En la época de vacas gordas, cuando se construían aeropuertos sin aviones y tramos de AVE sin viajeros, también se desató una fiebre por crear nuevas autopistas, que, con el paso del tiempo, cuando han entrado en servicio, se ha demostrado que no hacían ninguna falta. En Madrid hay unas cuantas de esas. Ni que decir tiene que, de todas estas obras innecesarias pero de coste multimillonario, se habrán repartido, seguramente, excelentes comisiones los mandamases de turno. Las empresas...
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