Miguel Álvarez Lozano

Miguel Álvarez Lozano

Melilla 1941. A los catorce años entró a trabajar como mecánico ajustador en Altos Hornos de Vizcaya, «La Fábrica», y pasó en ella toda su vida laboral hasta su jubilación. Aprendiz de todo y maestro de nada, colabora en este periódico desde el año 2003. Colaborador con algunas ONGs y con otros movimientos populares, cofundador del Cercle de Teatre y the nomeARSE Group. Seguramente un ingenuo, piensa que sus reflexiones puestas aquí negro sobre blanco puedan ser útiles a algunos de sus convecin@s. Con eso tiene bastante.

Viernes, 19 Diciembre 2014 19:47

La Gestapo

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No estoy seguro de que seamos lo suficientemente conscientes de que en estos momentos se está produciendo el cambio más significativo en este país desde el advenimiento del despotismo neoliberal. Las medidas regresivas adoptadas por los últimos gobiernos, el saqueo bancario, el de las instituciones, de la Sanidad, Educación Pública, Dependencia, etc., van a ser blindadas por el sistema que a los dictadores más les gusta y nunca les falla: la coerción física, económica y legal.

El paso previo fue la Ley de Tasas del Sr. Gallardón que ha puesto por cara, complicada y prácticamente imposible la asistencia judicial a los que menos recursos económicos tenemos.

Faltaba la guinda del pastel: la Ley Mordaza. Una reforma que deja fuera de los juzgados las “pequeñas causas” que ya no van a ser consideradas delitos (ojalá) sino faltas y por tanto no van a ser vistas por ningún juez. De ese modo a la mayoría de los ciudadanos nos dejan, en la práctica, fuera del sistema judicial. La reforma garantiza que el pueblo trabajador al que tanto desprecian quede sin recursos para luchar contra las injusticias, los abusos o tropelías, ya no solo del Poder Establecido, sino de cualquiera de sus más humildes guardianes.

Así, desde ahora, el 2015 será testigo directo de ello, si usted, por ejemplo, ve en el transcurso de una manifestación pacífica cómo un policía abusa, pega o maltrata a un amigo, compañero o familiar, por favor: no intente grabar un video o hacer una foto demostrativa del despotismo o arbitrariedad que se esté cometiendo contra su allegado, porque la torta le puede costar un pan: en unos minutos usted puede estar pasando de una etapa de su vida a otra donde solo quede espacio para lamentar la mala hora en que se le ocurrió sacar esa dichosa foto; no lo olvide: a partir de ahora esa foto se convierte en la principal prueba en su contra. Con esta nueva ley a las Fuerzas del Orden Establecido no le hace falta ninguna otra clase de pruebas, pero si se las facilitamos nosotros se lo ponemos todo a huevo.

Ten mucho cuidado, acude a cualquier manifestación o reunión muy bien documentado y vigila que ni tú ni nadie de tu entorno cometa la torpeza de pedirle al guardia que lo acaba de chulear que se identifique porque ahí sí que se te cae el pelo, a ti y a los que estén a tu alrededor.

Manifiéstate, pero sé precavido, infórmate de cómo había que funcionar en los viejos tiempos del Tribunal de Orden Público de Franco. No olvides que las Fuerzas del Orden Establecido están ahora igual de blindados como en su día lo estuvo La Gestapo.

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Viernes, 12 Diciembre 2014 17:54

Liderazgos

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Desde que dejé de creer en dioses aprendí lo infantil de ese sistema de pensamiento que divide a los seres en buenos y malos. Desde entonces sé que nada es negro ni blanco del todo, que todo depende del cristal con que se mire.

Si el cielo para mí no tiene dioses, aún menos los acepto en la tierra, por ello, aunque no puedo negar la existencia de líderes y que, incluso, puede ser acertado seguirles de vez en cuando, no tengo ninguna tendencia a imaginármelos como sustitutos de los dioses que ya no tengo. Con los líderes, al igual que con los dioses, hay que tener mucho cuidado porque tienen mucho peligro: en determinadas situaciones pueden ser peor remedio que la enfermedad que se pretende curar.

Viene esto a cuento con la aparición de la nueva formación Podemos. Estos jóvenes tienen todas las ventajas de lo nuevo, de lo refrescante. Tienen además el don de la oportunidad pues aparecen cuando el país se encuentra en uno de los momentos más bajos de su historia, sumidos en la miseria moral, política y económica y con unos gobernantes enmierdados en la corrupción y en el disparate.

Para mí lo mejor de lo que aportan es que pareciendo ser “noveles” en la política no lo son. Todos ellos, al menos sus dirigentes principales, vienen de movimientos sociales de todo tipo y poseen un importante bagaje de conocimientos políticos, económicos y sociales que conceden a la mayoría de sus propuestas un margen de credibilidad bastante importante.

Hoy por hoy, estoy por votarles. Tengo muy buenas razones para ello: en primer lugar porque estoy harto de hacerlo tapándome las narices y en segundo porque me producen ilusión sus ideas refrescantes y nuevas. Ya sé que algunas no se podrán cumplir, sobre todo por la fuerte resistencia que van a encontrar en los poderes fácticos. Pero aun así creo que es tanto lo que está en juego y tanto lo que podemos ganar que valdrá la pena intentarlo. Al final de todo, lo que viene a traer Podemos es ILUSIÓN, algo que hace décadas que este país había perdido.

¿Y si nos decepcionan?

Podría ser. Ya digo que no creo en dioses ni milagros, pero yo parto de que nada tenemos que perder y sí mucho que ganar. Además no tenemos otra alternativa, porque estos son, hoy por hoy, los únicos -no hay otros- que nos ofrecen unas creíbles opciones de cambio.

Lo que van a necesitar es mucha ayuda, por ello habremos de estar dispuestos a colaborar y a no dejarnos engañar por las campañas que están montando para desacreditarlos. Para darnos una idea de lo que son capaces los de la caspa solo hay que hacerse una pregunta: ¿cómo es posible que hayan montado tanto alboroto con el borrador de un programa electoral no terminado ni publicado, cuando tienen a mano el programa no cumplido prácticamente en ninguno de sus puntos con que el partido gobernante ganó por mayoría absoluta una elecciones?

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Viernes, 28 Noviembre 2014 15:28

Borinots

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Por estas tierras se conoce como borinot a un insecto de la familia de los himenópteros, un escarabajo, fácil de encontrar en las marjales y dunas de nuestras playas. Se trata de unos pequeños bichos negros, del tamaño de un huevo de codorniz, con fuertes patas y unas pequeñas pero veloces alas capaces de trasladar sus pesados cuerpos. De niños jugábamos a seguirlos para observar sus idas y venidas. En aquel entonces aún no disfrutábamos de los extraordinarios documentales de la 2 y matábamos el rato contemplando el trajín que se traían estos bichos. Los borinots, una vez encontrada su comida, le daban la forma de una bola tan grande como ellos y luego, con sus fuertes patas, las llevaban rodando salvando toda clase de obstáculos hasta sus nidos. Lo más original era que las bolas se componían de excrementos, humanos o animales, lo que a los niños nos llamaba mucho la atención porque entonces aún no sabíamos que la mierda era comestible.

Hoy día, ya mayores y habiendo vivido diversas experiencias y cambios, uno aprende a distinguir y comprender que existen muchas clases de borinots, (en castellano los conocemos como “escarabajos peloteros”) y que se pueden encontrar en los más diversos ambientes. Hoy, sin que tengan que ver en ello los cambios medioambientales, son más fáciles de encontrar en las redacciones de los periódicos o en emisoras de radio o televisión, que en las dunas o marjales.

No pretendo manchar el buen nombre del periodismo o los periodistas, jamás lo haría. Sé que los hay muy decentes y muy honrados a la vez que muy buenos profesionales, pero al igual y como en todas las profesiones, siempre los hay dispuestos a medrar sin el menor atisbo de ética o vergüenza. Soy consciente de que hoy, más que nunca, ser periodista en ejercicio es una odisea porque la línea editorial y los propietarios de los medios están casi todos comprados por el Poder y la independencia y libertad de escribir han pasado en muchos casos a la historia. El periodista, hoy, está muy presionado frente a la necesidad de pagar el alquiler y darle de comer a sus hijos. Eso se entiende, pero no es excusa para el sucio papel que algunos profesionales se prestan a realizar, no ya el callar y ocultar ciertas cosas, lo cual de por sí ya es grave, sino además montar cobardes e indecentes campañas de desprestigio contra personas y organizaciones a sabiendas de la falsedad de los argumentos empleados.

No voy a entrar, porque se trata de una evidencia, de a qué campañas me estoy refiriendo, a quienes están vilipendiando y quienes son esos periódicos y plumíferos. Los conocemos todos. Solamente espero que, por una vez, los ciudadanos hayamos aprendido esta clase de lecciones y no cometamos el error de no escuchar y defender a aquellos que se la juegan en la aventura de abrirnos los ojos y que solo nos están pidiendo que tomemos parte, que participemos en nuestro destino. Solo eso.

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Lunes, 24 Noviembre 2014 11:09

Los monaguillos

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En todos los partidos existen militantes de buena fe, aquellos que creen en los postulados que dicen defender, militantes que, con inquietud unos y pasividad otros, comprueban a diario que las cosas no son como debieran, pero que no se deciden a protestar, ni pedir explicaciones, ni tampoco a romper el carnet. También hay otros que están ahí a la espera de lo que caiga cuando llegue su momento. Aparte quedan lo corruptos de siempre, La Casta, los Grandes Sancerdotes y otros muchos a los que en estos momentos se podrían clasificar como “monaguillos”.

Si analizamos, desde el punto de vista del daño que la corrupción hace a este país el affaire del Presidente de Extremadura y el jaleo montado con sus viajes amorosos, veremos que es uno de los escándalos políticos de más bajo coste. No pretendo justificar a nadie pero habrá que reconocer que en el PP valenciano tenemos casos cien mil veces más gordos desde el punto de vista económico… y no pasa nada. La diferencia está en que Monago, creyendo desde su especial punto de vista de Casta que, comparativamente, “lo suyo no era nada” llevó su caso mediáticamente muy mal cometiendo errores en cascada; por ejemplo: hablar con la prensa y hacer declaraciones exculpatorias. Un fallo muy grave: hoy todo el mundo sabe por boca de él mismo que ha mentido repetidamente y que hay un dinero público no justificado. Un pepero listo debía haber hablado con Camps para tomar lecciones de cómo despreciar a la prensa y no contar ni reconocer nada.

Por otra parte, en el Congreso, los dos grandes partidos montaron el numerito para hacer como que se hace y modificar el sistema de control de los viajes de los parlamentarios, cuidándose mucho de que nadie pueda llegar a fiscalizar nada. Se trata de un nuevo desprecio (ya nos tienen acostumbrados) a la inteligencia de los ciudadanos, pero dejando claro que tampoco ellos están en condiciones de hacer mucho más, tal es el enmierde que tienen montado.

Cada día es más evidente que los dos grandes partidos están repletos de Monagos y monaguillos, de gentes que aprovechan sus cargos, carguitos y carguetes para meter mano al erario público, unos para vivir de él y otros para hacerse además con un “dinerillo para el día de mañana”. Es el caso, entre otros muchos, del montón de “asesores”, de cargos públicos que pululan por mapa político del país, sin que nadie sepa para qué demonios están ni qué hacen, ni que capacidad o formación tienen para asesorar a nadie. Que muchos sean familia, vecinos o cuñados de los asesorados parece dar una pista de lo que va el asunto. ¿Pecamos de mal pensados?

Lo peor de los monaguillos es que se cuentan por decenas de miles siendo ese colectivo una auténtica sangría para las arcas públicas. Y aún hay quienes se preguntan frente a un hipotético gobierno de Podemos que de donde podrían sacar el dinero para sus proyectos sociales. Somos como niños.

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Miércoles, 12 Noviembre 2014 10:38

El efecto Marilyn

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Se le atribuye a la Monroe una frase en la que muestra su entusiasmo por las bellezas de la naturaleza con la coletilla de que no “entiende por qué no se construyen las ciudades en el campo”.  Muchas veces, observando las actuaciones de los urbanistas municipales me acuerdo de la Marilyn; tengo la sospecha o sensación de que piensan como ella, con sus mismos parámetros y con su misma lógica.

A pesar de la evidencia de que la burbuja del ladrillo ha sido, no el único, pero sí el más potente agente de la ruina económica y moral de este país y que nuestros munícipes no pueden alegar ignorancia ninguna al respecto, se trata de algo reconocido por tirios y troyanos, a pesar de ello, las nuevas inversiones del Ayto. de Sagunto continúan yendo por ese mismo lamentable camino. Parecen empeñados en demostrar que no saben hacer otra cosa.

Y no es que me oponga a que haya que gastar más cemento, sino que habrá que hacerlo con mucho más conocimiento y sentido del ahorro y de la eficacia. Por ejemplo: preguntarse porqué hay que reformar las mismas rotondas hasta tres o cuatro veces si hace cuatro días que se han hecho, preguntarse si todas las que se hacen son necesarias; porqué en el Puerto, un pueblo de reciente creación, desde aquellos años sesenta en que se empezaron a pavimentar las calles hasta hoy se han reformado montones de veces y sin embargo casi todas ellas siguen necesitadas de una reforma más o menos urgente porque casi ninguna cumple con las exigencias de un urbanismo adaptado a los tiempos que corren. Como me temo que quienes desde su responsabilidad sobre este tema hasta este momento no comprenden una palabra de lo que hablo, intentaré explicarlo mejor, con ejemplos.

Estando de acuerdo con que la circulación de vehículos preferentemente hay que encarrilarla en direcciones únicas, de acuerdo también en que el urbanismo ha de ir a favor de que en lo posible, solo en lo posible, favorecer zonas de aparcamiento para mitigar o resolver ese problema, sin olvidar ni un segundo que las calles son de y para la gente, para las personas, las que caminan y las que usan todo tipo de vehículos, lo que no puede ser es, que después de catorce intervenciones en una misma calle, en estos momentos tengamos montones de  aceras en las que haya que circular en fila india o como mucho en pareja, golpeándote brazos y hombros con los retrovisores laterales de coches y camiones, siendo que en muchas, muchísimas de ellas, se puede aparcar a ambos lados y se podría circular en dos direcciones aunque la calle sea de dirección única. Eso claramente favorece y provoca (no hay más que darse una vuelta por el pueblo) que los “listos” aparquen en doble fila mientras que los mayores, discapacitados o sufridos peatones padezcan en las estrechas y a veces peligrosas aceras, peleándose con las papeleras, con las farolas, con los árboles, con los contenedores de basura, con los postes de señales de tráfico e incluso con los viejos postes que Telefónica o la Hidro “olvidaron” en nuestras calles. De los ciclistas ya ni hablo. ¿Para qué?

Estoy algo mayor pero aún espero con ilusión el día en que vengan los míos y que se racionalicen estas cosas, que se piense con la cabeza y con una mano en la cartera, que antes de tomar decisiones importantes y caras se hable con expertos, pero también con los que más saben de estas cosas: los vecinos. Que enderecen de una puñetera vez la deriva en que han metido al urbanismo local, esa especie de locura que tanto dinero y disgustos nos cuestan.

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Martes, 28 Octubre 2014 12:43

Alucinando con tarjetas de colores

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Estamos conmocionados. Nuestra capacidad para recibir, asimilar y deglutir noticias de pelotazos, corruptelas, mentiras, insolencias, desvergüenzas, indecencias, obscenidades u otras repugnantes agresiones con las que nos obsequian día a día los poderes del estado parece que han sobrepasado ya el límite de lo que un pueblo puede soportar. Los ciudadanos tenemos la clara percepción de que el Sistema nos ha dejado con el culo al aire y que en este momento somos un país en franca bancarrota en todos los terrenos, muy mal en lo económico pero mucho peor en lo moral. Marranadas tan gordas como lo de las preferentes, con ser sumamente graves, no lo son tanto a los ojos de este pueblo desengañado e indignado como el comprobar para lo que ese robo, entre otras cosas, sirvió. Para algo más sucio aún: la increíble inmoralidad descubierta en el affaire de las Tarjetas Negras.

Las cosas están mal, muy mal. Pero se ven aún peor si tenemos en cuenta que de la gran cantidad de escándalos que están aflorando (prácticamente todos los días) su descubrimiento no se debe, ni tampoco son consecuencia, del trabajo de los organismos pertinentes creados al efecto aparentemente por el Sistema; organismos oficiales como el Banco de España, el Tribunal de Cuentas, el Defensor del Pueblo, la Fiscalía, Hacienda, y un largo etc parecen (adoptando una posición muy generosa con ellos) desaparecidos en combate. Cierto que la Policía y la Guardia Civil más o menos cumplen su función pero estas, frente a los poderosos, están muy desarmados careciendo de los medios y apoyos necesarios tanto económicos y logísticos como del precario sistema judicial.

Si aquí los escándalos salen a la luz es gracias a periodistas que se la juegan, a denuncias de ciudadanos valerosos, a novias cabreadas, a agrupaciones ciudadanas como el Partido X o el 15MpaRato y a algunos pocos jueces que se vuelven “locos” y que son apartados del Sistema por traidores. Parece evidente que hemos llegado a ese punto en el que ya no hay parche que pudiera servirnos, a ese punto de peor imposible, cuando hemos llegado al extremo de que, según todas las apariencias, una de las cosas que habría que hacer (por supuesto no la única pero sí una de las más importantes) sería meter en la cárcel al Presidente de este país por la financiación ilegal de su partido y cuarenta cosas más… aunque ya sabemos que no va a ser así porque para ello sería necesario que hubiese robado una gallina, que eso sí que está tipificado y penado por ley.

Recuerdo e insisto que hay algo mucho peor que la corrupción; que la corrupción por sí sola no puede acabar con un país, que lo que acaba con un país es la IMPUNIDAD. Llegados a este punto, para y por razón de supervivencia, se necesita urgentemente una regeneración democrática y a eso solo se llega si se convoca al país a una catarsis equivalente a la que se produjo al final de los años setenta cuando se llevó a cabo la llamada Transición Democrática. Esto sería mucho más fácil hoy porque el peso y la actitud de las Fuerzas Armadas es otro y se supone que algo habremos aprendido, por ejemplo: lo funesto que resulta la no separación de los poderes político, legislativo y judicial.

¿Será posible que esta gentuza, verdaderos antisistemas, estén provocando el advenimiento de la Tercera República? Todos los síntomas parecen indicar algo así. Algo habrá que hacer. Lo contrario será invitar a la salida del Estado Español de catalanes y vascos y que terminen por expulsarnos por descerebrados de la Comunidad Europea como vaticina “Torrente 5”.

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Martes, 14 Octubre 2014 13:40

No es casualidad

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Dentro de unos años, pocos, cuando tengamos la suficiente experiencia, todo el mundo sabrá que, desgraciadamente, el Neoliberalismo es una ideología bastante peor que el Facismo. Soy consciente de que esta afirmación escandaliza, pero en defensa de ella tengo que decir que creo que parte de una observación muy objetiva: los crímenes de lesa humanidad que hoy se están produciendo en Gaza y el resto de Palestina, en Siria, Irak, Guantánamo, a lo largo y ancho de África, etc, a lo que hay que sumar el criminal desmontaje del Estado del Bienestar en el Primer Mundo, no son de menor importancia que aquellos cometidos por los regímenes fascistas. Sería de ciegos negar la evidencia.

Pero si acabo de afirmar que los crímenes son equivalentes (por la razón de que nadie los podría empeorar) ¿por qué me atrevo a afirmar que el Neoliberalismo ideológicamente es aún peor? Porque las motivaciones de un fascista, aunque le lleve a realizar crímenes horribles, son de tipo patriótico: son monstruos que creen amar y servir a su país y por ello son capaces de lo peor, creen tener una excusa moral. En cambio el neoliberal, es igualmente capaz de todo lo peor pero tiene como dios únicamente al mercado, o sea, el dinero; no encuentra ni tiene ninguna otra excusa que pueda aparentar ennoblecer su ideología.

Ya se sabe que el dinero no tiene patria. ¿Hace falta poner ejemplos? Por ello ninguna consideración de tipo nacional ni de cualquier otro tipo les frena, por ello se dan entre ellos numerosos dirigentes públicos cuyos comportamientos y decisiones pueden ir, y de hecho van, contra los intereses de sus conciudadanos, les hayan votado o no. Les da igual.

Una parte importantísima de su doctrina predica la superioridad y supremacía de lo Privado frente a lo Público y, para demostrarlo, atacan por todos los frentes. Resulta especialmente irónico que su frente más importante sea introducirse en todas las instituciones públicas, haciendo un canto a su inutilidad, a su ineficiencia, a su burocratizada plantilla y un largo etcétera… y es irónico que lo hagan desde el desprecio por las instituciones y sus funcionarios, porque aunque desde el punto de vista intelectual parezca imposible, consiguen que se les vote… y, lo peor es que suelen ganar. Así es como hemos llegado al siglo XXI, con la mayoría de las instituciones copadas por gentes que afirman no creer en ellas.

Centrémonos para poner un  ejemplo en un tema de actualidad como es el de  las tarjetas negras de Bankia, un escándalo que, paradójicamente, beneficia por todos lados al Neoliberalismo: los “pringaos” en el caso no tendrán ningún problema con la justicia porque el Sistema ya tiene establecida la impunidad para todos ellos; problemas de vergüenza no tendrán porque para eso habrían de tenerla; problemas económicos tampoco porque para eso ya están Suiza, Andorra, Gibraltar, etc. ¿Y el descrédito? Pues eso es lo que le queda a las instituciones, el descrédito. Lo importante, el fin último, era cargarse las Cajas de Ahorros (en beneficio de los Bancos) y esa es la última parte de un proceso que está prácticamente finiquitado. Las Cajas de Ahorros, tradicionales, cercanas, enraizadas en sus localidades, con sus Obras Sociales, con sus trabajadores, amigos, cercanos, han pasado a la historia. Ya nos han modernizado, ya nos han salvado: ahora solo nos quedan los Bancos.

 Nada de todo esto es fruto de la casualidad. Todo funciona dentro de la lógica del Sistema. Los componentes de La Casta, los ladrones, saldrán de Bankia, forrados, y una puerta giratoria se abrirá para cada uno de ellos. No lo duden. Pero las Cajas de Ahorros habrán desaparecido.

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Lunes, 06 Octubre 2014 10:50

El resurgir sudamericano

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Sudamérica, desde el final de las guerras de independencia de España, apenas ha conocido la estabilidad política, ni tampoco su anhelada independencia. Han estado bajo botas extranjeras desde siempre, durante más de cinco siglos.

Para ello ha sido esencial un colaborador necesario: el cacique criollo. Son los poseedores de las mejores tierras, minas, ganados, etc. Es bastante corriente observar cómo, en su lenguaje, se refieren a ellos mismos como herederos y salvadores de la “Patria”, dejando excluidos mestizos de todas clases, indígenas, negros descendientes de esclavos, y otras minorías étnicas, y, esto es así incluso en países como en Bolivia o Paraguay donde los criollos son una aplastante minoría.

A lo largo del siglo XX estos países han estado dirigidos desde la embajada norteamericana y sus militares adiestrados en West Point; la CIA ha hecho y sobre todo desecho a su antojo. Cuando las cosas se han puesto feas no tenían ni siguen teniendo ningún empacho en dar golpes de estado tan cruentos como estimasen necesario, en ocasiones verdaderas orgías de sangre. Eso es lo que ellos siempre han definido como “conservar el Orden Internacional”. Pues bien, aunque esa dinámica no se pueda asegurar que esté superada lo cierto es que, dejando Cuba aparte, en 1999 Venezuela, en 2003 Argentina y Brasil, en 2005 Urguay y en 2006 en Ecuador y Bolivia se han producido cambios profundos aunque muy desiguales y de diferentes signos pero todos con un denominador común: sus protagonistas son gentes de un sentir más o menos de izquierdas y democráticos. Ahora los cambios son producidos por dirigentes que aceptan los veredictos de las urnas y que promueven referéndums de consulta a sus pueblos.

Otra novedad es la cercanía de estos nuevos dirigentes a los problemas reales de sus pueblos, lo que invierten en educación, sanidad, asistencia e infraestructuras. Teniendo en cuenta que los pueblos de un subcontinente tan enorme y diverso tienen necesidades y dinámicas muy diferentes no se pueden dictar reglas parecidas para, por ejemplo, Brasil que para Bolivia. Tienen poco que ver. Pero sus dirigentes actuales sí saben que el socialismo no es una opción política sino la posibilidad de que haya opciones políticas, por ello, respetando su diversidad, entienden que todos van en el mismo barco y que la colaboración entre ellos es absolutamente necesaria.

Venezuela, la primera que inició estos cambios, tiene el régimen más denostado. Desde que el chavismo se instaló, allí, en menos de diez años (datos de la Unesco) se ha alfabetizado al 95,2 % de la población iletrada, 1.678.671 personas, y, el programa Gran Misión Viviendas ha construido más de 600.000 casas para otras tantas familias pertenecientes a las clases populares. Se está haciendo un gran esfuerzo en Sanidad para que la cobertura sea mayor y llegue a todas partes. Ello y no otra cosa explica las mayorías absolutas que los chavistas obtienen en elecciones y referéndums.

La prensa española, sin precisar, habla de la nacionalización del petróleo como si fuese cosa de Hugo Chávez. La realidad es que cuando Venezuela nacionalizó esta fundamental fuente de recursos en 1976 Chávez aún era monaguillo. Se habla de que Caracas es una de las ciudades más peligrosas del mundo, pero eso no es nuevo, viene desde siempre, lo único que se le puede achacar al chavismo es que no haya arreglado aún ese problema. En Venezuela hay más periódicos, radios y televisiones contrarias al chavismo que a favor. Venevisión se cerró porque caducó la concesión estatal y Chávez explicó claramente y sin ambages que no renovaría dicha concesión porque cuando él fue secuestrado dicha televisión celebró “su caída” y no dio ninguna cobertura a las grandes manifestaciones populares que hicieron que sus captores no tuvieran más remedio que liberarlo. Eso, a mi entender, es una medida de justicia democrática que demuestra que allí los cambios van en serio.

Independientemente de lo que suponen las imágenes pintorescas de un presidente de país vestido de bandera o con jerseys y ropas de colorines, los europeos, pero sobre todo los españoles, deberíamos poner mucha más atención a lo que está sucediendo en Sudamérica, no solo porque nada humano nos es ajeno, ni porque disfrutemos de la misma lengua, sino sobre todo porque en ese lugar del mundo es en donde en estos momentos se está dando la verdadera batalla al capitalismo y, además, se está haciendo de un modo creativo, original y muy valiente. Deberíamos estar muy atentos. Es posible que nos vaya en ello el futuro.

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Sábado, 20 Septiembre 2014 10:59

Campo de minas

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Desde el éxito electoral de Podemos vemos como la prensa canalla y la derechona intentan desprestigiar a estos jóvenes líderes con todo tipo de argumentos falaces, invecciones y mentiras. Afortunadamente dichos líderes están demostrando una sorprendente madurez y no suelen caer en casi ninguna trampa de las que a diario les tienden. Pero hay una trampa que, más que trampa es un campo de minas, al que recurren cada vez con más frecuencia los más contumaces “periodistas”, tertulianos y últimamente Pedro Sánchez y los suyos. Se trata de invitarles a hablar de Chávez y del chavismo. Conocida es la buena, yo diría que excelente, relación que algunos de los principales líderes de Podemos han tenido y tienen con la Venezuela chavista o el gobierno de Ecuador. Es obvio que en las tertulias televisivas lo que procede hoy es hablar de lo que Podemos propone para España, de cuales son las medidas y del cómo pretenden solucionar la actual crisis del Sistema, pero como saben que por ese lado no pueden hincarles el diente recurren una y otra vez al chavismo, a invitarles a hablar de Venezuela.

Como he señalado anteriormente a mí me parece que estos jóvenes de Podemos son muy listos, cautos y nada ingenuos, por ello no entran al trapo y no aceptan hablar de lo que no les interesa ni quieren. La pregunta es: si son simpatizantes de la Revolución Bolivariana ¿por qué no quieren hablar de ello? Simple, creo yo. Porque no pican en la trampa, ya que se trata de un campo minado. No quieren que les lleven a ese terreno porque saben que en la prensa internacional, controlada por las agencias de noticias capitalistas-estadounidenses, hace décadas que no paran de denigrar y mentir para crear en occidente un estado generalizado de opinión contrario al régimen de Chávez. En eso se gastan muchísimo dinero. Yo creo que Pablo Iglesias y los suyos saben que el ciudadano medio tiene asumidas ciertas “certezas” sobre este tema, muy difíciles de desmontar porque se apoyan en mentiras y medias verdades repetidas hasta la saciedad hasta haber sido incrustadas en el ADN de la opinión pública. Saben que esa batalla ideológica hoy por hoy la derecha y el capital la tienen casi ganada… saben que entrar ahí es meterse en un campo de minas. Ellos no están para eso, son conscientes que desde aquí poco pueden hacer para defender los problemas del otro lado del Atlántico. Y ya tienen suficientes problemas como para meterse en más.

Yo, en cambio, en mi condición de francotirador no vinculado a nada y que no represento a nadie, sí quiero y puedo entrar. Desde mi corta experiencia viajera, a la que se añade un interés natural (ignoro de donde me viene) por todo lo que muchos llaman Latinoamérica y que (al igual que Saramago) prefiero llamar Sudamérica, tengo mi propia idea acerca de lo que está sucediendo en este maravilloso subcontinente. Me extenderé sobre ello en un próximo artículo, donde pienso dar mi particular visión de lo que representan los nuevos regímenes que están surgiendo en la mayoría de dichos países. Para mí, es muy importante que sepamos reflexionar sobre qué significa lo que ellos llaman Socialismo del siglo XXI y porqué las agencias de prensa nos lo quieren vender como “dictaduras”.

Mucha gente aún no se entera de hasta qué punto cuando hablamos de “prensa canalla” no estamos exagerando sino que por mucho que hagamos hincapié en esto nos quedaremos siempre cortos. Pondré de momento solo un ejemplo muy evidente: han conseguido crear un estado de opinión en el que los europeos, al menos los españoles, pensemos que Sudamérica sigue siendo un conjunto de repúblicas bananeras en manos de dictadores y golpistas. Lo tenían fácil: hay una larga historia de Pinochets, Videlas, Batistas, etc, que parecen avalar eso. Pero revisen con cuidado la historia porque aquellos eran sus dictadores, los que ellos aplaudían y jaleaban. Hace años que en la mayoría de esos países ya no se dan golpes de estado y hablan las urnas. Y ahí es donde les duele: poco a poco van ganando las elecciones partidos o coaliciones que realmente empiezan a cumplir sus programas y promesas, algo que aquí ya tenemos olvidado, y se empiezan a ver cambios significativos… y los ricos, naturalmente, están indignados.

Hay una reciente y sola excepción: Paraguay. Allí el gobierno progresista salido de las urnas ha sido desalojado por los militares. Curioso: cuando los periódicos españoles dejan caer que en Sudamérica hay dictaduras nunca se acuerdan de Paraguay. Muy curioso.

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Domingo, 31 Agosto 2014 23:23

El Gurú

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Se me ha ocurrido una idea que me parece interesante como tema para una novela negra o un relato de política-ficción, algo que nunca hice, aunque siempre hay una primera vez para todo.  

La idea es la siguiente: en un lugar llamado Cataluña, un señor importante, pongamos que se llamara Jordi, a base de talento y malas artes logra ascender a la máxima cumbre de popularidad entre esa abundante especie de ciudadanos que necesitan gurús que les hablen de tierras prometidas. Ese guía o gurú, al final de su vida política consiguió, a través de su discurso nacional-victimista, convertirse en un símbolo para sus seguidores.
 
En un momento de esa historia ocurre que la suma de los desmanes de los secuaces del gurú y de los demás grupos de poder del resto de España terminan por producir un agujero económico, una crisis, un cataclismo financiero de enormes proporciones que nadie sabe cómo justificar ni resolver, por tanto todos ellos se dedican a lo que mejor saben hacer: echarle la culpa a los demás. En ese punto, la confluencia de intereses del grupo del Jordi y de otros cercanos hace que se inclinen por la solución “heroica” de exigir la independencia aduciendo valiosas e incontables razones de legitimidad histórica, el derecho a decidir de todo pueblo, etc, pero sin olvidar en ningún momento recurrir a la tramposa pero decisiva idea-fuerza del “España nos roba” repetido una y otra vez como un mantra.

Mañana martes, Montoro nos contará un cuento. El nudo de la novela sería que el Poder, verdaderamente enfadado con Jordi y demás secuaces, considerándose traicionado por sus antiguos socios, toma cartas en el asunto y echa mano a algunos de sus dossiers enviando a uno de sus sicarios para hacerle conocer la siguiente reflexión: los independentistas estais llevando las cosas demasiado lejos; tú hoy eres un símbolo para ellos;  sabes, como nosotros que también somos nacionalistas españoles cuando interesa, que todo eso no son más que paparruchas para distraer al personal de sus verdaderos intereses y sabes que lo que te conviene es quedarte en nuestro bando, con los tuyos. Así que solo nos has dejado dos posibles opciones. Una: poner sobre la mesa toda la basura que tenemos contra ti y los tuyos y a continuación meteros en la cárcel a ti y a toda tu familia; o una segunda más blanda y conveniente para todos: antes de que se produzca el referendum, para desactivarlo, das una rueda de prensa declarando  algunos de tus delitos; de los económicos, los más evidentes y leves. Si declaras antes del referendum nos vendrá muy bien para desarmar el argumento del “España nos roba”. Si no lo haces tú lo tendríamos que hacer nosotros, pero tendríamos mucha menos credibilidad y ello nos obligaría a sacar toda la mierda, sin dejarnos nada en el tintero... y eso no te conviene. Por ello lo mejor para ti es que cantes la canción que te hemos escrito y conservemos nuestra vieja amistad. Por supuesto que eso te costará todo tu prestigio político, pero a cambio te garantizamos la inmunidad judicial: nada te pasará y tanto tu como tu familia seguiréis siendo libres y ricos, que al fin y al cabo es de lo que se trata.  

Ese sería el nudo del relato. El desenlace no lo tengo todavía muy claro porque habría varias posibilidades y no me decanto aún por ninguna, pero en cualquier caso todas pasan por el “fracaso” de la aventura independentista. Por ahí iría el argumento de esa novela negra que, bien pensado, nunca voy a escribir, pero sobre cuyo tema, mañana martes, Montoro nos contará un cuento.

 ¿Que porqué utilizo la palabra “fracaso” entre comillas? Pues porque ese “fracaso” no sería tal.  En mi opinión todos los nacionalismos e independentismos no son más que señuelos para distraer y despistar al personal de sus verdaderos problemas e intereses. No todo el trabajo sucio lo han de hacer la religión o el fútbol.
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