Ignacio Belzunces Muñoz

Ignacio Belzunces Muñoz

San Sebastián, 1959. Periodista, fotógrafo y diseñador gráfico. En 1979, con 20 años, Inició sus colaboraciones en prensa y radio. Vivió de lleno el proceso de reconversión industrial en la siderúrgica porteña, del que informó, día a día, a medios regionales y de Madrid. En 1986 fundó El Económico.

Viernes, 27 Marzo 2020 19:20

La salud

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Decía mi madre que con la salud no se juega. Tenía razón. Estamos viendo cómo algunos países están saliendo más airosos que otros de esta pandemia del coronavirus. Los chinos y los coreanos del sur ya la tienen controlada, mientras que en Estados Unidos se han disparado tanto los contagios oficiales que, como unos campeones, ya ocupan el primer lugar de la lista. Esta pandemia pondrá en evidencia al sistema sanitario americano. En Italia y España el virus está sacudiendo a base de bien. Con todo esto se está demostrando que las decisiones políticas sí afectan, y mucho, a los ciudadanos, porque los que en su día decidieron recortar los presupuestos de la sanidad pública, son los responsables de que mucha gente haya perdido la vida. De que el virus se extienda por el territorio español no tiene la culpa nadie, aunque, probablemente, se podrían haber tomado algunas medidas para evitar concentraciones humanas o desplazamientos desde unos puntos a otros de la nación. Pero sí hay políticos y partidos que son directamente responsables de que la sanidad pública esté medio desmantelada. Esto hay que decirlo con claridad.

En todo caso, no perdamos de vista que una cosa son los contagiados oficiales y otros los reales. En Italia hablan de unos seiscientos mil y en España de medio millón, por tanto, con estas proporciones mucho más cercanas a la realidad, vemos que el grado de letalidad del virus no es mayor que el de la gripe y que también incide entre la población de mayor edad, exactamente igual que sucede con las pandemias gripales que sufrimos cada año y que nadie les hace ni caso, ni los medios de comunicación, y eso que también muere muchísima gente, a pesar de existir vacuna. En 2019, sin ir mas lejos, más de 6.000 personas en España.

Pero volvamos al tema. Es una vergüenza que el personal sanitario, la Guardia Civil, la Policía Nacional, incluso el ejército, no tengan los debidos medios para protegerse de este virus. Está muy bien que la gente salga a los balcones para aplaudirles, estos colectivos se emplean a fondo todos los días por salvar vidas o evitar la expansión de la enfermedad, incluso poniendo la suya propia en peligro, pero con aplausos y banderas no se arregla este problema. Lo que hacen falta son medios.

Es necesario que los políticos entiendan que con la salud no se juega y que es más importante dotar a la sanidad pública convenientemente que hacer aeropuertos o kilómetros de AVE. A ver si se les mete en la cabeza algo tan elemental. Y los ciudadanos, que también tienen su parte de culpa, deben tomar buena nota y la próxima vez votar con más conocimiento. Entretanto, sin señales desde Europa.

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Viernes, 20 Marzo 2020 19:38

Europa

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Italia, desbordada, lanzó un dramático SOS pidiendo ayuda a sus socios europeos, esos que se dan el piquito en las reuniones de Bruselas. Necesitaban mascarillas, guantes, equipos de protección, en fin, exactamente lo mismo que ahora hace falta en España. Pero los miembros de la Unión se pusieron de perfil, exactamente igual que el ‘amigo’ americano. Al final, ha tenido que ser la Cruz Roja China la que venga en auxilio de italianos y españoles. Este hecho, que no deja de ser una anécdota, demuestra lo poco que sirve a la ciudadanía esa Unión Europea, mastodóntica y carísima, gestionada por burócratas neoliberales que solo se preocupan del puro mercadeo.

Es precisamente por esto, porque solo atiende a los intereses del mercado, por lo que no tienen ninguna utilidad para los ciudadanos. Con la que tenemos encima, y la necesidad de recurrir al endeudamiento para hacer frente al coronavirus, la nueva presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, dijo, hace pocas fechas, que no movería ni una pestaña para mantener a raya las primas de riesgo. Que los especuladores financieros devoraran a Italia o España con intereses mucho más altos es fabuloso para el negocio bancario. Al final, alguien con más luces ha levantado el teléfono y la jefa del BCE ha dado la orden para lanzar un programa de compra de deuda por 750.000 millones.

Lo que pasa en esta Unión Europea con el tema de la deuda es verdaderamente escandaloso. Se trata de una estafa de proporciones estratosféricas. Cualquier país de la Unión, España, por ejemplo, que debe financiar todo el despliegue que ha dispuesto el Gobierno para luchar contra el coronavirus, lo hace recurriendo al endeudamiento con lo que eufemísticamente se denominan mercados, es decir, los bancos de toda la vida que actúan de intermediarios entre el país que pide el préstamo y el BCE. Así se incrementa artificialmente el endeudamiento español, se adelgaza el estado del bienestar y se desmantela la sanidad pública, por eso, cuando llega el virus nos pilla vencidos y desarmados. Bonita forma tienen estos hijos de su madre de ayudar a los ciudadanos.

El Gobierno de Japón y el de EEUU, por citar dos ejemplos, sí se financian directamente, sin comisionistas de por medio, del Banco Central de Japón o la Reserva Federal, pero en la Unión Europea hay que pagar peaje. Los ingleses se han ido, y no serán los únicos. ¿Alguien pertenecería a un club donde te chupan la sangre y nadie te ayuda cuando lo necesitas? Ya sé que se han acometido muchas obras con fondos europeos, pero con lo que les abonamos por intereses, las hemos pagado varias veces. El que regala, bien vende, decía mi madre.

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Viernes, 13 Marzo 2020 18:37

Coronavirus

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El coronavirus es más o menos mortal, dependiendo de lo dotado que esté el sistema sanitario de cada país, basta con ver las cifras tan dispares sobre fallecimientos registradas en Italia, Corea del Sur, Alemania o España. De lo que no hay duda es de su gran capacidad para propagarse, de ahí la urgente necesidad de tomar medidas que eviten el contagio, sobre todo, para no colapsar el sistema sanitario. Ahora, que se está poniendo a prueba la excelente sanidad pública española, estamos viendo que los recortes aplicados al sistema sanitario están influyendo en que la enfermedad sea más letal en España que en Alemania, pero vayamos al dato, mientras se registran en nuestro país 4.334 contagiados y 122 fallecidos, en tierras teutonas el nivel de infectados asciende a 3.156 y el de muertos se queda en 7. Está claro que la diferencia es muy considerable, lo cual no es por casualidad.

Mientras en este país se han construido aeropuertos que no hacían ninguna falta, o kilómetros de AVE que van de ningún sitio a ninguna parte, para que determinadas empresas, siempre las mismas, vivan del presupuesto nacional, hay que recortar en educación y en sanidad, dos pilares fundamentales para que los españoles tengan buena salud y estén bien formados para afrontar con éxito los retos del futuro. Sin embargo, las políticas neoliberales extremas han incidido precisamente en favorecer el adelgazamiento del gasto social, centrándose fundamentalmente en estos dos ámbitos, el de la educación y la sanidad, aunque hay otros que no se quedan a la zaga.

En la Comunidad Valenciana, después del cambio político que se produjo en 2015, se están empezando a corregir esas políticas que impulsó el PP durante sus dos décadas ininterrumpidas de Gobierno en la Generalitat. En Madrid, donde hay más hospitales privados que públicos, los ciudadanos de aquella comunidad van a pagar las consecuencias de estas políticas privatizadoras y de recortes en la sanidad pública madrileña. Que un servicio público se deteriore exprofeso, para que sus usuarios terminen optando por el privado, es más viejo que la tos. Veremos ahora como resuelven la emergencia sanitaria. La enfermedad no es particularmente grave, pero al ser tan contagiosa, se corre el peligro de que se colapsen los hospitales y que no se pueda atender a los que realmente lo necesitan. No perdamos de vista que, en los casos más críticos, el paciente puede vivir o morir, dependiendo de que disponga de oxígeno.

El alcalde del municipio, Darío Moreno, desde una gran serenidad, está tomando las medidas necesarias de acuerdo con la situación. Se trata de evitar las concentraciones de personal y de esta forma frenar el contagio. La mejor que podemos hacer a nivel particular es colaborar.

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Viernes, 06 Marzo 2020 19:09

Opacidad II

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Hay que ver con qué facilidad se adoptan los malos hábitos. El pasado 22 de noviembre ya recogía este periódico la queja enviada por Iniciativa Porteña al Sindic de Greuges, motivada por la falta de transparencia en el Ayuntamiento de Sagunto, pues, desde principios de esta legislatura, no habían recibido las actas de las sesiones de la Junta Local de Gobierno. Inaudito. En cuanto la denuncia se hizo pública, el alcalde, Darío Moreno, muy a la altura de la situación, dio las instrucciones oportunas para que fuera suprimida esta práctica. Estamos en marzo y los de IP tienen que volver a quejarse ante el Sindic de Greuges porque los documentos que han solicitado, de acuerdo con el procedimiento legalmente establecido, todavía no los han recibido.

[suplemento]09-03-2020[/suplemento]

En este caso concreto, IP reclama documentación que podría considerarse más sensible, puesto que se trata de acceder a todos los papeles del expediente que se abrió con motivo de la primera edición del Music Port Fest, que nos ha terminado costando a todos los ciudadanos del municipio más de 200.000 euros, o el listado de los contratos menores, que son esos que se dan a dedo, concedidos a una determinada empresa durante los últimos cuatro años.

Con estas prácticas oscurantistas se podrá demorar por algún tiempo que la información trascienda a la ciudadanía, pero, al final, se terminará sabiendo. Que nadie lo dude. Lo que también puede ocurrir es que alguien acabe harto de tanto hermetismo y tome la decisión de acudir al Juzgado o la UDEF, que en este aspecto ya marcó la senda el anterior concejal de ADN Morvedre, Sergio Moreno, cuando puso en conocimiento de la policía las presuntas irregularidades cometidas por algunos funcionarios en la compra de la ropa laboral que, posteriormente, quedaron en nada.

El asunto de Music Port Fest tiene mucha molla y la adjudicación de contratos menores a determinadas empresas, también, sobre todo, porque, como parece, pueden existir vinculaciones de índole político. No perdamos de vista que un ‘dedazo’ de 200.000 euros no es una cuestión menor. En todo caso, nada atribuible, que se sepa, al presente mandato. Es verdad que PSOE, Compromís y Esquerra Unida, ya gobernaban en la pasada legislatura, pero el alcalde no es el mismo, y, la verdad, no veo al socialista Darío Moreno actuando como cualquier sátrapa, con nocturnidad y alevosía, para que ciertos asuntos no salgan a la luz. En todo caso, sí es cierto que Moreno, como alcalde nuestro que es, ostenta la máxima responsabilidad de todo lo que sucede en el Ayuntamiento, de ahí que deba ser el primer interesado en evitar estas dinámicas de opacidad, que, además de no servir para nada, sólo contribuyen a resentir su credibilidad y menoscabar su imagen pública.

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Viernes, 28 Febrero 2020 19:17

¿Estamos tontos o qué?

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No cabe ninguna duda de que hay gente muy influyente en el mundo que está intentando, con la sexta flota mediática, acojonar a la población mundial a costa del coronavirus. Cada vez que se produce un nuevo caso, allí acude una nube de cámaras de televisión para informar del acontecimiento. Sin embargo, el que la enfermedad haya saltado de las fronteras chinas y se extienda por los cinco continentes a la velocidad que lo hace, nos permite conocer que se trata de un virus muy contagioso, pero muy poco letal. Afortunadamente no es el ébolavirus ni la gripe. Hasta ahora se nos ha dicho que los chinos, como son un régimen comunista, ocultan la verdad al mundo, pero ahora que tenemos muchos contagiados en Europa, hasta en Sagunto hay ya un caso, veremos que no es tan fiero el bicho como lo pintan.

El miedo es libre, pero la inteligencia y el razonamiento están para algo. La gente se ha tirado a la calle para comprar mascarillas, que no sirven para evitar el contagio, dejando a las farmacias de la zona sin existencias; es que ya no quedan ni en los almacenes que distribuyen este tipo de artículos. Pero aquí no acaba la histeria, muchos de nuestros convecinos han ido al supermercado para hacer acopio de víveres, como si estuviéramos ante el fin del mundo. Todos estos comportamientos son poco o nada racionales.

Según la página web que informa en tiempo real sobre la evolución de la enfermedad a nivel mundial: Coronavirus COVID-19 Global Cases by Johns Hopkins CSSE, herramienta que ha sido desarrollada por investigadores de la Johns Hopkins University de EEUU, a las 17:23 horas de este viernes el número total de contagiados a nivel planetario ascendía a 83.867 personas, de ellas, han fallecido 2.867 y se han recuperado 36.686. Como en la comparación está la medida, recordar que la campaña de la gripe del año 2019, solo en España, afectó a un total de 525.300 personas y produjo 6.300 muertes. Además, que se estén tomando medidas tan extremas no se debe a la letalidad de la enfermedad, que ronda el 0,7%, sino al intento de aislar el virus y eliminarlo definitivamente, según dicen los expertos.

Por otro lado, no perdamos de vista que todo este lío mediático a cuenta del coronavirus, que se ha montado a escala global, tiene mucho más de guerra económica entre EEUU y China que de emergencia sanitaria. Además, mientras nos entretienen con esto, no hablamos de lo que importa. Así que mucha tranquilidad, que ni se acaba el mundo ni vamos a morir todos. Lo dicho, el miedo es libre, pero el sentido común está para algo.

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Viernes, 21 Febrero 2020 19:08

Dedazo

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Hay silencios que son atronadores. Lo digo porque si los partidos de la oposición municipal hubiesen sido los que adjudicaron a ‘dedo’ la primera edición del festival Music Port Fest, sin existir expediente abierto, ni convenio de colaboración, ni contrato firmado de acuerdo con la normativa vigente, el pollo que le habrían montado las fuerzas políticas que justamente han incurrido en esta práctica, habría sido monumental. Seguro que, a estas horas, ya habría acudido algún progresista a la Fiscalía para denunciar los hechos. El que fue portavoz de Ciudadanos en la pasada legislatura, Raúl Castillo Merlos, ya expuso en una información publicada por El Económico lo que podía ocurrir y ya denunció las vinculaciones políticas.

La verdad es que pasado el tiempo y una vez que se ha conocido la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo núm. 3 de Valencia, podría decirse que el edil de Ciudadanos acertó plenamente. Al final, la broma de esta primera edición del Music Port Fest nos va a salir a todos los ciudadanos por 205.700 euros. Ojo, que estamos hablando de más de 100.000 euros diarios, puesto que aquel evento se celebró los días 6 y 7 de julio de 2018, es decir, dos jornadas. Esto se llama gastar dinero a manos llenas, tirar el dinero como si fuera confeti. No estoy diciendo en ningún momento que invertir recursos en este tipo de festivales sea malgastar el dinero, ya sé que, además del aspecto lúdico, que es importante, este tipo de actuaciones producen un retorno económico en aquellas poblaciones donde se realizan. Sin embargo, si se hubiera seguido el procedimiento que marca la ley, de sacar a concurso público este evento, el Ayuntamiento de Sagunto, con toda seguridad, se habría ahorrado un buen capital. No perdamos de vista que, entre lo que la empresa recaudó por venta de entradas y lo que el Ayuntamiento tendrá que pagar, estamos hablando de un montante total de 280.305 euros. Mucho dinero para dos días, ¿no?

Sobre ser escandaloso y de dudosa legalidad este ‘dedazo’, llama la atención que el tripartito municipal haya decidido no recurrir la sentencia, que no era firme. Sobre todo, porque según el despacho jurídico que asiste al Ayuntamiento de Sagunto: «habría posibilidad de recurrir, en lo que se refiere a la cuantificación de la condena», es decir, en reducir ese montante a pagar de 205.700 euros. Pues no señor, ni tan siquiera se intenta, se renuncia directamente a ese derecho y punto. Me parece a mí que esta no es la mejor manera de velar por el interés general. Nunca sabremos lo que realmente hay detrás de todo esto, pero creo que será suficiente con echarle al tema un poco de imaginación. ¿Se animan?

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Viernes, 14 Febrero 2020 19:20

¿Alguien lo entiende?

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Pasados más de tres años, el Juzgado de Sagunto ha dado carpetazo a la Operación Flotador, que investigaba el proceso de privatización del 49% del ciclo integral del agua, que se materializa con la selección de un socio tecnológico, en este caso Aguas de Valencia, y, como inevitable consecuencia de lo anterior, la posterior constitución de Aigües de Sagunt. De todo este proceso, la consecuencia más clara es que los ciudadanos pagamos ahora, aproximadamente, el doble que antes de que se materializara toda esta operación, que pusieron en marcha PP, PSOE y Bloc, hoy Compromís.

La titular del Juzgado que llevaba el caso lo archiva a pesar de «existir indicios de criminalidad», según figura en el auto, donde, además, se indica que no existe «parte acusadora pública pues el Ministerio Fiscal ha solicitado el sobreseimiento provisional de las actuaciones, ni popular, pues en ningún momento procesal del sumario ha solicitado ser parte procesal en el mismo ninguna entidad, corporación, partido político etc». Se puede concluir que indicios de criminalidad, haberlos, los hay, pero como nadie ha ejercido de acusación, no ha quedado más opción que desistir.

Para situar el tema, hay que recordar que el denominado socio tecnológico, que es Aguas de Valencia, le hizo un préstamo a Aigües de Sagunto por importe de 12.534.672 euros, que es ingresado en las arcas municipales y que devolverá la propia Aigües de Sagunto con los correspondientes intereses en 25 años, que es lo que dura la concesión. Paralelamente, Aguas de Valencia realiza una transferencia por importe de 1.715.000 euros a la cuenta corriente de la sociedad en constitución Aigües de Sagunt, en concepto del capital social correspondiente al 49% de su participación. Es decir, el equivalente a la compra de 49 acciones por importe, cada una de ellas, de 35.000 euros. Si dentro de 25 años el municipio decide rescatar la gestión del agua, el socio privado recuperará también la cantidad aportada por la compra de esas 49 participaciones.

Después de tres años y casi cuatro meses de investigación por parte de la UDEF, nos hemos quedado igual que estábamos, porque seguimos sin saber cómo es posible que alguien ponga el 49% de un lucrativo negocio en manos de alguien y lo haga a cambio de nada. Es decir, que una vez transcurridos los 25 años de concesión, y si no se prorrogara, Aguas de Valencia se saldría del negocio habiendo recuperado íntegramente sus dos aportaciones: el préstamo y el capital por la compra de acciones. Así las cosas, está claro que el socio privado habría accedido al negocio del ciclo integral del agua en Sagunto a coste cero por espacio de esos 25 años. Si alguien lo entiende, que lo explique.

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Viernes, 07 Febrero 2020 19:44

Más madera

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El actual gobierno municipal de Sagunto debería de reflexionar sobre la política de endeudamiento que, desde 2016, han implantado en el ayuntamiento. Entre 2016 y 2020, todos los años se ha solicitado un crédito por parte del consistorio. Contando con el de este ejercicio, la cuantía total del dinero que se ha pedido prestado alcanza ya los 26,5 millones de euros. Un dineral que hay que devolver con intereses. Ya hemos llegado a un nivel en el que este mismo año se pedirán prestados 4,5 millones de euros y tendremos que devolver, entre intereses y amortización de la deuda consolidada, algo más de 4,6 millones. Al final vamos a tener que vender el coche para poder comprar gasolina.

Todo esto no es más que el fruto de una gestión económica carente de rigor presupuestario y pensada más para el lucimiento de los partidos que sostienen el gobierno municipal, que para el bien común. No sé para qué está en el Ayuntamiento la Intervención Municipal, la verdad. Aquí, cada grupo político quiere gastar dinero a manos llenas, como si fuera confeti, porque piensan que, haciendo muchas actividades en sus respectivas delegaciones, se reconocerá mucho mejor su trabajo y, de esa manera, la gente les volverá a votar. Craso error, el grupo de Esquerra Unida hizo durante la pasada legislatura una muy buena gestión en Juventud y de 4 ediles que tenía ha bajado a dos. Creo que hay otros parámetros para tener en cuenta, que, sencillamente, se están despreciando.

Aunque en este mundo hay gente para todo, es una irresponsabilidad endeudarse para irse de vacaciones, porque, como he dicho, el dinero hay que devolverlo con intereses. Que el gasto corriente se dispare en el ayuntamiento un año sí y otro también, como es el caso, y para financiar inversiones se tenga que ir al banco a pedir dinero, es muy parecido a lo de echar mano de un crédito para pasar quince días en el Caribe. El problema añadido es que luego las inversiones tampoco se materializan, al menos en una gran parte, bien porque la ley de contratos ha cambiado, bien porque hace falta más personal en el departamento municipal de Contratación o porque todavía se acuerdan los funcionarios de los caballeros de la UDEF, de cuando inspeccionaron las dependencias municipales. El caso es que, por ejemplo, en 2018, de 22,5 millones de euros, solo se ejecutó el 10%. Endeudarse sin tener garantías de que se podrán ejecutar las inversiones, también es otra irresponsabilidad.

Si con estos procedimientos tan poco rigurosos se dirigieran las empresas, está claro que no quedaría ni una en pie. Sin embargo, para lo que es de todos los ciudadanos, no entra entre las prioridades gestionar bien. Así nos va.

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Viernes, 31 Enero 2020 19:56

Así no, señor Cosín

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En el pleno municipal de este jueves salieron adelante dos declaraciones instituciones en apoyo del patrimonio industrial, me refiero a la que exige la actuación inmediata a la APV en favor del pantalán y la que insta a la Generalitat para que incoe el expediente que permita declarar BIC el Horno Alto núm 2. Ya publicábamos el 24 de enero que la declaración de Bien de Interés Cultural se había estancado en Valencia, a ver si esta iniciativa sirve para que la tramitación siga avanzando. Sin embargo, hay que ver la que han liado los señores de la APIPS, que primero cogen la garrafa de gasolina, y luego, cuando han liado un pitote de tres pares de narices, tienen que hacer de bomberos.

Muy poco serio. Solicitan reuniones a los portavoces de la oposición para pedirles apoyo porque, según ellos mismos explican, les quieren exponer: «el problema de la tramitación del expediente BIC del Horno Alto. Parece ser que el equipo de Gobierno lo ha paralizado en Valencia». De hecho, se concretan las reuniones con los diferentes representantes políticos.

Entretanto, El Económico publicaba el 24 de enero la información sobre el estancamiento de la declaración de BIC. A partir de aquí, alguien llama a alguien y los pirómanos de la APIPS se transforman en bomberos. Descolgándose con un comunicado que firma el presidente de la entidad, el también arquitecto Óscar Cosín, que a nadie deja indiferente. Dice el señor Cosín que no suscribe las críticas realizadas por El Económico contra el equipo de Gobierno por lo que se refiere a la declaración de BIC. Críticas inexistentes, puesto que el tripartito no tiene competencias en la materia. Pero, a partir de aquí, el manifiesto de la APIPS se convierte en un auténtico acto de genuflexión.

El señor Cosín sabe que la información publicada por El Económico ha partido de la propia asociación que él preside, sin embargo, no ha tenido ningún reparo en cuestionar la noticia, atacando directamente a la credibilidad de este periódico, que es donde más daño le podía hacer, para, al mismo tiempo, deshacerse en impúdicas alabanzas hacia el equipo de Gobierno. Lo que tiene usted que explicar, señor Cosín, es porqué la APIPS transmite a los miembros de la oposición una situación y, después, cuando aparece publicada, recogen trapo y tratan de matar al mensajero. A lo mejor, si buceamos un poco en la Plataforma de Contratación del Sector Público, no más allá de diciembre, encontramos algo que aporte luz. Por ahora, lo dejaremos aquí.

Así no, señor Cosín, son ustedes los que han montado este lío, por tanto, no culpen a los demás de su propia incapacidad. Hay que ser serios.

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Viernes, 24 Enero 2020 18:28

Entendido

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Atentos a esta transcripción literal: «El pantalàn és una estructura industrial amb poques qualitats per conservar, costosissíma i perillosa de mantindre. A què ve, tant de cel quan hi ha tant a conservar i molt més interessant. Costossíssima. Si el patrimoni de la humanitat ha de dependre de un pantalà, no cal fer cap més esforç». Esta afirmación la realizó el lunes pasado, el mismo día en el que se hundió otro tramo del pantalán, un peso pesado del nacionalismo saguntino, me refiero a Manuel Civera Gómez. Semejantes reflexiones las escribió este personaje en el canal de WhatsApp que utilizan para sus comunicaciones quienes pertenecen al Consejo Asesor del Patrimonio de la Humanidad del Ayuntamiento de Sagunto.

Manuel Civera siempre se ha caracterizado por hablar claro, por lo que podría decirse que ha expresado sin tapujos, en un foro particularmente significativo, el sentir del nacionalismo saguntino respecto al pantalán, que es otra pieza más del patrimonio industrial. Ahora entendemos porqué, después de cuatro años de un Gobierno presidido por el nacionalista Francesc Fernández, todo el patrimonio está completamente abandonado. Para el anterior alcalde y su partido nunca ha sido prioritario ponerlo en hora, de hecho, ya están colocando palos en el engranaje para impedir que el Alto Horno sea declarado Bien de Interés Cultural.

Es muy poco serio comparar churras con merinas. Que las ruinas romanas son más antiguas que el patrimonio industrial, es algo que todo el mundo sabe. Lo que me sorprende es que el señor Civera escriba esta simpleza y se quede tan pancho. Aunque me asombra todavía más que llegue a la conclusión de que como tiene pocas cualidades para conservar hay que dejarlo desaparecer. Cuestión distinta es que desde el nacionalismo saguntino aboguen por la eliminación de todas las señas de identidad del núcleo porteño, como, por ejemplo, el patrimonio industrial, que es realmente lo que a mí me parece que hay detrás de todo esto.

Para quien tanto tiene, es lógico que desprecie las menudencias del patrimonio industrial, aunque no por ello lo vamos a derribar, como ya se hizo, erróneamente, con el edificio de la antigua Escuela de Aprendices que se levantaba en la Alameda, donde ahora solo queda un solar abandonado. Entonces, como ahora, también se argumentaba que el edificio carecía de singularidades apreciables. Si ese inmueble hubiera estado en Sagunto, a las faldas del castillo, ya hace tiempo que estaría rehabilitado, como ha ocurrido con otros.

Cuando escuchen a los nacionalistas decir lo mucho que les preocupa el patrimonio industrial del Puerto, échense a reír y acuérdense de Civera.

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