pero no. Se habría liado parda si esto mismo hubiera ocurrido con un Gobierno del Partido Popular, pero como es del PSOE y Unidas Podemos, aquí no pasa nada de nada. Vivir para ver, ¿verdad?

Viernes, 26 Marzo 2021 21:08

Hablando en plata

Hoy se ha celebrado Comisión Especial de Playas y esta semana se ha conocido el Informe que el Ayuntamiento de Sagunto encargó a Imedes para evaluar el proyecto que la Dirección General de Costas tiene previsto para las playas de Sagunto, particularmente las situadas al norte del municipio, por cuya mejora viene luchando la Asociación vecinal de Almardà, Corinto y Malvarrosa, desde hace años. De las conclusiones de este estudio hay dos aspectos que singularmente llaman la atención, el primero de ellos es el que viene a confirmar que: «en la actualidad hay presencia de gravas en toda la línea de costa saguntina y se constatan en parte de la playa de Canet d'En Berenguer». A esto hay que añadir la incidencia que tendrá en las playas del norte el espigón en la Gola de Queralt, que forma parte de la actuación de Costas para el frente marítimo de Castellón.

Hablando en plata, hay presencia de piedra en toda la costa de Sagunto, que ya aflora en la playa de Canet d’En Berenguer y, por si faltara algo, el espigón que se pretende construir en la Gola de Queralt, incidirá negativamente en las playas de Almardà, Corinto y Malvarrosa, lo que significa que, en el medio y largo plazo, terminará afectando al frente litoral de los municipios de Sagunto y Canet d’En Berenguer. Por otro lado, tampoco favorece nada a estas playas que el proyecto de Costas para el Sur de Castellón vaya a empezar antes que el de Sagunto. Ya se sabe que las cosas de palacio van despacio y que pasa mucho tiempo desde que se presenta una actuación y se inicia su ejecución.

Este panorama tan poco favorable para los intereses de Sagunto y Canet d’En Berenguer, solo demuestra que los responsables de la Asociación Vecinal de Almardà, Corinto y Malvarrosa, están cargados de razón, cuando dicen, apoyándose en informes técnicos, que Costas debería de abordar al mismo tiempo el frente litoral de Sagunto, La Llosa y Almenara y no en etapas diferentes. Por tanto, desde Sagunto se deberían utilizar todos los resortes disponibles, dentro de la legalidad, naturalmente, para lograr que ambos proyectos se inicien a un tiempo, de ahí que cobre cada vez más sentido continuar con el contencioso administrativo contra la actuación prevista para las playas castellonenses. Ojo, que no se trata de perjudicar a los municipios de La Llosa o Almenara, lo que se pretende evitar es que para recuperar unas playas se terminen de arruinar otras, en este caso las de Sagunto. Además, todo esto demuestra que el problema no es de los vecinos de Almardà, es de todos los ciudadanos, puesto que terminará deteriorando todas las playas del municipio, de ahí la importancia de la campaña que ha iniciado la propia entidad vecinal para buscar respaldo social.

Jueves, 18 Marzo 2021 21:10

Nubarrones

En 1984, cuando el Gobierno de España cerró los Altos Hornos del Mediterráneo, se puso en marcha un proceso de reindustrialización que, unido a las jubilaciones anticipadas de 2.020 trabajadores, paliaron el impacto que supuso el desmantelamiento de la ‘fabrica’. En 2024, que está a la vuelta de la esquina, se cumplirán los primeros 40 años de todo aquello. Durante este tiempo, los que se fueron a casa prejubilados, con el cien por cien del salario, han ido desapareciendo, por lo que aquellos ingresos recurrentes han dejado de alimentar la economía local. Sus consecuencias ya hace tiempo que se notan.

Entretanto, las empresas que acudieron a Sagunto, atraídas por ayudan públicas millonarias, cumplieron inicialmente el propósito, algunas echaron el cierre al poco y las más potentes continuaron su actividad. Galmed cerró para abrir después, recolocando a sus antiguos empleados con unos salarios más bajos. De Bosal, que hasta el Ayuntamiento de Sagunto le cedió el suelo para que se instalara, solo queda el recuerdo. Pilkington ya tuvo problemas serios en la crisis de 2008, los trabajadores tuvieron que ajustarse mucho el cinturón y fueron numerosas las prejubilaciones, sin embargo, esta factoría entra de nuevo en problemas, tanto es así que la propia representación social teme por su futuro.

Después de cerrarse el monocultivo del acero, con la reindustrialización, tal y como se diseñó, se volvieron a poner todos los huevos en el mismo cesto, en este caso uniendo su suerte a la del sector auto. Parecía difícil que la fabricación de automóviles fuera a verse afectada, pero la transformación a la que se encamina puede tener consecuencia de calado para la industria local, ya hemos visto, por ejemplo, que Ford promueve un ERE para 630 trabajadores. Si lo que pronostica el comité de empresa de Pilkington Automotive se cumple, estaríamos ante el cierre de una de las empresas más importantes del Camp de Morvedre. Que se pierdan 400 empleos de una tacada se notará mucho en la maltrecha economía de la comarca.

Por este motivo, es necesario que los grupos políticos municipales del Ayuntamiento de Sagunto, junto a los agentes sociales, empiecen a orquestar iniciativas en pro de la industria local. Es necesario salir del municipio, llamar a las puertas de la Generalitat y del Gobierno de España, ya se hizo en tiempos del PP, cuando se acudió hasta Madrid para la defensa del empleo en Bosal, hasta Mariano Rajoy se reunió con los representantes de los trabajadores. Si se hizo entonces, también se puede hacer ahora, con la particularidad de que hay unos fondos europeos que deben de servir, precisamente, para afianzar el futuro industrial de esta comarca. Dinero hay, es cuestión de voluntad política.

Viernes, 12 Marzo 2021 21:09

Mañana, sin falta

El presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, se ha reunido esta mañana con los representantes de los grupos políticos del Ayuntamiento de Sagunto, a quienes les ha presentado el proyecto que ha traído bajo el brazo para dejar zanjado el conflicto del pantalán. Ha dicho que, si Sagunto da luz verde, este año se licitan las obras y se inician. Ojo, que estamos hablando de un presupuesto de 16,3 millones de euros para derribar íntegramente la actual estructura y construir una nueva, más elevada y de unos 300 metros de longitud sobre el mar. También ha dejado claro que como en Sagunto empiecen a marear con modificaciones y cambios en el proyecto, los retrasos serán inevitables. Sobre la idea lanzada hace unas fechas por la APIPS, de mantener todas las pilastras, como estela de lo que fue, no se ha andado con rodeos, ¿quién asumirá el mantenimiento de esos pilotes?

La cosa está más que clara: lo mejor es enemigo de lo bueno, por tanto, hay que dar luz verde a este planteamiento y poner el cronómetro a cero. A ver si cumplen. Si empezamos a marear la perdiz con cambios y modificaciones, lo más seguro es que volvamos a darle argumentos a la APV para que no haga nada y pasen otros diez o 15 años más sin solucionar el problema. Hay que ser prácticos y pragmáticos, hay que tomarle la palabra al presidente de las APV para que, sin más demora, inicie el proyecto que ha puesto hoy sobre la mesa. A ver si nuestros políticos tienen la debida lucidez y no se pierden en tácticas de medio pelo, porque no perdamos de vista que sí, efectivamente, esta actuación va en serio y se ejecuta en los plazos anunciados, para las próximas elecciones de 2023 la obra podría estar acabada o muy avanzada, y eso, sí o sí, favorece al socialista Darío Moreno, que, como titular de la Alcaldía que es, lo capitaliza todo.

Entretanto, vemos en la cercanía los primeros nubarrones con la reestructuración anunciada en Pilkington, donde se van a suprimir 37 puestos de trabajo y se anuncia el cierre de la línea de laminado. Todo esto puede suponer, en el corto plazo, el cierre de la factoría, según pronostica el propio comité de empresa. Ya he dicho en alguna ocasión que tenemos todos los huevos puestos en la misma cesta, ya que todas las grandes industrias están vinculadas al sector del automóvil, que va a sufrir tal transformación que, con toda seguridad, terminará afectando. Pero no todo a de ser malo, se presenta este lunes el Plan Especial de Parc Sagunt II, que, si todo va bien, estará terminado en 2035. Un poco lejos queda, pero el tiempo pasa volando.

Viernes, 05 Marzo 2021 21:09

180 metros

A estas alturas del programa, casi nadie creía, me parece a mí, que el informe encargado por el Ayuntamiento de Sagunto para evaluar el estado del pantalán, fuera a ser muy diferente a las conclusiones técnicas de estudio realizado por otra ingeniería a instancias de la APV. No hace falta ir a estudiar a Salamanca para darse cuenta de que el pantalán está tocado de muerte, como lo acreditan fehacientemente los dos derrumbes que sufrió durante los fuertes temporales de 2019 y 2020.

Lo primero que hay que dejar claro es que a esta situación no se ha llegado por casualidad. El pantalán está que se cae porque la APV, que es de quien depende esta infraestructura, lo abandonó a su suerte, sin hacerle el más mínimo mantenimiento. Esto es meridiano. Los convenios que el Ayuntamiento de Sagunto firmó con los máximos responsables de la Autoridad Portuaria de Valencia, donde, de forma expresa, se garantizaba la conservación del pantalán, han sido desde el minuto cero papel mojado. Solo han servido para que, en cada momento, los alcaldes de turno se hicieran la foto y salieran en la prensa vendiendo humo, primero Alfredo Castelló, después Francesc Fernández y finalmente Darío Moreno. Para nada más.

En el último día del año 2009 se firmó el primer convenio entre Alfredo Castelló y el anterior presidente de la APV, Rafael Aznar, desde entonces no se ha cumplido ni una coma de lo pactado en el documento con relación a esta infraestructura. La APV se ha hecho la despistada, dejando pasar el tiempo, mientras el deterioro avanzaba, pero desde la institución municipal nadie ha movido ni un dedo por darle la vuelta a la situación. Hizo falta que se cayera el primer tramo, en diciembre de 2019, para que todos los políticos se echaran las manos a la cabeza, alarmados porque la APV no atendió sus compromisos, como si en este caso la responsabilidad no fuera compartida.

En este momento, plantear la recuperación integrar del pantalán puede suponer un coste económico muy importante, que es exactamente lo que se pretendía, es decir, que, una vez alcanzado el estado de ruina deseado, su rehabilitación sea inviable por falta de presupuesto. Aquí, en ese fotograma es en el que estamos ahora, y claro, con la que está cayendo quién puede proponer, desde el sentido común, que se invierta una cifra astronómica en la íntegra recuperación y puesta en servicio del pantalán, como una prolongación del paseo marítimo.

Al final, la propuesta de reducir a 180 metros de longitud la parte sobre el mar, tampoco sería una mala solución y, desde luego, económicamente más asumible. Aun así, personalmente, tengo mis dudas de que se vaya a realizar. Tiempo al tiempo.

Viernes, 26 Febrero 2021 21:10

Menudo fallo

No es la primera vez que desde la oposición municipal se acusa al gobierno tripartito actual y al anterior de hinchar artificialmente los presupuestos con previsiones de ingresos irreales. Las cuentas municipales de 2020, que son las primeras aprobadas por el equipo de Darío Moreno, iban a pasar a la historia por ser las más altas de la democracia, con 87,6 millones de euros. Desde luego, las previsiones no podían ser más optimistas. Todo un hito. Pero una vez concluido el ejercicio y conocida la liquidación del presupuesto, que es una radiografía al céntimo de la realidad, podemos concluir que el tripartito fue poco riguroso a la hora de hacer sus previsiones. Tan poco riguroso que la desviación a la baja ha sido de 17,3 millones.

Sin embargo, en este resultado pueden confluir dos causas, por un lado, el incremento artificial de algunos capítulos, lo cual ya es un clásico. Hay que tener en cuenta que los gastos no pueden superar a los ingresos, por lo que es necesario hinchar las previsiones de recaudación para poder subir el capítulo de gastos. De esta manera se atienden, al menos sobre el papel, las demandas presupuestarias de las diferentes delegaciones municipales. La otra causa es simple y llanamente de gestión pura y dura, como lo acredita el hecho de que solo se haya ejecutado un 9,93% de los ingresos previstos por transferencias de capital, es decir, las partidas correspondientes al Edificant y al Edusi. Las inversiones previstas para 2020 en materia de construcción y rehabilitación de centros educativos se han vuelto a incluir en el presupuesto de 2021. Por otro lado, fue el pasado 2 de noviembre cuando se pidieron propuestas para el plan Edusi a los diferentes departamentos municipales, es decir, que, de los 2,8 millones de euros, aproximadamente, previstos para 2020 de este programa europeo, tampoco se ha podido materializar ni una mínima parte.

No es cuestión de disculpar al equipo de Gobierno, que, a fin de cuentas, es el principal responsable, pero ya sabemos que el Ayuntamiento de Sagunto no se caracteriza por ser una máquina ágil a la hora de gestionar, más bien todo lo contrario, si a ese funcionamiento cotidiano se le agregan todos los inconvenientes que ha traído la pandemia, que muchos funcionarios se queden en casa, teletrabajando, porque son personal de riesgo, está claro que es la tormenta perfecta para que muchos proyectos se queden esperando mejor ocasión.

En definitiva, que el rigor presupuestario en el Ayuntamiento de Sagunto, visto lo visto, es, por decirlo finamente, manifiestamente mejorable. No cabe en ninguna cabeza que estas cosas, tan normales y habituales en la administración municipal, puedan pasar en la empresa privada, pero lo público lo admite todo. Así nos va.

Viernes, 19 Febrero 2021 21:09

¿Habrá relevo?

Esta semana saltaba la noticia de que el alcalde de Sagunto, Darío Moreno, tantea las posibilidades reales de promover el relevo en la dirección general de la Sociedad Anónima de Gestión (SAG), empresa de capital municipal que se dedica a la limpieza viaria y el aseo urbano, entre otras encomiendas del Ayuntamiento. Ya lo intentó en la pasada legislatura el anterior alcalde, Francesc Fernández, pero entonces no pudo ser, no daban los números. A ver si ahora, que hay más opciones políticas representadas en el consejo de administración de esta empresa, el señor Moreno tiene más suerte. El problema principal se produce porque no hay unanimidad en el equipo de Gobierno. Efectivamente, Esquerra Unida se opone a que se produzca ese relevo, por lo que, PSOE y Compromís solo tienen cuatro de los 9 votos que hay en el consejo de administración de la SAG, que es el que nombra y cesa al director general.

La verdad es que, según me cuentan, los argumentos esgrimidos por la primera autoridad local para justificar este cambio en la empresa de aseo urbano, no se caracterizan por ser muy sólidos. En circunstancias normales, ostentando el PSOE y Compromís una mayoría suficiente, los motivos y razonamientos serían lo de menos, pero no es el caso. Como hace falta una abstención o un voto a favor del relevo, está claro que se precisa de un argumentario bien hilvanado para que alguien esté dispuesto a comprarlo. Sabemos positivamente que, de los partidos de la oposición, el PP, IP, y Vox no apoyarán esta iniciativa. Los que están dispuestos a dejarse seducir son los de Ciudadanos, eso sí, con razonamientos de mucho peso. Así que habrá que estar atentos para ver el poder de convicción de nuestro primer edil.

Creo que nadie está en contra, por ejemplo, de modernizar la SAG, de digitalizarla de arriba abajo, de reducir los niveles de absentismo, etc. Pero, me parece a mí que para implementar toda esta puesta al día no es necesario reemplazar al director general, más bien se trata de que el consejo de administración marque la pauta a seguir y los objetivos a lograr. Así es como funcionan las empresas en la vida real. Cuando el director general no atendiese las órdenes recibidas, es cuando se podría empezar a plantear su relevo, pero, según me cuentan, no parece que se haya llegado a este punto.

Alguien dijo que para hacer una tortilla hay que romper huevos, los políticos del Gobierno municipal, incluso los de la oposición, ¿asumirían la presión, el coste y el desgaste, que supondría aplicar una política de personal en la SAG para reducir el absentismo laboral a parámetros razonables? Creo que la respuesta es bastante obvia.

Viernes, 12 Febrero 2021 21:08

Hay presupuesto

Este jueves se presentaba en la Comisión de Economía y Organización Municipal, la de Hacienda de toda la vida, el proyecto de los presupuestos municipales para este año. La verdad es que, teniendo en cuenta que el Gobierno tripartito cuenta con mayoría suficiente, resulta llamativo que no se haya cubierto este trámite en tiempo y forma, hasta el portavoz de Compromís, Francesc Fernández, me manifestaba su sorpresa por este retraso. Sin embargo, la marcha de Gloria Parra Calero a finales del pasado ejercicio y el consiguiente relevo en la delegación, tampoco habrán ayudado mucho a la hora de acelerar el proceso. Sea como fuere, lo cierto es que ya se han presentado las cuentas municipales y que, si no pasa ninguna catástrofe, se aprobarán antes de que finalice febrero.

Desde que el Partido Popular pasó a la oposición, las fuerzas progresistas, primero con Francesc Fernández en la Alcaldía y ahora con Darío Moreno, siempre han elaborado unos presupuestos muy abultados, pasándose de los 60 millones de la época del PP a los 70 y por encima de 80 con los progresistas. Uno de los capítulos que han incidido en engordar de esta manera las cuentas municipales ha sido el de inversiones, aunque, en la realidad, una vez liquidado el presupuesto, se ha comprobado que el grado de ejecución ha sido bajísimo. Recordar, en este aspecto, que de los 119,5 millones de euros presupuestados para inversiones entre 2016 y 2020, solo se llegaron a ejecutar 29,6.

Por el poco tiempo que ha dado para echarle un primer vistazo, siquiera en diagonal, a las cuentas municipales que ha presentado el tripartito para este año, la partida de inversiones parece que se enmarca en parámetros más razonables. Estamos hablando de unos recursos de 13,3 millones de euros, que sobre los 85,5 millones a los que asciende el presupuesto global, el porcentaje alcanza el 15,55%, es decir, de cada 100 euros se gastarán en inversiones 15,55. Por otro lado, dentro de este plan de inversiones para 2021 hay dos aspectos llamativos, el primero es que 6,1 millones proceden de lo que se denomina transferencias de capital, o sea, de recursos provenientes de otras administraciones que, en este caso, se destinarán a sufragar obras para Educación, en concreto el IES núm. 5, la Intervención Integral del CEE San Cristofol y la construcción del aulario en el CEIP Victoria y J. Rodrigo. El otro aspecto que tampoco pasa desapercibido es que para sufragar los otros 7,2 millones restantes se recurre a solicitar un préstamo. Tengamos en cuenta, por ejemplo, que en estas nuevas cuentas municipales ya se destinan 4,6 millones para amortización y pago de intereses de la deuda consolidada que tiene el consistorio.

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