El pasado día 13 de octubre, en Tarragona, 552 personas fueron beatificadas, elevadas a los altares como mártires de la Guerra Civil Española. No es la primera vez que se hace. Presidió la celebración, en nombre del Santo Padre, el cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. El purpurado, en su homilía, dejó bien claro que «estos religiosos no fueron caídos de la guerra civil, sino víctimas de una radical persecución religiosa, que se...
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